Novenas
Novena a Santa Rita de Casia: Los 9 Días
La novena de nueve días a Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles: cómo hacerla, la oración diaria en español y latín, y una intención propia para cada día, fundada en la Escritura — Iter Fidei.

Cuando un asunto se ha vuelto humanamente imposible — una enfermedad que no cede, un matrimonio en ruinas, una causa que ya nadie cree que pueda arreglarse — la Iglesia no nos manda rezar de prisa, sino con constancia. Esa constancia tiene un nombre antiguo: la novena, nueve días seguidos de oración por una misma intención. Aquí les ofrecemos la novena a Santa Rita de Casia, religiosa agustina a quien la piedad de los pueblos llama abogada de los imposibles, con su estructura, la oración diaria en español y en latín, y una intención propia para cada uno de los nueve días.
Por qué nueve días
El número nueve recuerda los nueve días que los Apóstoles, con la Virgen María, pasaron en oración entre la Ascensión del Señor y Pentecostés, esperando al Espíritu Santo. San Lucas nos dejó el retrato de aquella primera novena:
Todos los cuales, animados de un mismo espíritu, perseveraban juntos en oración. (Hch 1, 14)
Hacer una novena es ponerse en esa misma escuela de perseverancia. No es contar nueve repeticiones para forzar al cielo, sino aprender, día tras día, a confiar. Y nadie enseña mejor esa confianza que Santa Rita, cuya vida entera fue una cadena de imposibles que Dios fue resolviendo.
Quién fue Santa Rita de Casia
Santa Rita nació hacia 1381 en Roccaporena, cerca de Casia, en la Umbría italiana. Deseó desde niña consagrarse a Dios, pero sus padres la entregaron en matrimonio a un hombre violento, cuyo carácter ablandó durante años con su paciencia. Tuvo dos hijos. Su marido murió asesinado, y la santa pidió a Dios, antes que ver a sus hijos manchados con la sangre de la venganza, que se los llevara consigo: ambos murieron cristianamente, perdonando a los enemigos. Viuda y sin hijos, fue rechazada tres veces en el monasterio agustino de Casia, hasta ser admitida por fin de modo prodigioso. Vivió cuarenta años como monja, marcada en la frente por una espina del crucifijo que pidió compartir en la Pasión del Señor. Murió hacia 1457; su cuerpo se conserva incorrupto en Casia. Para una vida más detallada, vean la oración a Santa Rita.
Cómo hacer la novena a Santa Rita
La novena se reza durante nueve días consecutivos, a la misma hora si es posible, ante una imagen de la santa o sencillamente en el silencio del corazón. Cada día se siguen los mismos pasos:
- La señal de la cruz y un momento de silencio para ponerse en presencia de Dios.
- La meditación y la intención del día (las que damos abajo).
- La oración diaria a Santa Rita, que se reza igual los nueve días.
- Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, ofrecidos por la intención que nos trae a esta novena.
- Si se desea, la jaculatoria final: Santa Rita, abogada de los imposibles, ruega por nosotros.
Conviene fijar desde el primer día una sola intención, presentada con sencillez. Muchos comienzan la novena el 14 de mayo para terminarla el día de su fiesta, el 22 de mayo, pero puede hacerse en cualquier época del año. Lo importante no es la fecha ni contar las repeticiones, sino la fe y la perseverancia.
La oración diaria a Santa Rita
Esta es la oración que se repite cada uno de los nueve días, después de la meditación. La damos en español y en latín.
Oh gloriosa Santa Rita, abogada de los imposibles y socorro en las causas más desesperadas: tú que en medio de tantas pruebas — esposa, madre, viuda y religiosa — nunca perdiste la confianza en Dios, alcánzame de su bondad la gracia que humildemente te pido (dígase la petición). Tú que llevaste en tu frente la espina de la Pasión del Señor, enséñame a unir mis dolores a los suyos y a esperar contra toda esperanza. Si lo que pido es para gloria de Dios y bien de mi alma, obtenme su concesión; y si no conviene, alcánzame la resignación y la paz para hacer en todo su santísima voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
O sancta Rita, advocata rerum impossibilium et auxilium in causis desperatis: quæ inter tot tribulationes fiduciam in Deo numquam amisisti, impetra mihi a divina bonitate gratiam quam humiliter peto. Tu, quæ spinam de corona Domini in fronte tulisti, doce me dolores meos cum Christi passione coniungere et contra spem in spem credere. Si ad Dei gloriam et animæ meæ salutem pertinet, concede; sin minus, da mihi pacem ut voluntas eius in omnibus fiat. Per Christum Dominum nostrum. Amen.
Los 9 días de la novena
Para cada día les damos una breve meditación sacada de la Escritura y un rasgo de la vida de Santa Rita, con su intención. Tras leerla, recen la oración diaria de arriba y los tres rezos finales.
Primer día — La confianza contra toda esperanza
Como Abraham, Santa Rita creyó cuando ya no quedaba razón humana para esperar.
El cual creyó con esperanza contra toda esperanza. (Rom 4, 18)
Intención: hoy pedimos la gracia de empezar esta novena con verdadera confianza, dejando nuestra causa en manos de Dios.
Segundo día — La paciencia en la prueba
Rita soportó años de maltrato sin amargarse, sabiendo que la prueba labra el alma.
Tened por sumo gozo, hermanos mios, el veros acosados de varias tribulaciones; sabiendo que la prueba de vuestra fe produce la paciencia. (Sant 1, 2-3)
Intención: hoy pedimos paciencia en nuestra dificultad, para no perder la paz mientras Dios obra a su tiempo.
Tercer día — El perdón de los enemigos
Ante la muerte violenta de su esposo, Rita no buscó venganza, sino reconciliación.
Amad á vuestros enemigos, haced bien á los que os aborrecen. (Lc 6, 27)
Intención: hoy pedimos un corazón capaz de perdonar, sin el cual ninguna oración sube limpia al cielo.
Cuarto día — Lo imposible para los hombres
Las puertas cerradas del monasterio se abrieron cuando solo Dios podía abrirlas.
Lo que es imposible á los hombres, á Dios es posible. (Lc 18, 27)
Intención: hoy ponemos delante de Dios eso mismo que nos parece imposible, confiando en que Él abre camino donde no lo hay.
Quinto día — Unir el dolor a la Cruz
La espina en su frente fue el deseo de no amar a Cristo de lejos, sino compartiendo su Pasión.
Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las tribulaciones de Christo. (Col 1, 24)
Intención: hoy ofrecemos nuestros propios dolores unidos a los de Cristo, para que no sean estériles.
Sexto día — Dios, refugio en la tribulación
Toda la vida de Rita fue una sucesión de tormentas en las que Dios fue su único asilo.
Dios es nuestro refugio y fortaleza: nuestro defensor en las tribulaciones que tanto nos han acosado. (Sal 45, 2 — numeración de la Vulgata; en las biblias de numeración hebrea es el Salmo 46)
Intención: hoy pedimos refugiarnos en Dios, y no en la angustia ni en remedios vanos.
Séptimo día — La oración que no desfallece
La santa rezó cuarenta años sin cansarse: la oración no fue un día, sino una vida.
Es menester orar siempre, y no desfallecer. (Lc 18, 1)
Intención: hoy pedimos la gracia de la perseverancia, para no abandonar la oración cuando la respuesta tarda.
Octavo día — Hágase tu voluntad
Rita pidió siempre lo que conviene al alma, no lo que el capricho desea.
No se haga mi voluntad, sino la tuya. (Lc 22, 42)
Intención: hoy pedimos conformarnos con la voluntad de Dios, sabiendo que Él concede lo que es para nuestro bien.
Noveno día — La gloria a Dios
La carta de Rita con su vida se cierra como toda oración cristiana: dando gloria al único Salvador.
Al solo Dios sabio sea dada gloria por Jesu-Christo por los siglos de los siglos. Amén. (Rom 16, 27)
Intención: hoy damos gracias, entregamos definitivamente nuestra causa a Dios y prometemos honrar a Santa Rita agradecidos.
Una palabra sobre las causas imposibles
Quien acude a Santa Rita no apuesta por la magia, sino por la lógica del Evangelio: las causas humanamente perdidas son justamente el terreno donde Dios manifiesta su poder. Santa Rita no obra los milagros; los obra Dios. Ella ruega, y el Señor concede lo que conviene a nuestra salvación. Por eso huimos de toda superstición, de todo amuleto y de cultos como la mal llamada "santa muerte": a los santos se les pide con confianza filial, no se los usa como talismanes. Esta novena no se reza para forzar la mano de Dios, sino para ablandar la nuestra. Terminada, pueden seguir invocando a la santa con la oración a Santa Rita, para rezarla cualquier día.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo se hace la novena a Santa Rita?
Se reza durante nueve días consecutivos, a ser posible a la misma hora. Cada día se hace la señal de la cruz, se lee la meditación e intención del día, se reza la oración diaria a Santa Rita y se añaden un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria por la intención propia. No hace falta contar repeticiones ni imponer plazos a Dios: lo que la Iglesia pide es fe, paciencia y conformidad con su voluntad.
¿Para qué sirve la novena a Santa Rita?
Sirve para encomendar a su intercesión, con constancia, las causas difíciles y humanamente imposibles: enfermedades graves, conflictos familiares, matrimonios en crisis, situaciones sin salida. No es una fórmula mágica, sino una súplica perseverante para que Santa Rita presente nuestra petición ante Dios, que es quien concede lo que conviene al alma.
¿Cuándo se reza la novena a Santa Rita?
Puede rezarse en cualquier época del año. Muchos la comienzan el 14 de mayo para terminarla el día de su fiesta, el 22 de mayo. Lo esencial no es la fecha, sino empezar con una intención clara y perseverar los nueve días.
¿Por qué Santa Rita es la abogada de los imposibles?
Porque su propia vida fue una cadena de imposibles que Dios fue resolviendo: un matrimonio infeliz que terminó en la conversión del marido, su muerte violenta, el peligro de que sus hijos se vengaran y las puertas del convento cerradas tres veces. En todas esas situaciones Dios abrió camino donde no lo había. Por eso los fieles acuden a ella cuando ya no queda esperanza humana.
¿Qué se necesita para hacer la novena?
Basta el deseo sincero de rezar y una intención. Ayuda una imagen de Santa Rita y un lugar tranquilo, pero no son indispensables. Conviene, eso sí, acercarse a los sacramentos si la causa es grave, y rechazar toda práctica que mezcle la fe con la magia o la superstición.
Para seguir rezando con los santos
- Oración a Santa Rita, para invocarla cualquier día, con su vida en español y latín.
- Oración para casos difíciles e imposibles, con Santa Rita y San Judas, abogados de lo imposible.
- Novena a San Judas Tadeo, otra novena por las causas difíciles y desesperadas.
- Santos católicos, el índice de toda la familia de los santos y su intercesión.
- Oraciones católicas, el índice de las principales plegarias de la Tradición.
- El Salmo 91, gran salmo de protección y confianza en Dios.
La app Iter Fidei trae las oraciones, los salmos y las devociones, en latín y español, con audio. Descárgala aquí.
Fuentes. Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres Amat (Rom 4, 18; 16, 27; Sant 1, 2-3; Lc 6, 27; 18, 1; 18, 27; 22, 42; Col 1, 24; Hch 1, 14; Sal 45, 2). Vida tradicional de Santa Rita de Casia, religiosa agustina (c. 1381-1457). Oración tradicional a Santa Rita, abogada de los imposibles.