Novenas
Novena a Santa Teresita del Niño Jesús
El texto completo de la novena a Santa Teresita de Lisieux: la oración de todos los días, los nueve días, la novena de las 24 Glorias y de las rosas para pedir un favor.

La novena a Santa Teresita del Niño Jesús es la oración de nueve días con que acudimos a la humilde carmelita de Lisieux para pedirle, por su intercesión, un favor concreto: la conversión de un ser querido, la salud, el trabajo honrado, la paz en el hogar o cualquier necesidad que confiamos a Dios. Es una de las devociones más queridas del pueblo católico, porque la misma Santa prometió al morir: «pasaré mi cielo haciendo el bien en la tierra» y «después de mi muerte haré caer una lluvia de rosas». Puede rezarse en cualquier momento del año, y de modo especial en los nueve días que preceden a su fiesta, el 3 de octubre.
El texto completo de la novena a Santa Teresita
Esta es la novena tradicional, tal como se ha rezado en las tierras de habla hispana. Cada día se comienza con la oración común, se añade la oración propia del día, y se concluye con la petición, tres Avemarías y la oración final. Conviene rezarla con un rosario o la imagen de la Santa a la vista.
Oración para todos los días
¡Santa Teresa! Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús! envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir al Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra.
¡Dios mío! Por intercesión de Santa Teresa dame fuerzas para cumplir exactamente con mi deber, y concédeme la gracia que en esta novena te pido. Amén.
Día primero
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por aquel volcán de amores que inflamó tu corazón, cuyos divinos ardores fueron el dulce martirio que consumió tu vida «con ansias de amores inflamada», haz que también yo, ¡oh Santa Teresa!, entregue totalmente solo a Dios mi corazón con todas sus esperanzas y con todos sus ensueños, para que Él lo transforme, lo resucite y lo salve. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día segundo
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por los perfumes de santidad que exhalaste durante tu vida, escondida cual humilde violeta en el jardín del Carmelo, haz que pueda también en mi alma, libre de los malos olores del pecado, agradar a Dios con el suave olor de las virtudes cristianas. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día tercero
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por los pasos de inocencia y de candor que diste en la florida senda de tu caminito, que fue camino de infancia espiritual, haz que los pasos de mi vida no corran por los derroteros de la perdición; sino que, paso a paso, suba la senda —cuesta arriba— que conduce a la gloria. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día cuarto
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por la celestial pureza que adornó tu corazón cual los lirios a los valles y la «nieve» a las alturas, alcánzame, azucena del Carmelo, la pureza en pensamientos, palabras y obras. Defiéndeme en la tentación, y cubre con las azucenas de tu pureza la fealdad de este pobre corazón mío inquieto y apasionado. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día quinto
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por el gran empeño que pusiste en «pasar por la tierra haciendo el bien», y en esparcir en los corazones el amor y la esperanza, haz que también yo pase mi vida sembrando bondades para recibir allá arriba el galardón seguro del ciento por uno con la vida perdurable y feliz. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día sexto
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por aquella continua tendencia de «empequeñecerse» que fue tema de tu santa vida, haz que sepa también yo ser un «alma tan pequeñita» que encuentre la verdadera grandeza en los brazos del sacrificio y de la Cruz; y aprenda a ser grande en lo pequeño y amar la humildad, para entrar más fácilmente por las puertas de la gloria al gozo eterno. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día séptimo
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por aquel martirio tan continuo que sufrió tu espíritu en la incesante negación de la naturaleza, haz que aprenda a negar mis caprichos y veleidades y a pagar, cual tú, los desprecios del prójimo con una sonrisa heroica y celestial. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día octavo
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por la paciencia admirable con que supiste disimular y sufrir las enfermedades que en la Cruz te pusieron, ¡oh!, que pueda yo también, santita mía, llevar si no con alegría, a lo menos en conformidad con la voluntad de Dios, los achaques y miserias de este cuerpo de barro para que un día resulte embellecido en la gloria. Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Día noveno
¡Oh Santa Teresa del Niño Jesús! Por el heroico valor con que apuraste el cáliz hasta las «heces» en el trance amargo de tu agonía; y por la dulce calma con que esperaste la fría llamada de la muerte, pueda yo también cerrar los ojos a esta vida mortal repitiendo las hermosas palabras que al morir pronunciaste: ¡Dios mío… os amo! Amén.
Petición. Tres Avemarías y oración final de todos los días.
Oración final para todos los días
¡Gloriosa santa! Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo, en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar en Dios en tu compañía en la patria de los santos. En tanto, quiero, como tú, «deshojar» en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores. Amén.
La novena de las 24 Glorias a Santa Teresita
Junto a la novena de los nueve días existe otra forma muy difundida, la novena de los 24 Glorias (o «novena milagrosa»). Nació en 1925, cuando el padre Putigan, de la Compañía de Jesús, comenzó una novena rezando cada día veinticuatro veces el Gloria al Padre en acción de gracias a la Santísima Trinidad por las gracias con que enriqueció a Santa Teresita durante los veinticuatro años de su vida en la tierra. Puede empezarse cualquier día, aunque muchos devotos la rezan del 9 al 17 de cada mes para unirse a la oración común de tantos otros.
Cada día se reza esta oración y luego los veinticuatro Gloria:
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te agradezco todos los favores y todas las gracias con que enriqueciste el alma de tu amiga Teresita del Niño Jesús durante los 24 años que pasó en la tierra; y por los méritos de tan querida santita, te ruego me concedas la gracia que con fervor te pido, si es conforme a tu santa voluntad y para la salvación de mi alma.
Se dice entonces veinticuatro veces el Gloria al Padre, y muchos acompañan cada uno con una de estas invocaciones: Florcita de Jesús; Hija predilecta de María; Esposa fiel de Jesús; Madre de muchas almas; Ejemplo de santidad; Milagro de virtudes; Virgen prudente; Heroína de la fe; Ángel de caridad; Violeta de humildad; Mística pasionaria; Lirio purísimo del Carmelo; Flor selecta de la Iglesia; Rosa deshojada de amor; Mártir de amor; Mensajera de la paz; Encanto de cielo y tierra; Patrona de las misiones; Sembradora de rosas; Maestra de la infancia espiritual; Abogada de los sacerdotes… ruega por nosotros.
Y se concluye:
Santa Teresita, acuérdate de tu promesa de hacer el bien sobre la tierra; derrama con abundancia tu lluvia de rosas sobre los que te invocamos, y alcánzanos de Dios las gracias que de su bondad infinita esperamos. Amén.
La novena de las rosas: para pedir la rosa o «lluvia de rosas»
Muchos buscan la novena de las rosas de Santa Teresita o la novena para pedir la rosa. El nombre viene de la promesa de la Santa de dejar caer «una lluvia de rosas» desde el cielo; por eso, quienes rezan esta novena piden como señal de que su oración ha sido escuchada recibir de manera inesperada una rosa —vista, regalada o simplemente hallada—. No es una condición mágica ni una garantía debida: es un gesto de confianza filial. La gracia que importa es siempre la que Dios quiere darnos para el bien de nuestra alma. Puede rezarse tanto la novena de los nueve días como la de las 24 Glorias con esta intención, añadiendo:
Teresita del Niño Jesús, junta una rosa de los jardines celestiales y envíala como mensajera de tu amor. Florecita de Jesús, pídele hoy a Dios que me alcance las gracias que pongo con confianza en tus manos. Santa Teresita, ayúdame a creer siempre —como tú lo hiciste— en el gran amor que Dios me tiene, para que yo pueda imitar tu camino de vida. Amén.
Versión corta de la novena
Si dispones de poco tiempo, puedes rezar cada día, con recogimiento, solo lo esencial: la oración para todos los días, la oración del día correspondiente, tres Avemarías y la oración final. Lo que da valor a la novena no es la extensión, sino la fe y la perseverancia durante los nueve días, según el mismo «caminito» de confianza que enseñó Santa Teresita.
Novena en PDF y para imprimir
Muchos desean llevar la novena a Santa Teresita en PDF o para imprimir y tenerla junto al reclinatorio. El texto de esta página está completo y ordenado por días: basta con imprimirlo o guardarlo. En la aplicación Iter Fidei encontrarás además esta novena con la fecha ya calculada para llegar a su fiesta, de modo que puedas rezarla sin descargar nada, incluso sin conexión.
Cómo se reza esta novena
Rezar una novena es sencillo. Si aún no conoces esta práctica, puedes leer primero qué es una novena. Estos son los pasos:
- El día de inicio. Elige la intención por la que ruegas y comienza en cualquier fecha. Para que la novena termine la víspera de su fiesta, empieza el 24 de septiembre, de modo que el noveno día caiga el 2 de octubre y celebres su fiesta el 3.
- Los nueve días. Cada día, a la misma hora si es posible, reza la oración de todos los días, la oración propia del día, tu petición, tres Avemarías y la oración final. No interrumpas la serie; si un día lo olvidas, retómala al siguiente con humildad.
- La fiesta. El 3 de octubre, día de Santa Teresa del Niño Jesús en el calendario tradicional de 1962, da gracias a Dios por su intercesión, acude a la Santa Misa si puedes y renueva tu confianza, dejes o no de ver la «rosa».
Quién fue Santa Teresita del Niño Jesús
María Francisca Teresa Martin nació en Alençon (Francia) el 2 de enero de 1873, la menor de las cinco hijas que sobrevivieron de Luis Martin, relojero, y de Celia Guérin, encajera. Perdió a su madre a los cuatro años, y la familia se trasladó a Lisieux, donde sus hermanas mayores velaron por su educación cristiana; en las tardes de invierno leían en voz alta, no manuales piadosos superficiales, sino el Año Litúrgico de Dom Guéranger. Teresa fue una niña despierta, sensible y de fe honda. Ella misma resumió su vida en una escena de infancia: cuando le ofrecieron escoger entre varios juguetes, dijo «lo escojo todo», y comentó después: «Dios mío, lo escojo todo; no quiero ser santa a medias».
Muy pronto sintió la vocación al Carmelo, donde ya la habían precedido dos de sus hermanas. Las autoridades religiosas y el obispo de Bayeux se negaban por su corta edad. En una peregrinación a Roma, en la audiencia pública con motivo del jubileo sacerdotal del papa León XIII, la pequeña Teresa rompió el silencio de rigor y le suplicó: «En honor de vuestro jubileo, permitidme entrar en el Carmelo a los quince años». El Papa, conmovido, respondió: «Entrarás si es la voluntad de Dios». Y así fue: el 9 de abril de 1888 entró en el Carmelo de Lisieux, con quince años.
Allí vivió escondida su «caminito» de infancia espiritual: alcanzar la santidad no por grandes obras, sino por el cumplimiento perfecto y amoroso de las cosas pequeñas, con total confianza y abandono en Dios como un niño en brazos de su padre. Escribió por obediencia su autobiografía, Historia de un alma, uno de los libros espirituales más leídos del mundo. Consumida por la tuberculosis, ofreció sus últimos meses en unión con la Pasión de Cristo. El 30 de septiembre de 1897, con palabras de amor divino en los labios, murió sor Teresa de Lisieux. Tenía veinticuatro años.
La historia de la devoción
El culto a Santa Teresita creció con una rapidez asombrosa: los milagros obtenidos por su intercesión atrajeron sobre ella la mirada del mundo católico entero. La Santa Sede dispensó incluso el plazo ordinario de cincuenta años para iniciar la causa. Fue beatificada por el papa Pío XI en 1923 y canonizada por el mismo Pontífice el 17 de mayo de 1925. En 1927 fue declarada, junto con san Francisco Javier, patrona celestial de todas las misiones. Su fiesta se fijó para toda la Iglesia occidental el 3 de octubre, y así figura en el Misal tradicional de 1962. (En 1997 el papa Juan Pablo II la proclamó Doctora de la Iglesia; este título es posterior al Concilio, pero la Santa, canonizada en 1925 y venerada ya en los libros de 1962, es plenamente tradicional.) Su devoción está unida a la del Carmelo y al escapulario, y es hermana en la senda de la humildad y la confianza que también puedes cultivar con la oración a Santa Teresita.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué sirve la novena a Santa Teresita?
Sirve para pedir a Dios, por intercesión de la Santa, una gracia concreta: conversión, salud, trabajo, paz familiar, consuelo en la prueba o la solución de una causa difícil. Santa Teresita es abogada eficaz porque prometió emplear su cielo en hacer el bien en la tierra.
¿Cuándo se reza la novena a Santa Teresita?
Puede rezarse en cualquier momento del año. Lo más común es rezarla en los nueve días previos a su fiesta, comenzando el 24 de septiembre para concluir el 2 de octubre y celebrar su día el 3 de octubre. La novena de las 24 Glorias suele rezarse del 9 al 17 de cada mes.
¿Qué es la novena de las 24 Glorias?
Es una forma de la novena en la que cada día se rezan veinticuatro veces el Gloria al Padre, en acción de gracias por las gracias que Dios concedió a Santa Teresita durante los veinticuatro años de su vida. La inició el padre Putigan en 1925.
¿Por qué se llama novena de las rosas o lluvia de rosas?
Porque Santa Teresita prometió, antes de morir, hacer caer «una lluvia de rosas» desde el cielo, es decir, gracias obtenidas por su intercesión. Muchos devotos piden recibir una rosa como signo de que su oración fue escuchada; es un gesto de confianza, nunca una condición mágica.
¿Cómo pedir la rosa a Santa Teresita?
Se reza la novena con la intención concreta y se le pide con sencillez que, si es voluntad de Dios, envíe una rosa como señal. Lo esencial es la petición de la gracia y el abandono confiado en Dios; la rosa, si llega, es un consuelo, no una prueba debida.
¿Qué pasa si me olvido un día de la novena?
No se anula. Retoma la novena al día siguiente con humildad y sencillez, precisamente el espíritu del «caminito» de Santa Teresita, que enseñaba a no desanimarse por las propias faltas, sino a confiar más en la misericordia de Dios.
¿Es lo mismo Santa Teresita que Santa Teresa de Ávila?
No. Santa Teresita del Niño Jesús, o de Lisieux, murió en 1897 y es la joven carmelita del «caminito». Santa Teresa de Jesús (de Ávila) es la gran reformadora del Carmelo del siglo XVI. Ambas son carmelitas, santas y Doctoras de la Iglesia, pero distintas.
En Iter Fidei tienes esta novena y las oraciones de cada día del año, con la fecha calculada para acompañarte hasta la fiesta de Santa Teresita, aun sin conexión. Descárgala aquí.
Fuentes. Sagrada Escritura (Isaías LXVI, 13); Butler, Vidas de los Santos (3 de octubre, Santa Teresa de Lisieux); Historia de un alma, autobiografía de Santa Teresa del Niño Jesús; oraciones tradicionales de la novena y de las 24 Glorias, y actas de la beatificación (Pío XI, 1923) y canonización (Pío XI, 17 de mayo de 1925).