Nuestra Señora
Nuestra Señora del Rosario
La devoción a la Virgen del Rosario, la victoria de Lepanto, Santo Domingo y la fiesta del 7 de octubre, con una oración tradicional a la Madre de Dios.

Nuestra Señora del Rosario, también llamada la Virgen del Rosario, es una de las advocaciones marianas más queridas de la cristiandad, y a ella dirigimos hoy una oración a la Virgen del Rosario. Su nombre nos recuerda que el Rosario no es solo una corona de cuentas, sino una guirnalda de rosas que ofrecemos a la Madre de Dios meditando, decena tras decena, los misterios de la vida de su Hijo. En esta página recordamos quién es esta Señora, de dónde viene su devoción y por qué celebramos su fiesta cada 7 de octubre.
Quién es la Virgen del Rosario
No se trata de una "virgen" distinta de María, sino de la misma Santísima Virgen honrada bajo el título de su oración predilecta. Cuando rezamos el Rosario, repetimos sin cesar el saludo del ángel Gabriel: "Dios te salve ¡oh llena de gracia! el Señor es contigo: bendita tú eres entre todas las mujeres" (Lucas 1, 28, según la versión Torres-Amat). Y en cada Avemaría cumplimos lo que la propia María profetizó en el Magníficat: "me llamarán bienaventurada todas las generaciones" (Lucas 1, 48).
Así, como recuerda el beato cardenal Schuster, el Rosario tal como se reza —ciento cincuenta Avemarías divididas en quince decenas, con el Padrenuestro entre ellas— fue llamado el "Salterio de los laicos", y representa, después del Oficio Divino, un verdadero Breviario popular del Evangelio.
Santo Domingo y el origen de la devoción
La devoción del Rosario es muy antigua: data al menos del siglo XII. La piadosa tradición atribuye su difusión a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores, que lo habría recibido de la Virgen como ayuda en los conflictos contra la herejía albigense en el sur de Francia. Sea cual sea el detalle de los orígenes, la gloria de difundirlo por todo el orbe pertenece sin disputa a la Orden Dominicana, y será también un Papa dominico, San Pío V, quien lo ligará para siempre a una de las páginas más gloriosas de la historia cristiana.
La victoria de Lepanto
La fiesta de hoy es, ante todo, un memorial de gloriosas victorias que honran el nombre cristiano. Siguiendo a Dom Guéranger en El Año Litúrgico, recordamos el escenario: Solimán II había llenado de terror el siglo XVI, y la flota turca, tras dominar la mayor parte del Mediterráneo, amenazaba a Italia.
El 7 de octubre de 1571 las galeras pontificias, apoyadas por España y Venecia, entraron en combate en el Golfo de Lepanto. Era domingo, y por todo el mundo las cofradías del Rosario estaban entregadas a su obra de intercesión. Sobrenaturalmente iluminado, San Pío V contemplaba desde el Vaticano la batalla librada por Don Juan de Austria contra los trescientos navíos del Islam. Aquel triunfo de la Cruz sobre la Media Luna fue universalmente atribuido a la poderosa intercesión de la Madre de Dios, a quien el Papa invocó con el Rosario en la mano.
San Pío V perpetuó la memoria del triunfo con una conmemoración anual de Nuestra Señora de la Victoria. Dos años después, su sucesor Gregorio XIII cambió el título por el de Nuestra Señora del Rosario y la señaló para el primer domingo de octubre. En 1716 Clemente XI la inscribió en el calendario universal, y León XIII le dio su desarrollo definitivo.
La fiesta del 7 de octubre
Hoy la fiesta de Nuestra Señora del Rosario se celebra el 7 de octubre, el mismo día de Lepanto. La finalidad de la celebración aparece claramente en la oración litúrgica, como observa Dom Pius Parsch: que, meditando estos misterios del Santísimo Rosario, imitemos lo que contienen y obtengamos lo que prometen. No basta, pues, con desgranar las cuentas: hay que dejar que la vida de Cristo, contemplada junto a su Madre, transforme la nuestra.
Oración tradicional a la Virgen del Rosario
Reina del Santísimo Rosario, en estos tiempos de tanta necesidad, mira con misericordia a tus hijos que en ti confían.
Tú que con la oración del Rosario alcanzaste para la cristiandad la victoria de Lepanto, alcánzanos ahora la victoria sobre nuestros enemigos visibles e invisibles.
Concédenos, Señora, contemplar contigo los misterios de la vida, pasión y gloria de tu Hijo, para imitar lo que contienen y obtener lo que prometen.
Madre del Rosario, ruega por nosotros que recurrimos a ti. Amén.
Si deseas profundizar en estas plegarias, aprende cómo rezar el Rosario paso a paso, ten a mano el Santo Rosario completo y conoce los misterios del Rosario que se contemplan en cada decena, rematándolo, como manda la tradición, con las Letanías del Rosario; puede ofrecerse también por los difuntos con el Santo Rosario para difuntos. Consulta además nuestra colección de oraciones católicas y conoce la vida de quienes nos precedieron en la fe entre los santos católicos. Esta advocación se hermana con la gran devoción mariana del continente, la Virgen de Guadalupe. El rosario es la misma oración que la Virgen pidió en Nuestra Señora de Fátima y que rezó con Bernadette en Nuestra Señora de Lourdes; va unido además al escapulario de Nuestra Señora del Carmen.
Preguntas Frecuentes
¿Quién es la Virgen del Rosario?
Es la Santísima Virgen María honrada bajo el título de su oración predilecta, el Rosario. No es una virgen distinta, sino la misma Madre de Dios invocada como Reina y Señora del Santísimo Rosario.
¿Cuándo es el día de la Virgen del Rosario?
Su fiesta se celebra el 7 de octubre, fecha de la victoria de Lepanto en 1571. Inicialmente fijada en el primer domingo de octubre por Gregorio XIII, fue extendida a toda la Iglesia y asentada definitivamente por León XIII.
¿Quién inventó el Rosario?
La devoción se remonta al menos al siglo XII y se atribuye su difusión a Santo Domingo de Guzmán. La gloria de extenderlo por todo el mundo corresponde a la Orden Dominicana, y el Papa dominico San Pío V hizo mucho por propagarlo.
¿Qué relación tiene el Rosario con Lepanto?
El 7 de octubre de 1571, mientras las cofradías del Rosario rezaban por la cristiandad, la flota cristiana venció a la turca en Lepanto. El triunfo se atribuyó a la intercesión de la Virgen, y por eso la fiesta del Rosario quedó fijada en esa fecha.
¿Por qué se llama "Rosario"?
Porque cada Avemaría es como una rosa que se ofrece a la Madre de Dios; el conjunto forma una corona o guirnalda de rosas. Por su estructura de ciento cincuenta Avemarías, también se le llamó el "Salterio de los laicos".
¿Cómo se reza el Santo Rosario completo?
Se comienza con la señal de la cruz, el Credo, un Padrenuestro y tres Avemarías; luego se rezan los cinco misterios del día, cada uno con un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria, meditando el misterio correspondiente; se cierra con la Salve y las letanías. Tienes la guía paso a paso en cómo rezar el Santo Rosario y el texto íntegro en el Santo Rosario completo, también para imprimir.
La app Iter Fidei trae las oraciones, las novenas y el rosario, en latín y español, con audio. Descárgala aquí.
Fuentes. Dom Guéranger, El Año Litúrgico; Bto. Cardenal Schuster, Liber Sacramentorum; Dom Pius Parsch, El Año de Gracia de la Iglesia; Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres-Amat (Lucas 1).