Misal Romano de 1962

Evangelio de hoy y Epístola

Dominica XXII Post Pentecosten

Cuarta clase · verde

Esta página da la Epístola y el Evangelio de la misa del día, enteros, según el Misal Romano de 1962 — el latín y el español uno junto al otro. Cambian cada día con el calendario.

Idioma

Estas son las lecturas del Misal Romano de 1962. El leccionario reformado de 1969 lee otros pasajes la mayoría de los días.

Lectio

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Philippénses

Lección de la carta del Apóstol san Pablo a los Filipenses

Fil 1:6-11

Fratres: Confídimus in Dómino Jesu, quia, qui cœpit in vobis opus bonum, perfíciet usque in diem Christi Jesu. Sicut est mihi justum hoc sentíre pro ómnibus vobis: eo quod hábeam vos in corde, et in vínculis meis, et in defensióne, et confirmatióne Evangélii, sócios gáudii mei omnes vos esse. Testis enim mihi est Deus, quómodo cúpiam omnes vos in viscéribus Jesu Christi. Et hoc oro, ut cáritas vestra magis ac magis abúndet in sciéntia et in omni sensu: ut probétis potióra, ut sitis sincéri et sine offénsa in diem Christi, repléti fructu justítiæ per Jesum Christum, in glóriam et laudem Dei.

Hermanos: Esta es nuestra confianza: que el que ha inaugurado entre vosotros esta buena obra, la llevará adelante hasta el Día de Cristo Jesús. Esto que siento por vosotros está plenamente justificado: os llevo en el corazón, porque tanto en la prisión como en mi defensa y prueba del Evangelio, todos compartís mi gracia. Testigo me es Dios del amor entrañable con que os quiero, en Cristo Jesús. Y esta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. Así llegaréis al Día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios.

Evangelium

Sequéntia ☩ sancti Evangélii secúndum Matthǽum

Continuación ☩ del Santo Evangelio según San Mateo

Mt 22:15-21

In illo témpore: Abeúntes pharisǽi consílium iniérunt, ut cáperent Jesum in sermóne. Et mittunt ei discípulos suos cum Herodiánis, dicéntes: Magíster, scimus, quia verax es et viam Dei in veritáte doces, et non est tibi cura de áliquo: non enim réspicis persónam hóminum: dic ergo nobis, quid tibi vidétur, licet censum dare Cǽsari, an non? Cógnita autem Jesus nequítia eórum, ait: Quid me tentátis, hypócritæ? Osténdite mihi numísma census. At illi obtulérunt ei denárium. Et ait illis Jesus: Cujus est imágo hæc et superscríptio? Dicunt ei: Cǽsaris. Tunc ait illis: Réddite ergo, quæ sunt Cǽsaris, Cǽsari; et, quæ sunt Dei, Deo.

En aquel tiempo: Se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?». Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto». Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta imagen y esta inscripción?». Le respondieron: «Del César». Entonces les replicó: «Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

El Evangelio de la misa, en dos palabras

En el rito romano tradicional la misa tiene dos lecturas: la Epístola y el Evangelio. No giran en tres años como en el leccionario reformado de 1969, sino en uno — de modo que el mismo Evangelio vuelve el mismo domingo, año tras año, y se graba en la memoria.

El Evangelio lo canta o lo lee el sacerdote vuelto hacia el norte, después del Gradual. Los fieles se ponen de pie y, al final, cada uno se signa la frente, los labios y el corazón. Es la pieza del propio que queda, y es la que esta página da entera.

Además de las dos lecturas, el propio del día da el Introito, la Colecta, el Gradual, el Ofertorio, la Secreta, la Comunión y la Poscomunión, y el ordinario, que no cambia, da el resto. Es lo que se lleva a misa, y está en la aplicación.

Preguntas frecuentes

¿Dónde leer la Epístola y el Evangelio de hoy?
Aquí: esta página da la Epístola y el Evangelio de la misa del día según el Misal Romano de 1962, en latín y en español, y cambia cada día con el calendario.
¿Por qué no es el Evangelio de mi parroquia?
Porque el Misal de 1962 y el leccionario reformado de 1969 no leen los mismos pasajes. El primero sigue un ciclo de un año, el segundo de tres. Esta página sirve el Misal de 1962.
¿Qué diferencia hay entre la Epístola y el Evangelio?
La Epístola es la primera lectura, casi siempre de las cartas de los Apóstoles; el Evangelio es la segunda, de los cuatro evangelistas. En el rito tradicional la misa solo tiene estas dos.
¿Se puede leer el Evangelio del día en casa?
Sí, y es una práctica antigua. Leerlo la víspera por la tarde, o esa misma mañana, prepara para oírlo en la misa; no se exige nada más que atención.
¿Por qué el latín primero?
Porque es la lengua en que se proclama en el altar. El español corre a su lado, línea por línea, y el filtro de la parte superior muestra uno solo de los dos.