Oraciones
Gloria al Padre (Gloria Patri): La Doxología
El Gloria al Padre —el Gloria Patri— es la pequeña doxología con que la Iglesia alaba a la Santísima Trinidad. Esto es lo que dice, en español y en latín, y cómo y cuándo rezarla.

El Gloria al Padre —en latín, el Gloria Patri— es la breve alabanza con que la Iglesia da gloria a las tres divinas Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Se la llama la pequeña doxología, porque doxología quiere decir "palabra de gloria", y esta es la más corta y la más repetida de todas. La rezamos al final de cada salmo, al cierre de cada decena del rosario, y mil veces a lo largo del día sin apenas advertirlo. Es la oración con que un cristiano cierra casi todo lo que reza, devolviendo a Dios la gloria que solo a Él le pertenece.
El texto del Gloria al Padre
En español, la pequeña doxología dice así:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Y en latín, tal como la Iglesia la ha rezado durante siglos:
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto.
Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
La oración tiene dos mitades. La primera —"Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo"— nombra a las tres Personas de la Santísima Trinidad y les atribuye a las tres por igual una misma gloria. La segunda —"Como era en el principio, ahora y siempre"— confiesa que esa gloria no comenzó en el tiempo ni terminará jamás: la Trinidad era gloriosa antes de que existiera criatura alguna, lo es ahora, y lo será por toda la eternidad. Por eso ningún arrianismo cabe en estas pocas palabras: el Hijo y el Espíritu reciben la misma gloria que el Padre, porque son, con Él, el mismo y único Dios. Esta es la fe que profesamos en la Santísima Trinidad y que sellamos al hacer la señal de la cruz.
Una oración sacada de la Escritura
El Gloria Patri no cita ningún versículo palabra por palabra, pero está tejido de Escritura. Su primera mitad nace de la fórmula que el Señor mismo dejó a sus Apóstoles, mandándoles bautizar "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo xxviii. 19). Lo que en el Bautismo se hace una sola vez, la doxología lo repite sin cesar: dar gloria a las tres Personas con un mismo aliento.
Su segunda mitad —"por los siglos de los siglos. Amén"— es el lenguaje propio de los salmos, donde Israel cerraba su alabanza precisamente así. Al fin del salmo setenta y uno, la Escritura prorrumpe: "Bendito sea el Señor Dios de Israel... Y bendito el Nombre de su majestad eternamente... ¡Así sea! ¡así sea!" (Salmo lxxi. 18-19). Allí están ya las dos notas de nuestra doxología: la bendición eterna del Nombre y el doble Amén. Otro salmo proclama: "Sea bendito el Nombre del Señor desde ahora mismo y por todos los siglos" (Salmo cxii. 2) —"desde ahora mismo y por todos los siglos", que es decir "ahora y siempre, por los siglos de los siglos".
Por eso la Iglesia coronó el Salterio con el Gloria Patri. El Salterio termina llamando a toda la creación a alabar: "Empléese todo espíritu en alabar a Dios. Aleluya" (Salmo cl. 6); y los salmos invitan a las naciones enteras: "Alabad al Señor, naciones todas de la tierra" (Salmo cxvi. 1). La doxología recoge ese clamor y lo dirige, ya plenamente, a la Trinidad que la antigua alianza solo veía de lejos.
Nota sobre la numeración. La liturgia tradicional usa la numeración de la Vulgata latina, que para casi todos los salmos va un número por detrás del hebreo (el salmo hebreo N es el salmo N–1 de la Vulgata). Así, el "Salmo cxvi" de la Vulgata que citamos arriba es el "Salmo 117" en muchas Biblias modernas.
Cuándo se reza el Gloria al Padre
Esta breve oración aparece en casi todo lo que reza un católico. Estos son sus usos principales:
- Al final de cada salmo y cántico. En el Oficio Divino —el Breviario— y en la liturgia, cada salmo se cierra con el Gloria Patri. Es el modo en que la Iglesia bautiza el salmo, dándolo a la Trinidad. Si rezan los salmos en privado, conviene conservar esta costumbre y rematar cada uno con la doxología.
- En el rosario. Después de las diez Avemarías de cada misterio, se reza el Gloria al Padre (y, según la costumbre extendida, la oración de Fátima). Marca el fin de cada decena. Pueden verlo en su lugar en cómo rezar el rosario.
- Al comienzo de cada hora del Oficio, tras el versículo Deus in adiutórium.
- En muchas devociones y bendiciones, como remate y sello, a menudo tres veces seguidas en honor de las tres Personas.
Rezarla bien es sencillo: no hay que correr. Al decir "Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo", muchos inclinan la cabeza, como se inclina ante el Nombre de la Trinidad. Es un gesto antiguo y bueno, que nos recuerda ante Quién estamos.
Por qué la rezamos tanto
Se podría preguntar por qué la Iglesia repite tanto una oración tan corta. La respuesta es que la doxología no pide nada: solo da. Casi todas nuestras oraciones suben cargadas de peticiones —pan, perdón, salud, misericordia—, y está bien que así sea. Pero el Gloria Patri no pide; alaba. Es el acto más puro y más desinteresado de la criatura: reconocer que Dios es glorioso en sí mismo, lo seamos nosotros o no, nos vaya bien o mal. Por eso los Padres del desierto la tenían siempre en los labios. Quien aprende a decirla de corazón —ahora, y siempre, y por los siglos de los siglos— ha aprendido ya buena parte de lo que es orar.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la doxología?
Doxología significa "palabra de gloria": una breve fórmula con que se da gloria a Dios. El Gloria al Padre es la pequeña doxología. Hay también una gran doxología, el Gloria in excelsis Deo que se canta en la Misa. Ambas alaban a la Santísima Trinidad.
¿Qué quiere decir Gloria Patri?
Gloria Patri son las primeras palabras latinas de la oración y significan literalmente "Gloria al Padre". Es el nombre con que tradicionalmente se la conoce, igual que al Padrenuestro se le llama Pater Noster por sus primeras palabras en latín.
¿Cuándo se reza el Gloria al Padre en el rosario?
Se reza al final de cada misterio, después de las diez Avemarías y antes de pasar al misterio siguiente. En total se reza cinco veces en un rosario de cinco decenas, una por cada decena.
¿El Gloria al Padre está en la Biblia?
No como una frase única, pero sí en su contenido. Su primera mitad recoge la fórmula bautismal del Señor (Mateo xxviii. 19), y su segunda mitad —"por los siglos de los siglos, Amén"— es el modo en que los salmos cierran su alabanza (Salmo lxxi. 19; Salmo cxii. 2). La Iglesia la compuso para dar gloria expresa a la Trinidad.
¿Por qué se dice "como era en el principio"?
Porque la gloria de Dios no empezó nunca. La Trinidad era gloriosa antes de la creación, lo es ahora y lo será siempre. La frase niega que el Hijo o el Espíritu sean criaturas o "menores": reciben la misma gloria que el Padre desde toda la eternidad.
Para seguir rezando
- Oraciones católicas: las principales oraciones de la Tradición
- El Padre Nuestro
- El Ave María
- La Señal de la Cruz
- Cómo rezar el Rosario
- Los salmos de protección
La app Iter Fidei trae las oraciones, los salmos y las novenas, en latín y español, con audio. Descárgala aquí.
Fuentes. Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres-Amat (Mateo; Salmos, numeración de la Vulgata). Catecismo del Concilio de Trento. Misal y Breviario Romanos tradicionales.