Salmos
Salmo 4 (Salmo 4 en la Vulgata): Cuando le Invoqué, me Oyó Dios
El Salmo 4, el salmo de la noche y de la confianza — Salmo 4 también en la Vulgata. Texto completo en español (Torres-Amat) y en latín, con su sentido tradicional y cómo rezarlo como oración antes de dormir.

Hay salmos que la Iglesia ha puesto en boca de sus hijos para el final del día, cuando todo calla y el alma queda a solas con Dios. El Salmo 4 es uno de ellos: un salmo de la tarde, de la noche y de la confianza serena. En él, David, en medio de la angustia, no se altera ni busca venganza; se acuesta y duerme en paz, porque sabe en quién ha puesto su esperanza. Aquí les dejamos el Salmo 4 completo, en español y en latín, con su sentido tradicional y unas líneas sobre cómo usarlo como oración antes de dormir.
Salmo 4 o Salmo 4: la numeración no cambia
A veces el número de un salmo cambia según la Biblia que tengan ustedes entre manos. Las Biblias modernas siguen el texto hebreo; las católicas antiguas, hechas sobre la Vulgata de San Jerónimo, siguen la numeración del Salterio griego de los Setenta. Desde el salmo 11 en adelante, el número de la Vulgata suele ser uno menos que el hebreo.
Pero esto no afecta a los primeros salmos. En el caso del Salmo 4, hebreo y Vulgata coinciden exactamente: es el Salmo 4 en ambas tradiciones. Abran la edición que abran, lo reconocerán por sus primeras palabras: "Cuando le invoqué, me oyó Dios" (en latín, Cum invocarem exaudivit me Deus). Es el mismo salmo, palabra por palabra.
Salmo 4 completo (Salmo 4 de la Vulgata)
Damos el texto en la traducción tradicional de Félix Torres Amat sobre la Vulgata, con la ortografía actualizada para una lectura más fácil:
1. Para el fin: Salmo y Cántico de David.
2. Así que yo le invoqué, me oyó Dios, que es mi justicia: en la tribulación me sacaste a la anchura. Apiádate de mí, y oye mi oración.
3. Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo seréis de pesado corazón? ¿por qué amáis la vanidad y vais en pos de la mentira?
4. Sabed pues que es el Señor quien ha hecho admirable a su santo: el Señor me oirá siempre que clamare a él.
5. Enojaos, y no queráis pecar más; compungíos en el retiro de vuestros lechos de las cosas que andáis meditando en vuestros corazones.
6. Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en el Señor. Dicen muchos: ¿Quién nos hará ver los bienes que se nos prometen?
7. Impresa está, Señor, sobre nosotros la luz de tu rostro: tú has infundido la alegría en mi corazón.
8. Ellos están bien abastecidos y alegres con la abundancia de su trigo, vino y aceite:
9. Mas yo, Dios mío, dormiré en paz, y descansaré en tus promesas:
10. Porque tú, oh Señor, solo tú has asegurado mi esperanza.
El Salmo 4 en latín (Vulgata)
Este es el texto latino que la Iglesia ha rezado durante siglos en el Oficio Divino, sobre todo en Completas, la última hora del día:
Cum invocarem exaudivit me Deus iustitiae meae: in tribulatione dilatasti mihi.
Miserere mei, et exaudi orationem meam.
Filii hominum, usquequo gravi corde? ut quid diligitis vanitatem, et quaeritis mendacium?
Et scitote quoniam mirificavit Dominus sanctum suum: Dominus exaudiet me cum clamavero ad eum.
Irascimini, et nolite peccare: quae dicitis in cordibus vestris, in cubilibus vestris compungimini.
Sacrificate sacrificium iustitiae, et sperate in Domino.
Multi dicunt: Quis ostendit nobis bona?
Signatum est super nos lumen vultus tui, Domine: dedisti laetitiam in corde meo.
A fructu frumenti, vini et olei sui multiplicati sunt.
In pace in idipsum dormiam, et requiescam;
Quoniam tu, Domine, singulariter in spe constituisti me.
¿Qué significa el Salmo 4? El sentido tradicional
El Salmo 4 es la oración de un alma que ha sido oída. Empieza con un recuerdo lleno de gratitud: "Cuando le invoqué, me oyó Dios". David no parte de la angustia, sino de la certeza de que Dios escucha. La imagen del versículo 2 es bellísima: "en la tribulación me sacaste a la anchura". El que ora se sentía estrecho, acorralado, y Dios lo ha llevado a un lugar amplio donde se respira.
Luego el salmista se vuelve a los hombres que aman "la vanidad" y van "en pos de la mentira": los que ponen su corazón en lo que no permanece. Frente a ellos, el justo aprende a confiar. El versículo 5, "Enojaos, y no queráis pecar más", lo recoge San Pablo en su carta a los Efesios (4,26): cabe la indignación justa, pero nunca el pecado; y el remedio es el examen silencioso "en el retiro de vuestros lechos" — un examen de conciencia antes de dormir que los Padres siempre recomendaron.
El corazón del salmo está en el versículo 7: "Impresa está, Señor, sobre nosotros la luz de tu rostro". Mientras muchos preguntan "¿Quién nos hará ver los bienes?", buscando una felicidad de trigo, vino y aceite, el justo ya tiene su tesoro: la luz del rostro de Dios y "la alegría en mi corazón", una alegría que no depende de las cosechas.
Y todo desemboca en uno de los versículos más serenos de todo el Salterio: "Mas yo, Dios mío, dormiré en paz, y descansaré". Por eso la tradición ha visto siempre aquí un anuncio del descanso del que confía en Dios, e incluso una figura del sueño de Cristo en el sepulcro y de su resurrección — "solo tú has asegurado mi esperanza".
Cómo rezar el Salmo 4 como oración de la noche
La Iglesia colocó este salmo en Completas, la oración con que el monje y el fiel cierran la jornada antes de acostarse. Esa es su casa natural. Nosotros podemos hacer lo mismo:
- Antes de dormir. Léanlo despacio al final del día, como un acto de confianza: entregar a Dios lo vivido y dormir "en paz".
- Con examen de conciencia. El versículo 5 invita a mirar en silencio lo que llevamos en el corazón, pedir perdón y descansar sin inquietud.
- En la angustia y el insomnio. Cuando la preocupación quita el sueño, este salmo recuerda que la paz no viene de resolverlo todo, sino de saberse oído por Dios.
No es un conjuro contra el miedo, sino la Palabra de Dios puesta en boca del que se fía de Él. Quien lo reza no ahuyenta la noche: la habita en paz.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa el Salmo 4?
Es la oración de un alma que confía en Dios al final del día. Da gracias porque Dios la ha oído y la ha sacado "a la anchura" en la tribulación, advierte contra el amor a lo vano, y termina entregándose al descanso: "dormiré en paz". Su sentido es la confianza serena del justo.
¿Cuándo se reza el Salmo 4?
Tradicionalmente se reza de noche, antes de dormir. La Iglesia lo colocó en Completas, la última hora del Oficio Divino, precisamente porque habla del sueño y del descanso en Dios. Es ideal como oración antes de acostarse.
¿Por qué el Salmo 4 es el mismo en la Vulgata?
Porque las diferencias de numeración entre el texto hebreo y la Vulgata solo empiezan a partir del salmo 9-10. Los salmos del 1 al 8 llevan el mismo número en ambas tradiciones, así que el Salmo 4 es el Salmo 4 en cualquier Biblia.
¿El Salmo 4 es una oración de protección?
Más que de protección, es una oración de confianza y de paz nocturna. Por su tono sereno y su mención del descanso, los fieles lo han usado contra el insomnio, la angustia y los temores de la noche, poniéndose en las manos de Dios antes de dormir.
¿Qué quiere decir "en la tribulación me sacaste a la anchura"?
Es una imagen: el que sufre se siente estrecho y acorralado, como en un lugar sin salida. Dios lo lleva a un sitio amplio, donde de nuevo se respira. Significa que Dios da alivio y libertad al alma angustiada que lo invoca.
Para seguir rezando los salmos
Si este salmo les ha hecho bien, sigan con sus salmos hermanos:
- Salmos de protección: los salmos del escudo y el amparo
- Salmo 91: El que habita al amparo del Altísimo
- Salmo 23: El Señor es mi pastor
- Salmo 27: El Señor es mi luz y mi salvación
La app Iter Fidei trae los salmos y las oraciones, en latín y español, con audio. Descárgala aquí.
Fuentes. Texto español: Sagrada Biblia traducida por Félix Torres Amat sobre la Vulgata latina (ortografía actualizada). Texto latino: Vulgata Clementina, Salmo 4. Uso litúrgico: el Salmo 4 en Completas según el Breviario Romano (rito tradicional). Referencia patrística y bíblica: San Pablo, Efesios 4,26.