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La Iglesia de España presenta una «guía de atención al victimario» de abusos
Las Oficinas de protección de menores de la Iglesia en España presentaron una «guía de atención al victimario» de abusos y un «pacto institucional» con él.

Las Oficinas de protección de menores de la Iglesia en España presentaron, en su noveno encuentro celebrado en Madrid los días 18 y 19 de septiembre de 2026, dos instrumentos nuevos: una «Guía de atención al victimario de abusos sexuales a menores o adultos vulnerables en el seno de la Iglesia» y un «Diccionario de Restauración y Sanación». La guía, todavía en edición, fue elaborada por un grupo de estudio de diez personas —laicos, religiosos, religiosas y sacerdotes— y se dirige a las diócesis, a los institutos de vida consagrada y a las sociedades de vida apostólica, para el acompañamiento de quienes han cometido abusos o presentan factores de riesgo de cometerlos.
El Señor fijó la medida de este crimen en una sola frase: «Menos mal sería para él que le echasen al cuello una rueda de molino, y le arrojasen al mar, que no que él escandalizara á uno de estos pequeñitos». Ante el pecado que pierde al inocente, la tradición no conoce primero ni psicodiagnóstico ni pronóstico, sino la justicia: el castigo del culpable, la reparación debida, la guarda del rebaño frente al lobo. El Catecismo del Concilio de Trento enseña que castigar al culpable según la ley no es violar el quinto mandamiento, sino observarlo, pues la vindicta pública venga el orden lesionado y protege a los inocentes. La caridad para con el pecador es real, pero no suspende la justicia ni devuelve la oveja al pasto del predador.
La contribución central de la guía es un «Pacto Institucional con el victimario», presentado como «un instrumento colegial que permite concretar, supervisar y evaluar las medidas acordadas en cada proceso de acompañamiento», y no la decisión de un solo superior u obispo. Según un borrador del texto, «este pacto comprende un psicodiagnóstico, un tratamiento o proceso terapéutico, una orientación pronóstica y un plan de seguridad y de cuidado», todo ello «en una perspectiva de responsabilidad, prevención y cuidado».
El encuentro reservó además un tiempo a los testimonios de víctimas que llevaron a término procesos de reparación integral. Se mide el desplazamiento: el diagnóstico y el pronóstico del culpable ocupan el centro del dispositivo, allí donde la disciplina recibida ponía primero la expiación del crimen y la seguridad de los pequeños. Un léxico de «restauración» y de «sanación» nombra el proceso en el registro del cuidado; a la justicia le queda nombrar el suyo.
Fuentes. Catecismo del Concilio de Trento (1566), del quinto mandamiento y de la vindicta pública; Evangelio según san Lucas (XVII, 2) y san Mateo (XVIII, 6), según la Vulgata.