Novenas
Novena a María Auxiliadora
El texto completo de la Novena a María Auxiliadora que difundió San Juan Bosco, con la oración de cada día, la Novena de la Confianza (Madre amable de mi vida) y cómo rezarla del 15 al 23 de mayo, víspera de su fiesta.

Cuando el corazón se ve cercado por una prueba que parece no tener salida, la Iglesia nos enseña a levantar los ojos hacia Aquella que jamás abandona a los suyos: María Auxiliadora, "Auxilio de los cristianos". Esta novena, difundida por San Juan Bosco y rezada por millones de fieles, es la oración de quien pone su angustia entera "en tus divinas manos" y confía en la Madre que nunca ha desamparado a un hijo que la invoca. Se reza tradicionalmente del 15 al 23 de mayo, como preparación a su fiesta del 24 de mayo, aunque puede ofrecerse en cualquier tiempo de necesidad.
Antes que nada conviene recordar qué es una novena: nueve días seguidos de oración confiada, a imitación de los nueve días que la Santísima Virgen y los Apóstoles perseveraron unánimes en oración esperando al Espíritu Santo. No es un conjuro ni una fórmula mágica que "obligue" al cielo; es un acto de fe humilde y perseverante que se apoya enteramente en la bondad de Dios y en la intercesión de su Madre.
El texto de la Novena a María Auxiliadora
Existen dos formas venerables de esta novena, ambas del espíritu salesiano de Don Bosco. La primera es la novena que él mismo recomendaba y con la que obtuvo tantísimas gracias; la segunda es la célebre Novena de la Confianza ("Madre amable de mi vida"). Ofrecemos las dos íntegras. Puedes rezar la que prefieras cada uno de los nueve días.
Es muy provechoso acercarse durante estos días a los sacramentos de la Confesión y de la Sagrada Comunión, y, según la costumbre que Don Bosco fomentaba, ofrecer una limosna o el propio trabajo por alguna obra de apostolado, de preferencia en favor de los jóvenes.
La novena que recomendaba Don Bosco
Cada uno de los nueve días se reza lo siguiente:
Tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias al Santísimo Sacramento, añadiendo después de cada uno la jaculatoria:
Sea alabado y reverenciado en todo momento el Santísimo y Divinísimo Sacramento del Altar.
Tres Salves a María Auxiliadora, añadiendo después de cada una:
María Auxiliadora de los cristianos, ¡ruega por nosotros!
Se pide después la gracia que se desea y se concluye con esta oración compuesta según la mente de Don Bosco:
Oh María, Virgen poderosa, Tú, grande e ilustre defensa de la Iglesia; Tú, auxilio admirable de los cristianos; Tú, terrible como ejército ordenado en batalla; Tú, que Tú sola has destruido todas las herejías en el mundo entero: líbranos de nuestros enemigos, en la vida y sobre todo en la hora de nuestra muerte. Amén.
Si conoces el Ave María, el Padre Nuestro, el Gloria al Padre y la Salve, ya tienes cuanto necesitas para rezarla; son las oraciones que todo católico lleva en el corazón.
La Novena de la Confianza ("Madre amable de mi vida")
Esta es, con mucho, la forma más buscada y amada de la devoción. Cada uno de los nueve días se rezan estas tres estrofas, cada una seguida de un Ave María:
Madre amable de mi vida,
auxilio de los cristianos,
la pena que me atormenta
pongo en tus divinas manos.Dios te salve, María...
Tú que sabes mis congojas,
pues todas te las confío,
da la paz a los turbados
y alivia el corazón mío.Dios te salve, María...
Y aunque tu amor no merezco,
no recurriré a Ti en vano,
pues eres Madre de Dios
y auxilio de los cristianos.Dios te salve, María...
Se pide a continuación la gracia que se desea y se concluye con esta antiquísima oración de confianza (el Acordaos de San Bernardo):
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorado tu asistencia y reclamado tu socorro, haya sido abandonado de Ti. Animado con esta confianza, a Ti acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. No deseches mis súplicas, ¡oh Madre del Verbo!, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén.
Se termina rezando una Salve a María Auxiliadora. Puedes profundizar en esta misma oración en nuestro artículo sobre el Acordaos.
Variantes de la novena según tu intención
La devoción a María Auxiliadora es una sola, pero se reza con muchas intenciones. Recuérdalo siempre: lo que pedimos ha de ser digno de un hijo de Dios. La Virgen no "amarra" voluntades ni fuerza a nadie; nos alcanza la paz, la conversión y el bien verdadero.
Novena a María Auxiliadora para una causa difícil o imposible. Reza la Novena de la Confianza poniendo tu angustia "en tus divinas manos", pidiendo que se haga la voluntad de Dios en aquello que humanamente parece sin salida. Es la oración de quien ya no tiene otro recurso que el cielo. Para estos casos puede acompañarse de nuestra oración para casos difíciles.
Novena por la paz en el hogar y la reconciliación. Si sufres por un matrimonio herido, por un hijo alejado o por una familia dividida, pide a la Auxiliadora la paz de los corazones y la conversión de todos, nunca que alguien sea forzado contra su libertad. Acompáñala con la oración por la familia o la oración por los hijos.
Novena por la provisión y el trabajo honrado. Ante una necesidad económica, pide a María pan honrado, trabajo y confianza en la Providencia; jamás dinero "a cualquier precio". Une a la novena la oración para el trabajo.
Novena breve a María Auxiliadora. Si el tiempo apremia, basta rezar cada día las tres estrofas de "Madre amable de mi vida" con sus tres Avemarías, pedir la gracia y rezar una Salve. Es breve, pero completa.
Novena a María Auxiliadora en PDF para imprimir. Muchos fieles buscan el texto en PDF o para imprimir y llevar consigo. Puedes copiar el texto de esta página, imprimirlo y guardarlo en tu devocionario; o llevar la novena siempre a mano en la aplicación Iter Fidei, donde la tienes lista para rezar cada día sin conexión.
Cómo se reza esta novena
La novena se reza durante nueve días consecutivos, procurando rezar cada día a la misma hora y con recogimiento, ante una imagen de María Auxiliadora si es posible, con una vela encendida.
- Día de inicio: para llegar al 24 de mayo, fiesta de María Auxiliadora, se comienza el 15 de mayo y se concluye el 23. Pero puede empezarse cualquier día del año en que necesites su auxilio; cuenta nueve días hasta aquel en que desees recibir la gracia.
- Los nueve días: cada día se reza el mismo texto (la novena de Don Bosco o la de la Confianza). No hay nueve oraciones distintas: la fuerza está en la perseverancia confiada, en volver cada día a llamar a la misma puerta. Así, el "día 1", el "día 5" o el "día 9" comparten las mismas oraciones; lo que cambia es tu corazón, que día a día se abandona más en las manos de la Madre.
- La fiesta (24 de mayo): conviene coronar la novena asistiendo a Santa Misa, confesando y comulgando, y dando gracias a Dios por medio de María, se haya recibido o no lo que se pedía, porque Ella siempre concede algo mejor.
Es una hermosa costumbre unir a la novena el rezo del Santo Rosario, pues María Auxiliadora y el Rosario están profundamente unidos: fue con el Rosario como los cristianos alcanzaron las grandes victorias que dieron origen a este título.
María, Auxilio de los cristianos: la historia de la devoción
El título de "Auxilio de los cristianos" (Auxilium Christianorum) es antiquísimo. Ya en el siglo IV San Juan Crisóstomo saludaba a la Virgen como poderoso auxilio del pueblo de Dios, y la Iglesia lo ha invocado en sus horas más oscuras. Cuando en 1571 la cristiandad, casi vencida por una flota inmensa, se encomendó al Rosario y venció en Lepanto, San Pío V atribuyó el triunfo a la Madre de Dios; poco después la invocación "Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros" quedó inscrita para siempre en las Letanías de Loreto.
La fiesta del 24 de mayo nació de otra liberación. El Papa Pío VII, hecho prisionero por Napoleón y arrancado de Roma durante largos años, prometió que, si Dios le devolvía a su sede, honraría a la Auxiliadora. El 24 de mayo de 1814 entró de nuevo en Roma libre y triunfante; al año siguiente, en 1815, instituyó la fiesta de María Auxiliadora en acción de gracias. Así la devoción quedó ligada, en toda la Iglesia, a la protección de la Madre sobre el Papa, la Iglesia y la cristiandad entera.
El santo que la difundió por el mundo fue San Juan Bosco (1815-1888), sacerdote de Turín, padre y maestro de la juventud, canonizado por el Papa Pío XI en 1934. Nacido pocos meses después de instituida la fiesta, Don Bosco decía que no era él, sino María Auxiliadora, quien lo hacía todo. La Virgen misma, en el célebre sueño de los nueve años, le había mostrado su vocación y le había dicho: "A su tiempo lo comprenderás todo". Ella lo guió a lo largo de su vida, y a Ella atribuyó las innumerables curaciones y gracias que acompañaron su obra en favor de los muchachos pobres y abandonados.
Movido por esa confianza, Don Bosco levantó en Turín la gran basílica de María Auxiliadora, consagrada en 1868, que llegaría a ser el corazón de la devoción en el mundo entero. "Propagad la devoción a María Auxiliadora —repetía— y veréis lo que son los milagros." Su hijo espiritual, Santo Domingo Savio, y toda la Familia Salesiana que de él nació han llevado desde entonces este nombre bendito a los cinco continentes. Puedes conocer más de este gran santo en nuestros artículos sobre San Juan Bosco y sobre María Auxiliadora.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la novena de María Auxiliadora?
Es la oración de nueve días que San Juan Bosco recomendaba a sus hijos y fieles: cada día se rezan tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias al Santísimo Sacramento con su jaculatoria, y tres Salves a María Auxiliadora. Junto a ella se ha extendido enormemente la Novena de la Confianza ("Madre amable de mi vida"), que pone la pena que atormenta "en las divinas manos" de la Madre. Ambas se ofrecen íntegras más arriba.
¿En qué consiste la novena de María Auxiliadora?
Consiste en rezar durante nueve días seguidos las mismas oraciones a la Virgen, pidiendo con confianza una gracia. Tradicionalmente se acompaña de la Confesión, la Comunión y alguna obra de caridad. No es una fórmula mágica, sino un acto de fe perseverante que se apoya en la bondad de Dios y en la intercesión de María.
¿Cuándo es la novena de la Virgen María Auxiliadora?
Se reza del 15 al 23 de mayo, como preparación a su fiesta del 24 de mayo. No obstante, puede rezarse en cualquier momento del año en que se necesite su auxilio, contando nueve días hasta aquel en que se desea recibir la gracia.
¿Qué se reza el día 1 y los demás días de la novena?
Cada día se reza el mismo texto: no hay una oración distinta para el día 1, el día 5 o el día 9. La riqueza de la novena está justamente en la perseverancia: volver cada día, con el mismo amor, a llamar a la misma puerta de la Madre. Puedes elegir la novena de Don Bosco o la de la Confianza y rezarla íntegra los nueve días.
¿Se puede rezar la novena a María Auxiliadora para una causa difícil?
Sí. Es precisamente la oración de quien se ve sin salida humana. Pon tu angustia "en sus divinas manos" y pide que se cumpla en ti la voluntad de Dios. Recuerda que María no fuerza voluntades ajenas ni obra prodigios de magia: nos alcanza la paz, la conversión y el verdadero bien, que a veces es mayor que lo que pedíamos.
¿Quién compuso y difundió esta novena?
La difundió San Juan Bosco (1815-1888), apóstol de la juventud, canonizado en 1934, quien atribuía a María Auxiliadora todas las gracias de su obra. La fiesta del 24 de mayo, en cambio, la instituyó el Papa Pío VII en 1815, en acción de gracias por su liberación del cautiverio de Napoleón.
¿Hay una novena breve a María Auxiliadora?
Sí: basta rezar cada día las tres estrofas de "Madre amable de mi vida", cada una con su Ave María, pedir la gracia deseada y concluir con una Salve. Es breve, pero conserva toda la sustancia de la devoción.
En Iter Fidei encontrarás esta novena y todo el tesoro de la oración católica tradicional —el Rosario, las Letanías y el santoral según los libros de 1962— siempre contigo, para rezar cada día bajo el manto de la Auxiliadora. Descárgala aquí.
Fuentes. Sagrada Escritura (Biblia de Torres Amat); Letanías de Loreto (invocación Auxilium Christianorum); oraciones tradicionales aprobadas de la devoción a María Auxiliadora difundidas por San Juan Bosco (novena y Novena de la Confianza); Acordaos de San Bernardo; acta de institución de la fiesta por el Papa Pío VII (1815); Butler's Lives of the Saints (vida de San Juan Bosco).