Oraciones
Oración a Santa Filomena, la Princesa Mártir
La oración tradicional a Santa Filomena, virgen y mártir llamada la taumaturga, tan querida del Cura de Ars — en español y en latín, con su vida, su novena y el sentido de su devoción.

Hay santos a quienes el cielo parece haber querido sacar del olvido de un modo extraordinario. Santa Filomena, virgen y mártir, es uno de ellos: una niña cuyo nombre se había perdido por completo durante siglos, y a quien Dios devolvió a la memoria de la Iglesia rodeada de prodigios. Por eso se la llamó la taumaturga —la que obra maravillas— y por eso el santo Cura de Ars, san Juan María Vianney, la tuvo por su íntima protectora. Aquí les ofrecemos la oración a Santa Filomena en español y en latín, junto con su vida y el modo tradicional de rezarle una novena. No prometemos prodigios automáticos; ofrecemos lo que la Iglesia siempre ha ofrecido: la intercesión de una santa y la confianza de un hijo que pide a su Padre.
Quién fue Santa Filomena
Durante el año 1802, explorando las catacumbas de Santa Priscila en Roma, los obreros hallaron el sepulcro sellado de una joven. Tres baldosas cerraban el nicho con una inscripción que, leída en su orden, decía Pax tecum, Filumena —"La paz sea contigo, Filomena"—, y junto a ella los signos antiguos del martirio: una palma, un ancla, flechas, un azote, y una pequeña ampolla con restos de su sangre. Todo decía lo mismo: aquí descansaba una virgen que había muerto por Cristo.
La Iglesia obró con prudencia. No se inventó una biografía: reconoció lo que las pruebas mostraban —una mártir auténtica de los primeros siglos— y, ante la oleada de gracias que siguió al traslado de sus reliquias a Mugnano del Cardinale en 1805, fue el propio pueblo fiel quien la abrazó. Relatos privados quisieron precisar luego que era hija de un rey y que prefirió la muerte antes que faltar a la virginidad consagrada a Cristo; de ahí el título de princesa mártir. La Iglesia nunca impuso esos detalles como dogma. Lo cierto es lo esencial: una jovencísima cristiana que dio la vida por su fe y su pureza.
Sobre tales almas habla la Escritura con una ternura inolvidable:
Las almas de los justos están en la mano de Dios; y no llegará a ellas el tormento de la muerte. A los ojos de los insensatos pareció que morían (...) mas ellos, a la verdad, reposan en paz. (Sab 3, 1-3)
Y el Señor mismo había prometido la recompensa de quienes lo confiesan hasta el fin:
A todo aquel que me reconociere y confesare delante de los hombres, yo también le reconoceré y me declararé por él delante de mi Padre, que está en los cielos. (Mt 10, 32)
Eso fue Santa Filomena: una niña que confesó a Cristo delante de los hombres, y a quien Cristo confiesa ahora delante del Padre.
La historia de Santa Filomena en pocas líneas
Para quienes buscan la historia de Santa Filomena ordenada, estos son los hechos ciertos, distinguidos de lo que es solo tradición piadosa:
- 1802 — En las catacumbas de Santa Priscila, en Roma, se halla un sepulcro sellado con tres baldosas, la inscripción Pax tecum, Filumena y los signos del martirio (palma, ancla, azote, flechas) y una ampolla con restos de sangre.
- 1805 — Las reliquias se trasladan a la iglesia de Mugnano del Cardinale, cerca de Nápoles, donde reposan hasta hoy. A partir de entonces se refieren numerosas gracias.
- 1837 — El papa Gregorio XVI aprueba su culto público y fija su fiesta el 10 de agosto.
Lo demás —que fuera hija de un rey, los pormenores de su martirio narrados en relatos privados del siglo XIX— pertenece a la devoción y nunca fue impuesto por la Iglesia como verdad de fe. El núcleo histórico es sobrio y firme: una mártir auténtica de los primeros siglos, sacada del olvido por la Providencia.
Por qué se la llama "la taumaturga"
Cuando sus reliquias llegaron a Mugnano, comenzaron a referirse curaciones, conversiones y auxilios de toda clase. El santo Cura de Ars atribuía a su intercesión los favores que obtenía para sus penitentes y la llamaba "mi querida pequeña santa". Otros santos del siglo XIX —como santa Magdalena Sofía Barat y el beato Bartolo Longo— alentaron su devoción. El papa Gregorio XVI aprobó su culto público en 1837, y se fijó su fiesta el 10 de agosto.
¿Qué nos enseña esto? Que Dios se complace en glorificar a los pequeños. No fue una santa de grandes escritos ni de larga vida pública: fue una niña fiel. Y precisamente por eso resulta tan cercana a las familias, a los enfermos, a los niños, a las jóvenes que buscan vivir con pureza, y a todos los que se sienten pequeños ante sus pruebas.
¿De qué es patrona Santa Filomena?
Una pregunta muy frecuente es de qué es patrona Santa Filomena. Por la índole de su martirio y por la devoción que la Iglesia y los fieles le han profesado, se la invoca tradicionalmente como patrona:
- de los niños y de la infancia, por haber sido ella misma una niña fiel hasta la muerte;
- de las jóvenes y de la pureza, pues dio la vida antes que faltar a la virginidad consagrada a Cristo;
- de los enfermos y de las causas desesperadas, por las numerosas curaciones atribuidas a su intercesión;
- y, de un modo particular, fue declarada patrona del Rosario Viviente y de la Obra de los Niños, asociaciones marianas del siglo XIX que la tomaron por protectora.
No conviene multiplicar patronazgos como si fueran especialidades mágicas: la santa intercede ante el único Dios que da toda gracia. Pero estos campos —la infancia, la pureza, los enfermos, las causas difíciles— resumen bien por qué tantas familias acuden a ella.
Oración a Santa Filomena para casos difíciles
Muchos buscan una oración a Santa Filomena para casos difíciles: cuando humanamente parece que ya no hay salida, en una enfermedad grave, un trabajo perdido, una familia rota, una causa que se da por perdida. La Iglesia nunca ha enseñado que un rezo determinado "fuerce" a Dios; pero sí nos invita a pedir con perseverancia y confianza filial, sobre todo en la tribulación. Esta súplica puede rezarse en esos momentos:
Santa Filomena, virgen y mártir, tú que en lo más difícil de tu vida —ante el tormento y la muerte— no perdiste la confianza en Dios, mírame ahora en esta prueba que humanamente me parece sin salida [menciónese aquí el caso]. Por la sangre que derramaste por Cristo, alcánzame fortaleza para no desesperar y, si conviene a la salvación de mi alma, la gracia que con tanta urgencia te pido. Y si la respuesta del cielo fuera otra, dame un corazón que sepa decir, como tú: hágase, Señor, tu voluntad y no la mía. Amén.
Pidamos con fe, pero no busquemos en la santa un automatismo: lo que se nos promete no es siempre la solución que esperamos, sino la gracia segura de no quedar solos en la prueba.
Oración tradicional a Santa Filomena
Esta es la oración que durante generaciones han rezado los fieles para encomendarse a su patrocinio:
Oh gloriosísima virgen y mártir Santa Filomena, dignísima esposa de Cristo, recibe con bondad mis humildes súplicas y alcánzame del Señor las gracias que tanto necesito. Tú que tan valiente fuiste por amor de Jesús, derramando tu sangre y dando tu vida por conservar la fe y la pureza, obtén para mí un corazón firme, una fe sin temor y una pureza sin mancha.
Por aquella sangre que vertiste por Cristo, sé mi consuelo en las tribulaciones, mi auxilio en los peligros y mi abogada delante de Dios. Y si conviene a la salvación de mi alma, concédeme la gracia particular que ahora te pido [menciónese aquí la petición]; mas hágase en todo, no mi voluntad, sino la de Dios.
Santa Filomena, virgen y mártir, ruega por nosotros, para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén.
Y en la lengua de la Iglesia, la jaculatoria con que tantos la invocan:
Sancta Philumena, ora pro nobis.
Santa Filomena, ruega por nosotros.
La novena a Santa Filomena
Una novena a Santa Filomena consiste sencillamente en rezar durante nueve días seguidos pidiendo su intercesión, sea en preparación a su fiesta del 10 de agosto, sea ante una necesidad concreta. El modo tradicional es muy simple, y cada día puede hacerse así:
- Comenzar con la Señal de la Cruz y un breve acto de fe.
- Rezar despacio la oración tradicional a Santa Filomena que dejamos arriba.
- Añadir tres veces el Padre Nuestro, tres veces el Ave María y tres veces el Gloria al Padre, en honor de la Santísima Trinidad que la coronó.
- Concluir con la jaculatoria: Santa Filomena, ruega por nosotros.
No es la repetición lo que mueve a Dios, sino la perseverancia humilde del corazón que confía. La novena nos educa precisamente en eso: en pedir sin cansarnos y en aceptar de antemano la voluntad de Dios.
Parroquias y capillas dedicadas a Santa Filomena
La devoción se extendió tanto que hoy hay numerosas parroquias de Santa Filomena y capillas de Santa Filomena repartidas por todo el mundo hispano y más allá, además del santuario principal, que es la iglesia de Mugnano del Cardinale (Italia), donde reposan sus reliquias. Quien busca una parroquia o capilla con su nombre suele querer rezarle ante una imagen suya, asistir a su fiesta del 10 de agosto o hacerle allí la novena.
Si en su localidad existe una iglesia dedicada a la santa, ese es el lugar natural para honrarla; si no, recuerden que la intercesión de los santos no está atada a un sitio: la misma oración rezada en casa, con fe y recogimiento, llega igualmente al cielo. Lo que importa no es el templo de piedra, sino el corazón que se vuelve a Dios por medio de su santa.
Una palabra sobre la confianza
Conviene recordar lo que la tradición católica siempre ha sostenido: los santos no obran por sí mismos, sino que interceden ante Dios, único autor de toda gracia. Rezar a Santa Filomena no es buscar un poder ajeno a Cristo, sino pedirle a una hermana mayor del cielo que ruegue con nosotros. Su fuerza no estuvo en sí misma, sino en Aquel por quien murió. Por eso toda oración a ella desemboca en la sola voluntad de Dios.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue Santa Filomena?
Fue una virgen y mártir de los primeros siglos del cristianismo, cuyo sepulcro fue hallado en 1802 en las catacumbas de Santa Priscila, en Roma, con los signos del martirio y la inscripción Pax tecum, Filumena. Dio la vida por Cristo siendo muy joven; la tradición la presenta como una princesa que prefirió la muerte antes que faltar a su pureza consagrada.
¿Para qué sirve la oración a Santa Filomena?
Sirve para encomendarse a su intercesión ante Dios, especialmente en las pruebas, las enfermedades, las causas de los niños y de los jóvenes, y para pedir la gracia de una fe firme y una vida pura. Los fieles la invocan con confianza, recordando siempre que toda gracia viene de Dios y que los santos solo interceden.
¿Cuándo es el día de Santa Filomena?
Su fiesta se celebra el 10 de agosto. Su culto público fue aprobado por el papa Gregorio XVI en 1837.
¿Por qué la llaman "la taumaturga"?
Porque tras el traslado de sus reliquias a Mugnano del Cardinale en 1805 se refirieron numerosas gracias y curaciones atribuidas a su intercesión. "Taumaturga" significa "la que obra maravillas".
¿Qué relación tuvo el Cura de Ars con Santa Filomena?
San Juan María Vianney, el santo Cura de Ars, tuvo una devoción ardiente a Santa Filomena, a quien llamaba su "querida pequeña santa" y a cuya intercesión atribuía muchos de los favores que obtenía para sus penitentes.
¿Cómo se reza la novena a Santa Filomena?
Se reza durante nueve días seguidos: la oración tradicional a la santa, seguida de tres Padre Nuestros, tres Ave Marías y tres Glorias en honor de la Santísima Trinidad, concluyendo con la jaculatoria Santa Filomena, ruega por nosotros.
¿De qué es patrona Santa Filomena?
Se la invoca tradicionalmente como patrona de los niños y de la infancia, de las jóvenes y de la pureza, y de los enfermos y las causas desesperadas. En el siglo XIX fue declarada patrona del Rosario Viviente y de la Obra de los Niños. Estos patrocinios no son poderes mágicos: expresan los campos en los que los fieles han experimentado más su intercesión.
¿Hay una oración a Santa Filomena para casos difíciles?
Sí. Cuando una situación parece sin salida —una enfermedad grave, una causa perdida, una familia rota— los fieles le piden con perseverancia, recordando que ella misma no perdió la confianza en Dios ante el martirio. La Iglesia enseña a pedir con fe filial, pero sin esperar un automatismo: lo seguro no es siempre la solución deseada, sino la gracia de no quedar solos en la prueba.
¿Dónde están las reliquias de Santa Filomena?
Sus reliquias reposan desde 1805 en la iglesia de Mugnano del Cardinale, cerca de Nápoles, en Italia, su santuario principal. Además existen muchas parroquias y capillas dedicadas a ella por todo el mundo, sobre todo en el ámbito hispano.
Que Santa Filomena, princesa y mártir, nos alcance del Señor un corazón pequeño y valiente como el suyo. Si desean ahondar en la oración católica, pueden conocer otras oraciones católicas de nuestra tradición, aprender cómo rezar el Rosario, acudir a la oración al Ángel de la Guarda para los más pequeños, o rezar la oración a San Judas Tadeo en las causas difíciles. Junto a Filomena veneramos a otras vírgenes y mártires como santa Lucía y santa Cecilia, y a toda la familia de los santos católicos. Y para terminar el día encomendados, esta oración de la noche.
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Fuentes. Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres Amat (Sab 3, 1-3; Mt 10, 32). Acta del hallazgo en las catacumbas de Santa Priscila (1802) y traslado de las reliquias a Mugnano del Cardinale (1805). Aprobación del culto por el papa Gregorio XVI (1837). Testimonios de san Juan María Vianney, Cura de Ars. Oración y novena según el devocionario tradicional.