Oraciones
Oraciones Católicas: Las Principales Oraciones de la Tradición
Una guía índice de las principales oraciones católicas tradicionales: la Señal de la Cruz, el Padre Nuestro, el Ave María, el Gloria, el Credo, la Salve y el Acto de Contrición, con su sentido y enlaces para rezarlas.

Cuando los discípulos le pidieron al Señor "enséñanos a orar", Él no les entregó un tratado: les enseñó unas palabras. La Iglesia ha hecho lo mismo con nosotros durante veinte siglos. Antes de que un niño sepa leer, ya sabe persignarse; antes de comprender la teología, ya reza el Padre Nuestro. Las oraciones católicas tradicionales son ese tesoro entregado de memoria en memoria, de madre a hijo.
Esta es una página índice. Aquí no reproducimos las oraciones completas —cada una tiene su propio artículo, con el texto en español y en latín—, sino que las reunimos, explicamos brevemente para qué sirve cada una y enlazamos al texto correspondiente. Quien quiera aprender a rezar tiene aquí el mapa de las principales oraciones católicas.
¿Por qué rezar con fórmulas?
Hay quien piensa que la oración aprendida de memoria es menos sincera que la que sale "del corazón". No es así. El Señor mismo nos advirtió: "En la oración no afectéis hablar mucho, como hacen los Gentiles" (San Mateo 6, 7, traducción de Torres-Amat). La oración cristiana no busca convencer a Dios con elocuencia, sino unir nuestra voluntad a la suya. Por eso el Señor nos dio una fórmula —el Padre Nuestro— y nos dijo: "Ved pues cómo habéis de orar" (San Mateo 6, 9).
Las fórmulas tradicionales nos enseñan a pedir lo que debemos pedir, y en el orden recto. Cuando no sabemos qué decir, ellas hablan por nosotros; cuando estamos distraídos, ellas nos sostienen; y en el umbral de la muerte, son las únicas que recordamos.
Las oraciones fundamentales
Estas son las oraciones que todo católico debería saber de memoria. Forman, juntas, el catecismo más antiguo: lo que la Iglesia enseña a rezar primero.
La Señal de la Cruz
Es la primera oración del cristiano y el gesto con que comienza y termina toda oración. Profesa el misterio de la Santísima Trinidad y la Redención por la Cruz en un solo movimiento. Con ella nos ponemos bajo la protección de Dios. → La Señal de la Cruz
El Padre Nuestro
La oración que Jesús nos enseñó, llamada la oración dominical —la oración del Señor—. Es la única que nos dio el propio Dios, y por eso ninguna otra la supera. En sus siete peticiones está contenido todo lo que es lícito esperar. → El Padre Nuestro
El Ave María
La oración mariana por excelencia, tejida con las palabras del Arcángel San Gabriel y de Santa Isabel, a las que la Iglesia añadió la súplica final. Con ella saludamos a la Madre de Dios y le pedimos que ruegue por nosotros "ahora y en la hora de nuestra muerte". Es el grano del Rosario. → El Ave María
El Gloria al Padre
La pequeña doxología: una alabanza brevísima a la Santísima Trinidad. Cierra los salmos, los misterios del Rosario y tantas devociones. No pide nada; solo da gloria a Dios, que es el fin último de toda oración. → Gloria al Padre
El Credo
No es propiamente una petición, sino una profesión de fe: el resumen de todo lo que creemos, recibido de los Apóstoles. Rezarlo es renovar el bautismo y declarar de qué lado estamos. → El Credo
La Salve
La gran antífona mariana con que la Iglesia saluda a la Virgen como "Reina y Madre de misericordia". Es la oración de los desterrados —"los hijos de Eva"— que claman desde "este valle de lágrimas" a la que ha de mostrarnos a Jesús. → La Salve
El Acto de Contrición
La oración del arrepentimiento, indispensable en la confesión y conveniente cada noche antes de dormir. Con ella reconocemos nuestros pecados, nos dolemos de ellos por amor a Dios y proponemos no volver a ofenderle. → El Acto de Contrición
Diez oraciones católicas cortas para rezar cada día
Quien empieza —o quien anda escaso de tiempo— puede sostener toda su jornada con un puñado de oraciones católicas cortas. Estas diez son breves, fáciles de memorizar y suficientes para no pasar un solo día sin trato con Dios:
- La Señal de la Cruz. Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
- El Gloria al Padre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- Jaculatoria al Sagrado Corazón. Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
- Jaculatoria a la Inmaculada (de la Medalla Milagrosa). Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.
- Ofrecimiento del día. Señor mío Jesucristo, te ofrezco mis pensamientos, palabras y obras de este día.
- Jaculatoria de confianza. Jesús, María y José, en vosotros confío; Jesús, María y José, salvad las almas.
- Al Ángel de la Guarda. Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día.
- Por los difuntos. Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.
- Acto de fe, esperanza y caridad (en una línea). Dios mío, creo en Ti, espero en Ti y te amo sobre todas las cosas.
- Antes de dormir. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. (Salmo 30, 6)
A estas se añaden, como cima de las breves, el Padre Nuestro y el Ave María, que aunque más conocidas son también oraciones cortas. Con ellas tiene el cristiano, en pocas palabras, oraciones cortas católicas para la mañana, el mediodía, la noche y todo momento.
Salmos, rosario y novenas
Más allá de las oraciones breves, la Tradición nos dejó formas más largas de oración, para tiempos de necesidad o de devoción sostenida.
Los Salmos
Los ciento cincuenta salmos son el libro de oración que el mismo Espíritu Santo inspiró. La Iglesia los reza enteros en el Oficio Divino, y el pueblo cristiano ha acudido siempre a ellos en la prueba. Algunos —como el Salmo 90 (91), "el que habita al abrigo del Altísimo"— se rezan especialmente como salmos de protección contra el mal. → Salmos de protección
El Santo Rosario
El Rosario reúne las oraciones fundamentales —Padre Nuestro, Ave María, Gloria— y las ordena en torno a los misterios de la vida, muerte y resurrección de Nuestro Señor. Es la oración mariana más recomendada por la Iglesia: un evangelio rezado de rodillas. → Cómo rezar el Rosario, El Santo Rosario completo y Los misterios del Rosario. También puede ofrecerse por los fieles difuntos: → Santo Rosario para difuntos
Las novenas
Una novena es la oración perseverante durante nueve días seguidos, a imitación de los nueve días que los Apóstoles y la Virgen pasaron en oración esperando al Espíritu Santo. Se reza por una intención concreta o pidiendo la intercesión de un santo. La más popular en nuestros pueblos es la dirigida al patrono de las causas difíciles. → Novena a San Judas Tadeo
Estas son las principales novenas de la tradición, ordenadas según se dirijan al Señor, a la Santísima Virgen o a los santos:
- Novena al Sagrado Corazón de Jesús
- Novena al Divino Niño Jesús
- Novena a la Virgen de Guadalupe
- Novena a la Virgen Desatanudos
- Novena a San José
- Novena a San Miguel Arcángel
- Novena a San Antonio de Padua
- Novena a San Judas Tadeo
Oraciones al Espíritu Santo
El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Amor que procede del Padre y del Hijo, derramado sobre la Iglesia el día de Pentecostés. A Él pedimos sus siete dones, que santifican el alma. → El Espíritu Santo, Los dones del Espíritu Santo y Los frutos del Espíritu Santo
Otras oraciones de devoción
La piedad cristiana acude también a Dios en su Providencia y a los santos más queridos del pueblo fiel. Conviene encomendarse a la Divina Providencia en las necesidades temporales, y pedir la intercesión de Santa Teresita del Niño Jesús, maestra del "caminito" de confianza. Y para las noches de insomnio o de angustia, la Iglesia nos dejó los salmos para dormir, que entregan el sueño en manos de Dios.
Devociones de la piedad cristiana
Más allá de las oraciones de fórmula, la Tradición nos dejó devociones que recorren los misterios del Señor y se acogen al amparo de su Madre y sus santos. Estas son algunas de las más queridas del pueblo fiel:
- El Vía Crucis, que recorre las catorce estaciones del camino del Señor al Calvario, devoción propia de los viernes y de toda la Cuaresma.
- La Hora Santa, una hora de adoración ante el Santísimo, en compañía de Cristo en su agonía de Getsemaní.
- El Escapulario del Carmen, signo de consagración a la Virgen del Carmen y prenda de su protección.
- La Medalla Milagrosa, entregada por la Inmaculada a santa Catalina Labouré, con su jaculatoria «Oh María sin pecado concebida…».
- Oración al Niño Jesús de Praga, devoción a la infancia del Señor muy querida en las necesidades del hogar.
- El Señor de los Milagros, advocación de Cristo crucificado venerada con gran fervor en el Perú y toda Latinoamérica.
- La Coronilla de la Divina Misericordia, oración del siglo XX que aquí explicamos con honestidad, junto a las antiguas devociones a la misericordia de Dios.
Catecismo: lo que el cristiano debe creer y obrar
La oración nace de la fe y se ordena a la vida buena. Junto a las fórmulas, todo católico debe conocer lo que ha de creer y lo que ha de obrar. Aquí está el mapa de la doctrina cristiana, según el Catecismo de San Pío X.
- Los Diez Mandamientos, la ley de Dios grabada en el Sinaí y en el corazón.
- Los siete pecados capitales y las virtudes que los vencen.
- Las Bienaventuranzas, la carta magna del cristiano en el Sermón de la Montaña.
- Las obras de misericordia, corporales y espirituales, materia del juicio final.
- Los siete sacramentos, los canales de la gracia instituidos por Cristo.
- Qué es la Misa, el Santo Sacrificio, centro de toda la vida católica.
El Ángelus
Tres veces al día, al toque de la campana, la Iglesia recuerda el misterio de la Encarnación. El Ángelus es una de las devociones marianas más antiguas: tres versículos, tres Avemarías y una oración final. → El Ángelus
Oraciones por intención
La piedad cristiana acude a Dios en cada necesidad concreta de la vida, siempre con confianza de hijos y nunca con espíritu de superstición. Estas son las principales oraciones por intención de la tradición:
- Oración de acción de gracias, para dar gracias a Dios por todo.
- Oración para bendecir la casa y oración para bendecir los alimentos, por el hogar y la mesa.
- Oración para casos difíciles e imposibles.
- Oración para dormir en paz, al modo de las Completas.
- Oración para el dinero y oración para el trabajo, por las necesidades materiales.
- Oración para encontrar cosas perdidas, a San Antonio.
- Oración para pedir perdón a Dios, arrepentimiento y Miserere.
- Oración por la familia y oración por los hijos.
- Oración por la paz, interior y del mundo.
- Oración por los difuntos, por las almas del purgatorio.
- Oración por los enfermos, por la salud del cuerpo y del alma.
Advocaciones de Nuestra Señora
A lo largo de los siglos la Iglesia ha venerado a la Santísima Virgen bajo muchos títulos, según sus apariciones, sus misterios y la devoción de cada pueblo. Acudir a María por cualquiera de sus advocaciones es acudir a la misma Madre de Dios.
- La Virgen de Guadalupe, Patrona de toda América
- Nuestra Señora de Fátima
- Nuestra Señora de Lourdes
- Nuestra Señora del Rosario
- Nuestra Señora del Carmen
- Nuestra Señora de los Dolores
- Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
- La Candelaria
- María Auxiliadora
- Nuestra Señora de San Juan de los Lagos
- Nuestra Señora de Juquila
Oraciones del día y de la guarda
La piedad cristiana santifica la jornada con oraciones sencillas: al levantarse, al acostarse y a lo largo del día, encomendándose a Dios y a los santos ángeles.
La oración de la mañana
Ofrecer a Dios el día apenas despertamos —los pensamientos, palabras y obras— es la costumbre antigua de los fieles, para que toda la jornada quede consagrada. → Oración de la mañana
La oración de la noche
Antes de dormir, el cristiano examina su conciencia, da gracias por el día y se pone en manos de Dios para la noche, rezando también el Acto de Contrición. → Oración de la noche
La oración al Ángel de la Guarda
Dios ha confiado a cada alma un ángel custodio que la guarda y la guía. La breve oración "Ángel de mi guarda, dulce compañía" es de las primeras que aprende el niño cristiano. → Oración al Ángel de la Guarda
Oraciones católicas para niños
Las primeras oraciones se aprenden de rodillas, antes de saber leer. Para la catequesis y la preparación a la primera comunión, conviene que el niño memorice, en este orden, la Señal de la Cruz, el Padre Nuestro, el Ave María, el Gloria y el Acto de Contrición. Junto a ellas, dos oraciones brevísimas y propias de la infancia cristiana son las que abren y cierran su día:
Al despertar: Jesusito de mi vida, eres niño como yo; por eso te quiero tanto y te doy mi corazón. Tómalo, tuyo es, mío no.
Al acostarse: Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería.
Estas oraciones católicas cortas para niños caben en la memoria más pequeña y siembran el hábito de hablar con Dios. → Oraciones para niños
Oraciones católicas en latín
El latín es la lengua propia de la Iglesia romana, en la que han orado los santos durante siglos y en la que sigue celebrándose la Misa tradicional. Rezar las oraciones católicas en latín no es un arcaísmo, sino unirse a la voz de toda la cristiandad. Cada una de nuestras páginas trae el texto latino junto al español. Estas son las fórmulas fundamentales por su nombre latino:
- Signum Crucis — la Señal de la Cruz.
- Pater Noster — el Padre Nuestro.
- Ave Maria — el Ave María.
- Gloria Patri — el Gloria al Padre.
- Credo — el Símbolo de los Apóstoles o el Niceno.
- Salve Regina — la Salve.
Su recitación en latín es enteramente lícita y recomendable, y conviene comprender lo que se reza: por eso ofrecemos siempre texto latino y traducción enfrentados. → El Padre Nuestro y El Ave María traen ambas versiones.
Devocionario y libro de oraciones católicas
Quien busca un libro de oraciones católicas —un devocionario— tiene en la Tradición obras seguras: el Catecismo de San Pío X, los antiguos devocionarios familiares y, para la oración litúrgica, el Misal y el Breviario Romano (edición de 1962). Reunir las fórmulas en un solo lugar ayuda a rezar con orden y constancia.
Esta misma página índice funciona como un pequeño devocionario en línea: desde aquí enlazan, una a una, todas las oraciones con su texto en español y en latín. Y la app Iter Fidei lleva ese devocionario en el bolsillo, con audio para aprenderlas de oído. Quien prefiera un libro de oraciones católicas en PDF o impreso debe asegurarse de que las fórmulas sean las tradicionales y no versiones recortadas. → Únase al acceso anticipado aquí. para tener todas las oraciones a mano.
Cómo usar estas oraciones
No hace falta saberlas todas a la vez. La Iglesia siempre enseñó por orden: primero la Señal de la Cruz, luego el Padre Nuestro y el Ave María, después el Gloria, el Credo y el Acto de Contrición. Conviene rezarlas al despertar y antes de dormir, y a lo largo del día cuando el corazón lo pida.
El Señor nos enseñó la constancia: "Velad, y orad para no caer en la tentación" (San Mateo 26, 41, traducción de Torres-Amat). Una oración tradicional, rezada despacio y con atención, vale más que muchas palabras dichas de prisa.
Todas nuestras oraciones, por temas
Oraciones fundamentales
- La Señal de la Cruz
- El Padre Nuestro
- El Ave María
- Gloria al Padre
- La Salve
Oraciones a la Virgen María
- Acordaos (Memorare)
- El Ángelus
- Consagración a la Virgen María
- Dios te Salve, Reina y Madre (Salve Regina)
- Letanías del Rosario
- El Magníficat
- Oración a la Virgen de Guadalupe
- Reina del Cielo (Regina Caeli)
Oraciones a Nuestro Señor y a la Santa Cruz
- Alabanzas de desagravio (Bendito sea Dios)
- Alma de Cristo
- Oración al Niño Jesús de Praga
- Oración al Santo Niño de Atocha
- Oración de la Santa Cruz
- Oración del Justo Juez
- Tantum ergo
Himnos, cánticos y letanías
- Credo atanasiano
- Letanías de la humildad
- Letanías de los santos
- Oh ven, oh ven, Emmanuel
- Te Deum
Oraciones compuestas por los santos
- Las 15 oraciones de santa Brígida
- Oraciones de san Agustín
- Oraciones de santo Tomás de Aquino
A los santos ángeles
- Ángel de la Guarda
- San Miguel Arcángel
- San Rafael Arcángel
A los santos
- San Alejo
- San Antonio de Padua
- San Benito
- San Charbel
- San Cipriano
- San Expedito
- San Francisco de Asís
- San José
- San Martín Caballero
- San Martín de Porres
- San Pancracio
- San Pedro
- San Peregrino Laziosi
- San Ramón Nonato
- San Toribio Romo
- Santa Ana
- Santa Cecilia
- Santa Clara
- Santa Eduviges
- Santa Filomena
- Santa Lucía
- Santa Marta
- Santa Mónica
- Santa Rita de Casia
- Santa Teresita del Niño Jesús
Oraciones del día
- Oración de la mañana
- Oración para bendecir los alimentos
- Oración de acción de gracias
- Oración de la noche
- Oración para dormir
- Oraciones para niños
Oraciones por intención
- Oración a la Divina Providencia
- Oración a las ánimas del purgatorio
- Oración para bendecir la casa
- Oración para casos difíciles
- Oración para el dinero
- Oración para el trabajo
- Oración para encontrar cosas perdidas
- Oración para las embarazadas
- Oración para pedir salud
- Oración por el matrimonio
- Oración por la familia
- Oración por la paz
- Oración por los difuntos
- Oración por los enfermos
- Oración por los hijos
- Oración por los niños
- Oraciones de cumpleaños
- Oraciones poderosas
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la oración católica?
La oración es la elevación del alma a Dios para adorarle, darle gracias, pedirle perdón y suplicarle sus dones. Puede ser mental (en el silencio del corazón) o vocal (con palabras), y dentro de la oración vocal la Iglesia nos entregó fórmulas tradicionales como el Padre Nuestro y el Ave María, que nos enseñan a pedir bien.
¿Cuáles son las principales oraciones católicas?
Las fundamentales son la Señal de la Cruz, el Padre Nuestro, el Ave María, el Gloria al Padre, el Credo, la Salve y el Acto de Contrición. A ellas se añaden las formas más largas: los salmos, el Santo Rosario y las novenas. Todo católico debería saber de memoria las siete primeras.
¿Cómo hacer una oración a Dios?
Comienza con la Señal de la Cruz, ponte en presencia de Dios y háblale con sencillez y confianza, como un hijo a su padre. Puedes valerte de las oraciones tradicionales —el Padre Nuestro es la que el propio Señor nos enseñó— y terminar dándole gracias. No se trata de muchas palabras, sino de un corazón humilde y atento.
¿Cuál es el Acto de Contrición?
El Acto de Contrición es la oración con que pedimos perdón de nuestros pecados, doliéndonos de ellos por amor a Dios y proponiendo la enmienda. Es indispensable en la confesión y muy conveniente rezarlo cada noche. Puedes leerlo completo en su artículo dedicado.
¿Cuáles son las oraciones católicas básicas y cortas?
Las oraciones católicas básicas y cortas son precisamente las siete fundamentales: la Señal de la Cruz, el Padre Nuestro, el Ave María, el Gloria al Padre, el Credo, la Salve y el Acto de Contrición. Son breves, fáciles de aprender de memoria y suficientes para rezar cada día al despertar y antes de dormir.
¿Hay oraciones católicas poderosas para casos difíciles?
La Iglesia no tiene oraciones "mágicas", pero sí oraciones de gran confianza para los momentos duros: el Santo Rosario, el Salmo 90 (91) de protección, la oración para casos difíciles y la novena a San Judas Tadeo, patrono de las causas difíciles. Su fuerza no está en la fórmula, sino en la fe con que se rezan y en el abandono a la voluntad de Dios.
¿Cuáles son las oraciones católicas para niños?
Para los niños y la catequesis, las primeras oraciones son la Señal de la Cruz, el Padre Nuestro, el Ave María, el Gloria y el Acto de Contrición, que conviene memorizar antes de la primera comunión. A ellas se añaden dos oraciones cortas propias de la infancia: el "Jesusito de mi vida" al despertar y el "Ángel de mi guarda, dulce compañía" al acostarse. Son breves, sencillas y siembran el hábito de rezar. Puedes verlas en las oraciones para niños.
¿Cuáles son las oraciones católicas para la noche y para dormir?
Antes de dormir, el cristiano examina su conciencia, da gracias por el día, reza el Acto de Contrición y se encomienda a Dios con una jaculatoria como "En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu". La Iglesia, en las Completas, reza también salmos que entregan el sueño a Dios. Tienes el texto completo en la oración de la noche y en los salmos para dormir.
¿Dónde encuentro un libro de oraciones católicas en PDF?
Un buen libro de oraciones —o devocionario— reúne las fórmulas tradicionales con su texto fiel. Las fuentes seguras son el Catecismo de San Pío X, los antiguos devocionarios familiares y, para la liturgia, el Misal y el Breviario Romano de 1962. Esta misma página enlaza todas las oraciones en español y latín, y la app Iter Fidei las lleva en el bolsillo con audio. Al buscar un PDF, verifica que las oraciones sean las tradicionales y completas.
Una hoja impresa se pierde; la aplicación Iter Fidei mantiene la oración a mano día tras día, con un recordatorio diario y el audio en latín. Únase al acceso anticipado aquí.
¿Se pueden rezar las oraciones católicas en latín?
Sí, y es muy recomendable: el latín es la lengua propia de la Iglesia romana. Las fórmulas fundamentales son el Signum Crucis, el Pater Noster, el Ave Maria, el Gloria Patri, el Credo y la Salve Regina. Conviene comprender lo que se reza, por lo que ofrecemos siempre el texto latino junto a su traducción al español.
¿Por qué rezar las oraciones tradicionales y no solo con mis palabras?
Porque nos enseñan a pedir lo recto y en el orden debido, y porque el propio Señor nos dio una de ellas, el Padre Nuestro. La oración espontánea es buena y necesaria, pero las oraciones de la Iglesia nos sostienen cuando no sabemos qué decir y nos unen a la fe de todos los siglos.
Estas son las puertas de entrada a la vida de oración. Quien las reza con fidelidad descubre que no está hablando solo: une su voz a la de la Iglesia entera, que reza sin cesar.
Vea también las oraciones para niños, la oración a las ánimas del purgatorio y qué enseña la Iglesia sobre la masturbación.
La app Iter Fidei trae las oraciones, los salmos y las novenas, en latín y español, con audio. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres-Amat (San Mateo 6, 7. 9; 26, 41). Catecismo de San Pío X. El año litúrgico, Dom Prosper Guéranger. Misal Romano (1962) y Breviario Romano para los textos de las antífonas marianas.