Oraciones
Oh ven, oh ven, Emmanuel: letra en latín y español
Oh ven, oh ven, Emmanuel (Veni, veni, Emmanuel): la letra completa del himno de Adviento en latín con su traducción española, su historia desde 1710 y su raíz en las siete antífonas «Oh» del Breviario, del 17 al 23 de diciembre.
Oh ven, oh ven, Emmanuel es la versión española del himno latino Veni, veni, Emmanuel, el canto más conocido del Adviento, que pide la venida del Salvador con los títulos mesiánicos de los Profetas. Su letra no es una invención moderna: cada estrofa resume una de las siete antífonas «Oh» que la Iglesia canta en las Vísperas del 17 al 23 de diciembre. Damos aquí el texto latino completo con su traducción española fiel, después las antífonas de las que nace y, por último, su historia.
La letra de «Veni, veni, Emmanuel» en latín y en español
El himno aparece impreso por primera vez en 1710, en la séptima edición del Psalteriolum Cantionum Catholicarum de Colonia, un cantoral de los colegios de la Compañía de Jesús. Ese texto tiene cinco estrofas y un estribillo. Lo reproducimos con la ortografía con que hoy se canta, y debajo de cada bloque latino su traducción española literal, para que se entienda cada palabra.
Estrofa 1: Emmanuel
Veni, veni, Emmanuel,
captivum solve Israel,
qui gemit in exsilio,
privatus Dei Filio.(Estribillo) Gaude! Gaude! Emmanuel
nascetur pro te, Israel.
Ven, ven, Emmanuel,
libra al cautivo Israel,
que gime en el destierro,
privado del Hijo de Dios.(Estribillo) ¡Alégrate, alégrate! Emmanuel
nacerá para ti, oh Israel.
Estrofa 2: Vara de Jesé
Veni, o Iesse virgula,
ex hostis tuos ungula,
de specu tuos tartari
educ et antro barathri.(Estribillo) Gaude! Gaude! Emmanuel
nascetur pro te, Israel.
Ven, oh Vara de Jesé:
a los tuyos, de la garra del enemigo,
a los tuyos, de la cueva del infierno,
sácalos, y del antro del abismo.(Estribillo) ¡Alégrate, alégrate! Emmanuel
nacerá para ti, oh Israel.
Estrofa 3: Oriente
Veni, veni, o Oriens,
solare nos adveniens,
noctis depelle nebulas,
dirasque mortis tenebras.(Estribillo) Gaude! Gaude! Emmanuel
nascetur pro te, Israel.
Ven, ven, oh Oriente,
consuélanos con tu venida,
disipa las nieblas de la noche
y las terribles tinieblas de la muerte.(Estribillo) ¡Alégrate, alégrate! Emmanuel
nacerá para ti, oh Israel.
Estrofa 4: Llave de David
Veni, Clavis Davidica,
regna reclude caelica,
fac iter tutum superum,
et claude vias inferum.(Estribillo) Gaude! Gaude! Emmanuel
nascetur pro te, Israel.
Ven, Llave de David,
abre de par en par el reino del cielo,
haz seguro el camino de lo alto
y cierra los caminos del infierno.(Estribillo) ¡Alégrate, alégrate! Emmanuel
nacerá para ti, oh Israel.
Estrofa 5: Adonai
Veni, veni, Adonai,
qui populo in Sinai
legem dedisti vertice,
in maiestate gloriae.(Estribillo) Gaude! Gaude! Emmanuel
nascetur pro te, Israel.
Ven, ven, Adonai,
que al pueblo, en el Sinaí,
diste la Ley desde la cumbre,
en la majestad de la gloria.(Estribillo) ¡Alégrate, alégrate! Emmanuel
nacerá para ti, oh Israel.
En el texto de 1710 el último verso de la tercera estrofa decía dirasque noctis tenebras («y las terribles tinieblas de la noche»); el uso posterior, que es el que hoy se canta, dice mortis, «de la muerte», como en la antífona O Oriens.
Las dos estrofas añadidas: Sabiduría y Rey de las naciones
Al himno de 1710 le faltaban dos de las siete antífonas. El cantoral Cantiones Sacrae del jesuita Joseph Mohr (1878) añadió dos estrofas de autor desconocido, colocó todas en el orden de las antífonas y cambió levemente el estribillo:
Veni, o Sapientia,
quae hic disponis omnia,
veni, viam prudentiae
ut doceas et gloriae.
Ven, oh Sabiduría,
que todo lo dispones aquí abajo;
ven a enseñarnos el camino
de la prudencia y de la gloria.
Veni, veni, Rex gentium,
veni, Redemptor omnium,
ut salves tuos famulos
peccati sibi conscios.
Ven, ven, Rey de las naciones,
ven, Redentor de todos,
a salvar a tus siervos,
que se saben pecadores.
Con estas siete estrofas el himno recorre por entero la gran espera del Adviento.
Oh ven, oh ven, Emmanuel en español: las versiones cantadas
Quien busca «oh ven oh ven emmanuel letra en español» encuentra versiones muy distintas entre sí: cada cantoral, cada coro y cada intérprete tiene la suya, con rimas propias y a veces con un sentido bastante alejado del latín («Oh ven, bendito Emmanuel», «Oh ven, oh ven, Rey Emmanuel»…). Muchas de las grabaciones más difundidas proceden además de ambientes ajenos a la Iglesia católica, con su propia numeración de himnario. Ninguna de esas adaptaciones tiene carácter oficial.
Por eso damos arriba una traducción literal y no una versión rimada: el sentido de cada verso es lo que importa para rezarlo. El que desee cantarlo en una parroquia o en familia puede usar el latín, que se ajusta exactamente a la melodía, o la versión española de su cantoral, comprobando que conserve lo esencial: la súplica «ven», el título mesiánico de cada estrofa y el estribillo de alegría por el Emmanuel que va a nacer.
Las siete antífonas «Oh», raíz del himno
El himno es una paráfrasis métrica de las antífonas mayores de Adviento, llamadas antífonas «Oh» porque todas empiezan con esa exclamación. En el Breviario Romano se cantan antes y después del Magníficat en las Vísperas de los siete días que preceden a la Vigilia de Navidad. A diferencia del himno, que es un canto de devoción, estas antífonas sí son litúrgicas: forman parte del Oficio divino desde la alta Edad Media.
17 de diciembre. O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti, attingens a fine usque ad finem, fortiter suaviterque disponens omnia: veni ad docendum nos viam prudentiae.
Oh Sabiduría, que saliste de la boca del Altísimo, que alcanzas de un extremo al otro y lo dispones todo con fortaleza y suavidad: ven a enseñarnos el camino de la prudencia.
18 de diciembre. O Adonai, et Dux domus Israel, qui Moysi in igne flammae rubi apparuisti, et ei in Sina legem dedisti: veni ad redimendum nos in brachio extento.
Oh Adonai, y Caudillo de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en el fuego de la zarza ardiente y le diste la Ley en el Sinaí: ven a redimirnos con tu brazo extendido.
19 de diciembre. O Radix Iesse, qui stas in signum populorum, super quem continebunt reges os suum, quem gentes deprecabuntur: veni ad liberandum nos, iam noli tardare.
Oh Raíz de Jesé, que estás puesta como estandarte de los pueblos, ante quien los reyes cerrarán la boca y a quien invocarán las naciones: ven a librarnos, no tardes ya.
20 de diciembre. O Clavis David, et sceptrum domus Israel; qui aperis, et nemo claudit; claudis, et nemo aperit: veni, et educ vinctum de domo carceris, sedentem in tenebris et umbra mortis.
Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel, que abres y nadie cierra, cierras y nadie abre: ven y saca de la cárcel al cautivo que yace en las tinieblas y en la sombra de la muerte.
21 de diciembre. O Oriens, splendor lucis aeternae, et sol iustitiae: veni, et illumina sedentes in tenebris et umbra mortis.
Oh Oriente, resplandor de la luz eterna y sol de justicia: ven e ilumina a los que yacen en las tinieblas y en la sombra de la muerte.
22 de diciembre. O Rex gentium, et desideratus earum, lapisque angularis, qui facis utraque unum: veni, et salva hominem, quem de limo formasti.
Oh Rey de las naciones y Deseado de ellas, piedra angular que de los dos pueblos haces uno: ven y salva al hombre que formaste del barro.
23 de diciembre. O Emmanuel, Rex et legifer noster, exspectatio gentium, et Salvator earum: veni ad salvandum nos, Domine, Deus noster.
Oh Emmanuel, Rey y Legislador nuestro, esperanza de las naciones y Salvador de ellas: ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro.
Leídas en orden inverso, las iniciales de los títulos latinos —Emmanuel, Rex, Oriens, Clavis, Radix, Adonai, Sapientia— forman las palabras ERO CRAS: «estaré mañana». Es la respuesta del Señor a siete días de súplica, la víspera de la Nochebuena.
Qué significa «Emmanuel»
El nombre viene de la profecía de Isaías que la Iglesia lee en el Adviento: «Por tanto el mismo Señor os dará la señal: sabed que una virgen concebirá y parirá un hijo, y su nombre será Emmanuel, o Dios con nosotros» (Isaías 7, 14, versión de Torres Amat). Cada título del himno sale igualmente de los Profetas: la Vara de Jesé es el «renuevo del tronco de Jesé» de Isaías 11, 1; la Llave de David es la de Isaías 22; el Oriente, el sol que nace de lo alto; Adonai, el Señor que se reveló a Moisés.
El «cautivo Israel» del primer verso no es solo el pueblo judío en el destierro de Babilonia. Los Padres leen en él a toda la humanidad, cautiva del pecado y privada de Dios, que gime hasta que el Hijo viene a rescatarla. Por eso el himno pasa sin transición de la súplica al gozo: Gaude!, «¡alégrate!», porque la promesa es segura.
Historia del himno Oh ven, Emmanuel
Durante mucho tiempo se dijo que el himno era del siglo XII; no hay prueba de ello. Lo que es antiguo son las antífonas, documentadas desde la época carolingia. El texto métrico, en cambio, aparece por primera vez en 1710, en Colonia, en el Psalteriolum Cantionum Catholicarum, cantoral compuesto en 1610 por el jesuita Johannes Heringsdorf para los colegios de la Compañía. El himnólogo alemán Hermann Adalbert Daniel lo recogió en su Thesaurus Hymnologicus (1844), y de allí lo tomó el sacerdote anglicano John Mason Neale, que publicó en 1851 la primera traducción inglesa. Desde Inglaterra la melodía y el himno se difundieron por el mundo entero, y después a las lenguas hispanas.
La melodía que hoy asociamos a la letra no fue compuesta para ella. Procede de un procesional franciscano francés del siglo XV, donde acompañaba otro texto; Thomas Helmore la unió a estas palabras en el Hymnal Noted de 1856. Es una melodía de modo gregoriano, sobria y algo melancólica, que conviene a un tiempo de espera y de penitencia como el Adviento.
Cuándo se canta: del 17 al 23 de diciembre
Hay que distinguir dos cosas:
- Las antífonas «Oh» son liturgia: en el Breviario de 1962 se cantan en las Vísperas, con el Magníficat, del 17 al 23 de diciembre, una cada día, en el orden dado arriba. Quien reza el Oficio divino las encuentra en su lugar.
- El himno «Veni, veni, Emmanuel» es un canto de devoción. No figura entre los himnos del Breviario ni del Misal, pero la Iglesia lo ha acogido en el uso popular: se canta en todo el Adviento, en las procesiones de entrada, en la bendición de la corona de Adviento, en las casas durante la Novena de Aguinaldos o en los días que preceden a la Navidad.
Una costumbre muy recomendable para la familia es cantar cada noche, del 17 al 23 de diciembre, la estrofa que corresponde a la antífona del día. Así el himno acompaña el ritmo del año litúrgico en lugar de ser un simple villancico.
Cómo rezar el himno sin cantarlo
No hace falta saber música para hacer de este himno una oración. Basta leer despacio una estrofa, detenerse en el título de Cristo que nombra —Sabiduría, Adonai, Raíz de Jesé, Llave de David, Oriente, Rey de las naciones, Emmanuel— y pedirle lo que ese título promete: luz, libertad, salvación. Se puede terminar con un Ave María, pues fue en el seno de la Virgen donde el Emmanuel se hizo «Dios con nosotros».
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa «Oh ven, oh ven, Emmanuel»?
Es una súplica al Mesías para que venga a salvar a su pueblo. «Emmanuel» significa «Dios con nosotros», según la profecía de Isaías 7, 14. El himno pide a Cristo, con siete títulos tomados de los Profetas, que libre al «cautivo Israel», figura de la humanidad prisionera del pecado.
¿Quién escribió el himno Oh ven, Emmanuel?
El autor del texto latino es desconocido. Apareció por primera vez en 1710, en un cantoral jesuita de Colonia, como paráfrasis de las antífonas «Oh» de Adviento, que son mucho más antiguas. La traducción que lo hizo famoso es la inglesa de John Mason Neale (1851).
¿Es un canto católico?
Sí. El texto latino nació en un cantoral católico de los jesuitas y resume antífonas del Breviario Romano. Aunque hoy lo cantan también comunidades no católicas, su origen y su contenido son plenamente católicos. No es, sin embargo, un himno oficial del Oficio: es un canto de devoción.
¿Cuál es la historia del himno Oh ven, Emmanuel?
Las antífonas «Oh» se cantan desde la época carolingia; el himno métrico que las resume se imprimió en Colonia en 1710; se tradujo al inglés en 1851 y en 1856 se unió a una melodía franciscana del siglo XV. Las dos estrofas de la Sabiduría y del Rey de las naciones se añadieron en 1878.
¿Cuántas estrofas tiene?
El texto de 1710 tiene cinco estrofas con estribillo; la forma ampliada de 1878 tiene siete, una por cada antífona «Oh». Las versiones españolas cantadas suelen reducirse a tres o cuatro.
¿Cuándo se canta Oh ven, oh ven, Emmanuel?
Durante todo el Adviento, y de modo especial del 17 al 23 de diciembre, los días en que el Breviario canta las antífonas «Oh» en las Vísperas. Es un canto de espera: no es propio del tiempo de Navidad, una vez nacido el Señor.
¿Qué significa «ERO CRAS»?
Son las iniciales de los siete títulos latinos de las antífonas leídas al revés (Emmanuel, Rex, Oriens, Clavis, Radix, Adonai, Sapientia). Forman la frase latina «estaré mañana», como si Cristo respondiera a la súplica de los siete días.
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Fuentes. Breviario Romano, antífonas mayores del Magníficat del 17 al 23 de diciembre; Psalteriolum Cantionum Catholicarum, Colonia, 7.ª ed., 1710; H. A. Daniel, Thesaurus Hymnologicus, t. II, 1844; J. Mohr, Cantiones Sacrae, 1878; Sagrada Escritura, traducción de Félix Torres Amat (Isaías 7, 14; 11, 1).