Novenas
Novena a Santa Bárbara
La novena a Santa Bárbara, virgen y mártir, abogada de la buena muerte y contra el rayo: la oración de cada día, los nueve días con sus meditaciones, la versión corta y la vida de la santa según la tradición.

Santa Bárbara, virgen y mártir de los primeros siglos, es la gran abogada de la buena muerte: quien la invoca pide, sobre todo, no morir sin los santos sacramentos, y con ellos alcanzar la vida eterna. Por el rayo que, según su leyenda, fulminó a su verdugo, el pueblo cristiano la invoca también contra las tormentas, el fuego y toda muerte repentina, y la veneran como patrona de artilleros, mineros y bomberos. Su día es el 4 de diciembre (en el calendario de 1962, conmemoración dentro de la fiesta de San Pedro Crisólogo), y la novena suele comenzarse el 25 de noviembre para concluir en su víspera, aunque puede rezarse en cualquier momento del año en que necesitemos su auxilio.
Si quieres saber por qué la Iglesia nos entrega estas devociones de nueve días, te ayudará leer qué es una novena antes de comenzar.
Nota sobre el texto. Esta novena es una composición de devoción moderna, sin texto litúrgico ni aprobación propia; la oración oficial de la Iglesia para el 4 de diciembre es la colecta de la conmemoración de Santa Bárbara en el Misal romano, que se da como oración final.
La oración para todos los días de la novena a Santa Bárbara
Cada día de la novena se abre con la señal de la cruz, un acto de contrición y la oración preparatoria; después se lee la meditación propia del día y se reza la oración de la santa, cerrando con un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.
Comenzamos por la señal de la cruz y hacemos un breve acto de contrición:
Señor mío Jesucristo, verdadero y eterno Dios, a quien con mis muchas culpas he ofendido; ahora, Señor, desde ahora para la hora de mi muerte, digo que me pesa de todo corazón el haber ofendido a tan inmensa Majestad. Propongo firmemente enmendarme y apartarme de toda ocasión de pecar. Amén.
Oración preparatoria (para todos los días):
Abre, Señor, mis labios, y te bendeciré con elogios sabios. Limpia mi corazón de los afectos con que el mundo le arrastra a sus proyectos; destierra las tinieblas de mi mente, y seré en alabarte permanente. Amén.
Oración a Santa Bárbara (se reza cada uno de los nueve días):
Oh Dios, que adornaste a tu santa virgen y mártir Bárbara con extraordinaria fortaleza en la confesión de la fe, y la consolaste en los más atroces tormentos; concédenos por su intercesión la perseverancia en el cumplimiento de tu ley, y la gracia de ser fortalecidos antes de nuestro fin con los santos sacramentos y de una muerte feliz. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Se rezan luego un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, y se concluye con la petición del día.
Los nueve días de la novena
Cada jornada añade una breve meditación sobre la vida y las virtudes de la santa según su leyenda (sus actas son tardías y de escaso valor histórico), con la intención propia del día. Después de la meditación se repite la oración para todos los días.
Día 1 — La fe firme
Bárbara, encerrada por su padre en una torre para apartarla del mundo, halló en la soledad al único Dios verdadero y abrazó la fe de Cristo.
Santa Bárbara, alcánzanos una fe firme y sin componendas, que no ceda ni ante la amenaza ni ante la burla del mundo.
Día 2 — La confesión valiente del Nombre de Cristo
Cuando su padre le exigió que renegase, Bárbara confesó abiertamente ser cristiana, sin temer las consecuencias.
Santa Bárbara, danos la valentía de confesar nuestra fe delante de los hombres, sin avergonzarnos jamás de Nuestro Señor.
Día 3 — La pureza de la virginidad
Rechazó los matrimonios ventajosos que le proponían, guardándose entera para su único Esposo, Jesucristo.
Santa Bárbara, obtennos la pureza de cuerpo y de alma, y el desprecio de cuanto aparta el corazón de Dios.
Día 4 — La fe en la Santísima Trinidad
Cuenta la tradición que mandó abrir una tercera ventana en su torre, en honor de la Santísima Trinidad, para profesar su fe con las mismas piedras de su prisión.
Santa Bárbara, aumenta en nosotros la fe en la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Día 5 — La paciencia en los tormentos
Azotada, herida y atormentada, no salió de sus labios ni una queja contra sus verdugos.
Santa Bárbara, enséñanos a llevar con paciencia las cruces de cada día, uniéndolas a la Pasión de Cristo.
Día 6 — El consuelo de Dios en la prueba
En medio de la cárcel y del dolor, Nuestro Señor la visitó y confortó, sanando sus heridas.
Santa Bárbara, alcánzanos el consuelo del Cielo en la enfermedad, la soledad y la angustia.
Día 7 — La perseverancia hasta el fin
Ni la prisión, ni el hambre, ni la sed, ni el hierro doblegaron su constancia hasta el martirio.
Santa Bárbara, danos perseverar en la gracia hasta el último aliento.
Día 8 — La gracia de la buena muerte
Según su leyenda, antes de morir pidió a Dios que quien la invocase no muriera sin los sacramentos.
Santa Bárbara, patrona de la buena muerte, no permitas que muramos sin confesión, sagrada Comunión y santa Unción.
Día 9 — La corona del martirio
Decapitada por la mano de su propio padre, subió al Cielo con la palma de los mártires.
Santa Bárbara, ayúdanos a caminar tras tus huellas para gozar contigo eternamente de Dios.
La oración final de la novena
Concluida la meditación del último día, se reza la oración con que la Iglesia honra a la santa (colecta de su conmemoración del 4 de diciembre en el Misal romano de 1962, tomada del común de vírgenes mártires):
Oh Dios, que entre los demás prodigios de tu poder concediste también al sexo frágil la victoria del martirio, otórganos benigno que, honrando el natalicio celestial de tu santa virgen y mártir Bárbara, subamos a la gloria imitando sus ejemplos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
La novena a Santa Bárbara bendita: la versión corta y tradicional
El pueblo cristiano de habla hispana conserva una plegaria brevísima, rezada de memoria cuando arrecia la tormenta y el trueno amenaza. Es la célebre oración a Santa Bárbara bendita, que puede servir de versión corta para quien no dispone de tiempo o desea rezarla con los niños:
Santa Bárbara bendita, que en el cielo estás escrita con papel y agua bendita: líbranos de la centella y del rayo mal airado. Jesucristo está clavado en el árbol de la Santa Cruz. Padre nuestro, Ave María, amén Jesús.
Existen numerosas variantes regionales de estos gozos en España e Hispanoamérica; todas comparten la misma súplica sencilla y confiada de protección.
Variantes que buscan los fieles
Novena para Santa Bárbara por una intención concreta. Añade tu petición al final de cada día, después de la oración de la santa. Encomiéndale la salud de un enfermo, la paz de tu hogar, un trabajo honrado o la conversión de un ser querido, pidiendo siempre que se haga la voluntad de Dios.
Novena a Santa Bárbara para una causa difícil o "imposible". Cuando el caso parece perdido, la Iglesia nos invita a la confianza, no a la magia. Reza la novena entera y ofrécela con las disposiciones de una buena confesión; si el asunto toca a una relación rota, pídele la reconciliación y la paz, nunca forzar la voluntad ajena. Puede acompañarte también una oración para casos difíciles.
Novena de Santa Bárbara en PDF o para imprimir. Todo el texto de esta página —oración diaria, los nueve días y la oración final— puede copiarse e imprimirse para rezarlo en familia. En la aplicación Iter Fidei lo tienes siempre a mano, sin conexión y con la señal de la cruz, el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria ya incluidos.
Cómo se reza esta novena a Santa Bárbara
Rezar una novena es sencillo: se repite la misma oración durante nueve días seguidos, uniendo la meditación propia de cada jornada. Estos son los pasos:
- Elige el día de inicio. Para llegar a su día, comienza el 25 de noviembre; el noveno día caerá en el 3 de diciembre, víspera de Santa Bárbara. Si la rezas por una necesidad, puedes empezar cualquier día del año.
- Reza cada día lo mismo: la señal de la cruz, el acto de contrición, la oración preparatoria, la meditación del día, la oración de la santa, un Padre Nuestro, un Ave María, un Gloria y la petición del día.
- Celebra su día, el 4 de diciembre. Lo mejor es coronar la novena asistiendo a Misa y, si es posible, recibiendo la Comunión y confesándote. Aprende cómo confesarse para acercarte bien preparado.
Quién fue Santa Bárbara
La tradición sitúa a Bárbara en Nicomedia (en la actual Turquía) hacia el siglo III, en tiempo de las persecuciones. Era hija de Dióscoro, un noble pagano de carácter violento que, celoso de la hermosura y la inteligencia de su hija, la encerró en una torre para apartarla de los pretendientes y del trato con los cristianos. Lejos de conseguir su propósito, aquel encierro fue para Bárbara camino hacia Dios: meditando sobre las criaturas llegó a conocer al único Creador, entró en contacto con la fe cristiana y recibió en secreto el santo bautismo.
Refiere la piadosa tradición que, hallándose ausente su padre, mandó abrir en el baño de la torre una tercera ventana, además de las dos previstas, para significar la luz de la Santísima Trinidad que había iluminado su alma. A su regreso, Dióscoro descubrió así la fe de su hija. Enfurecido, quiso darle muerte con su propia espada, pero ella logró huir; apresada de nuevo, fue entregada al juez y sometida a crueles tormentos: azotes, hierros y el desgarro de sus carnes.
En la prisión, Nuestro Señor la consoló y sanó sus heridas. Antes de morir suplicó a Dios que quien recordase su martirio no falleciese sin los sacramentos, y una voz del Cielo le prometió cuanto pedía. Fue finalmente su propio padre quien la decapitó en lo alto de un monte. Al descender, un rayo lo fulminó y lo redujo a cenizas: castigo que grabó para siempre la imagen de Santa Bárbara junto al relámpago.
Conviene decirlo con honradez, como ya advertían los hagiógrafos tradicionales: las actas de su martirio son tardías y de escaso valor histórico, y por eso su fiesta fue retirada del calendario romano universal en 1969. No obstante, su culto es antiquísimo y venerable —figura entre los Catorce Santos Auxiliadores—, se conserva en los libros litúrgicos de 1962 como conmemoración el 4 de diciembre, y la Iglesia nunca ha negado su santidad ni prohibido invocarla. La ofrecemos, pues, con plena confianza.
Lo mismo vale para santa Bibiana, virgen y mártir romana celebrada el 2 de diciembre, cuyo culto es antiquísimo aunque sus actas sean tardías. De su relación con el rayo y las explosiones nació su patronazgo sobre artilleros, mineros, canteros y bomberos, y sobre cuantos se juegan la vida ante un peligro súbito. Su vida, su lugar en el calendario de 1962 y las oraciones que se le dirigen se cuentan con detalle en la página de santa Bárbara, virgen y mártir. Puedes conocer a otros intercesores en nuestra página de santos católicos.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo se hace una novena a Santa Bárbara?
Se reza durante nueve días consecutivos la misma oración a la santa, precedida de la señal de la cruz, un acto de contrición y la oración preparatoria, y acompañada de la meditación propia de cada día, un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Al final se añade la petición personal. Tienes todo el texto ordenado más arriba.
¿Cuándo se reza la novena a Santa Bárbara?
Para prepararte a su día, se comienza el 25 de noviembre y se concluye el 3 de diciembre, víspera del 4 de diciembre. Fuera de esa fecha puede rezarse en cualquier momento del año en que se necesite su intercesión.
¿Para qué sirve la novena a Santa Bárbara?
Se reza sobre todo para pedir la gracia de una buena muerte, es decir, no morir sin confesión, Comunión y santa Unción. Se le encomiendan también la protección en los peligros repentinos, el fuego y las tormentas, y toda intención honesta puesta en manos de Dios.
¿Quién fue Santa Bárbara?
Una virgen y mártir de los primeros siglos que, encerrada por su padre pagano en una torre, se convirtió al cristianismo, se mantuvo firme entre los tormentos y fue decapitada por el mismo Dióscoro, a quien luego, según la leyenda, fulminó un rayo.
¿De qué es patrona Santa Bárbara?
Es patrona de los artilleros, mineros, canteros, bomberos y de cuantos trabajan con explosivos o afrontan peligros súbitos; y, ante todo, abogada de la buena muerte y de quienes desean recibir los últimos sacramentos.
¿Por qué se invoca a Santa Bárbara contra los rayos y las tormentas?
Porque, según su leyenda, un rayo del Cielo abrasó a su verdugo tras el martirio. De ahí que el pueblo cristiano la invoque cuando truena, con la conocida oración "Santa Bárbara bendita, que en el cielo estás escrita".
¿Puedo rezar la novena a Santa Bárbara en cualquier fecha?
Sí. Aunque lo habitual es rezarla en torno a su día, la novena puede comenzarse cualquier día del año, especialmente ante una necesidad urgente, una enfermedad o el peligro de muerte de un ser querido.
¿Dónde encuentro la novena a Santa Bárbara en PDF o para imprimir?
En esta misma página tienes el texto completo, que puedes copiar e imprimir para rezarlo en familia. En la aplicación Iter Fidei lo llevas contigo, sin conexión, junto a las demás oraciones de la novena.
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Fuentes. Sagrada Escritura (Biblia de Torres Amat); Butler, Vidas de los Santos (4 de diciembre); Misal Romano de 1962, colecta de Santa Bárbara, virgen y mártir; devocionarios y gozos tradicionales de la piedad hispana.