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Santa Bárbara: quién fue, su fiesta y su oración
Quién fue santa Bárbara, virgen y mártir, abogada de la buena muerte y patrona de artilleros y mineros: su historia según la tradición, el rayo, su día el 4 de diciembre, la oración a santa Bárbara bendita y la oración de la Iglesia.
Santa Bárbara es una virgen y mártir de los primeros siglos que, según la tradición, fue encerrada por su padre pagano en una torre, se hizo cristiana y murió decapitada por la mano de ese mismo padre, al que luego fulminó un rayo. Por eso el pueblo cristiano la invoca contra el rayo, las tormentas y el fuego, la tiene por abogada de la buena muerte y la venera como patrona de artilleros, mineros y bomberos. Su día es el 4 de diciembre, fecha en que el calendario de 1962 la conmemora en la Misa y en el Breviario.
¿Quién fue santa Bárbara?
Hay que decirlo con la misma honradez que los hagiógrafos tradicionales: de santa Bárbara no conocemos con certeza ningún dato histórico. Sus Actas son tardías, existen en varias versiones que no concuerdan entre sí, y ni siquiera el lugar de su martirio es seguro. Lo cierto es la antigüedad y la extensión de su culto, en Oriente y en Occidente, y la confianza con que generaciones de cristianos se han encomendado a ella en la hora del peligro y de la muerte.
¿Dónde nació santa Bárbara?
La tradición más difundida en Occidente la sitúa en Nicomedia, en Asia Menor (la actual İzmit, en Turquía), en el siglo III, durante las persecuciones. Otras versiones de sus Actas la hacen natural de Heliópolis, en Egipto, o de Toscana. La diversidad misma de los relatos muestra que se trata de una tradición piadosa más que de una crónica.
La torre de las tres ventanas
Su padre, Dióscoro, era un noble pagano, rico y de carácter violento. Celoso de la belleza de su hija, la encerró en una torre para apartarla de los pretendientes y del trato del mundo. Pero aquella prisión fue para Bárbara camino hacia Dios: contemplando las criaturas se elevó hasta el Creador, conoció la fe cristiana y recibió en secreto el bautismo.
Durante una ausencia de su padre, mandó abrir en la torre una tercera ventana, además de las dos que él había ordenado, para confesar con las mismas piedras de su prisión la fe en la Santísima Trinidad. Al volver, Dióscoro le preguntó por qué había tres ventanas, y ella le explicó que por ellas entraba la luz del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Así descubrió su padre que era cristiana.
Su martirio y el rayo
Enfurecido, Dióscoro quiso matarla con su propia espada; ella logró huir, pero fue apresada y entregada al gobernador. Azotada, desgarrada con garfios y quemada, se mantuvo firme en la fe; en la cárcel, cuenta la tradición, el Señor la consoló y sanó sus heridas. Condenada a muerte, fue su propio padre quien la decapitó en lo alto de un monte. Al bajar, un rayo cayó sobre él y lo redujo a cenizas.
Antes de morir, Bárbara pidió a Dios que quienes hicieran memoria de su martirio no murieran sin los sacramentos; y una voz del cielo le aseguró que su súplica era escuchada. De ahí nace lo más sólido de su devoción: la petición de una muerte cristiana, provista de la Confesión, la Comunión y la Extremaunción.
Santa Bárbara, abogada de la buena muerte
En la iconografía, santa Bárbara lleva a menudo en la mano un cáliz con la Hostia: es el signo del Viático, el último alimento del cristiano que parte de este mundo. Pedir su intercesión es pedir no ser sorprendido por una muerte repentina e imprevista, sin haber podido reconciliarse con Dios. Por eso es tan natural, para quien la invoca, mantenerse en gracia y acudir con frecuencia al sacramento de la Penitencia; quien quiera prepararse bien puede leer cómo confesarse paso a paso.
La Iglesia nos da en esta misma intención otro gran patrono: san José, que murió en brazos de Jesús y de María, y a quien se dirige la oración a san José, patrono de la buena muerte. Santa Bárbara y san José son, desde hace siglos, los dos grandes intercesores de los agonizantes.
¿De qué es patrona santa Bárbara?
Del rayo que fulminó a su verdugo nació su patronazgo sobre todos los que se juegan la vida ante el fuego, la pólvora y las explosiones:
- Los artilleros, que la tienen por patrona en muchos ejércitos; en España, el pañol de la pólvora de los barcos de guerra se llamaba precisamente «la santabárbara».
- Los mineros, canteros y artificieros, expuestos a las explosiones y a los derrumbes.
- Los bomberos, y cuantos combaten el fuego.
- Los agonizantes, y todos los que piden una buena muerte.
Se la invoca también contra el rayo, las tormentas, los incendios y la muerte súbita. Es una de los Catorce Santos Auxiliadores, junto con santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir, con quien comparte tantos altares y retablos. Su imagen la muestra con la torre de las tres ventanas, la palma del martirio, la espada, el cáliz y, a veces, un cañón a los pies. Muchas iglesias llevan su nombre con el título de «santa Bárbara doncella», que recuerda su virginidad consagrada a Cristo.
Oración a santa Bárbara
Santa Bárbara bendita
Es la más conocida del mundo hispano, la que tantos aprendieron de sus abuelos y rezan de memoria cuando arrecia la tormenta. Existen numerosas variantes regionales en España y en América; damos la forma más difundida:
Santa Bárbara bendita, que en el cielo estás escrita con papel y agua bendita: líbranos de la centella y del rayo mal airado. Jesucristo está clavado en el árbol de la Santa Cruz. Padre nuestro, Ave María, amén Jesús.
La oración de la Iglesia el 4 de diciembre
En la conmemoración de santa Bárbara, el Misal de 1962 emplea la oración del común de las vírgenes mártires. La damos en latín y en español:
Oremus. Deus, qui inter cetera potentiae tuae miracula etiam in sexu fragili victoriam martyrii contulisti: concede propitius; ut, qui beatae Barbarae Virginis et Martyris tuae natalitia colimus, per eius ad te exempla gradiamur. Per Dominum nostrum Iesum Christum Filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oremos. Oh Dios, que entre los demás prodigios de tu poder concediste también al sexo frágil la victoria del martirio: otórganos benigno que, honrando el natalicio celestial de tu santa virgen y mártir Bárbara, subamos hasta ti imitando sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
V. Ruega por nosotros, santa Bárbara.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Quien desee prepararse a su fiesta durante nueve días encontrará el texto completo, con las meditaciones de cada jornada, en la novena a santa Bárbara, que se comienza el 25 de noviembre.
¿Cuándo es el día de santa Bárbara?
El día de santa Bárbara es el 4 de diciembre. En el Misal y el Breviario de 1962 ese día es la fiesta de san Pedro Crisólogo, obispo y doctor de la Iglesia, de III clase, y santa Bárbara recibe en ella una conmemoración: su oración se añade a la del santo del día, junto con la conmemoración de la feria de Adviento, en la Misa y en Laudes. Es la forma en que la liturgia romana la ha honrado durante siglos, mientras la piedad popular hacía del 4 de diciembre una gran fiesta en pueblos, cuarteles y minas. Dos días antes, el 2 de diciembre, el calendario de 1962 celebra a otra virgen y mártir de culto antiguo y actas tardías, santa Bibiana, venerada en Roma en su iglesia del Esquilino.
En los países de lengua alemana se conserva una hermosa costumbre: el 4 de diciembre se cortan ramas de cerezo, las llamadas «ramas de santa Bárbara», que se ponen en agua y suelen florecer hacia Navidad, como signo de la vida que brota en pleno invierno.
La mirada de la tradición
En la reforma del calendario de 1969, la conmemoración de santa Bárbara fue retirada del calendario romano universal, a causa de la falta de datos históricos seguros sobre su vida; su nombre permanece en el Martirologio. Lo mismo ocurrió con santa Úrsula y las vírgenes mártires de Colonia. Los libros de 1962, que seguimos en Iter Fidei, la conservan el 4 de diciembre. La Iglesia nunca ha negado su santidad ni ha prohibido invocarla: la devoción a santa Bárbara sigue siendo plenamente lícita, y la ofrecemos con confianza, sin confundir la leyenda con la historia.
¿Quién es santa Bárbara en la santería?
En la santería cubana y en otros cultos afroamericanos, la imagen de santa Bárbara se ha superpuesto a la de una divinidad africana, Changó. Esa mezcla no tiene nada que ver con la santa ni con la fe católica: es otra religión que tomó prestada una imagen cristiana. El católico honra a santa Bárbara como virgen y mártir de Cristo, le pide lo que la Iglesia le pide —la perseverancia y una buena muerte— y no le ofrece ritos, colores ni ofrendas ajenas a la fe.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue santa Bárbara?
Una virgen y mártir de los primeros siglos que, según la tradición, fue encerrada por su padre Dióscoro en una torre, se hizo cristiana, confesó la Santísima Trinidad y fue decapitada por su propio padre, al que luego mató un rayo.
¿Cuándo se celebra santa Bárbara?
El 4 de diciembre. En el calendario de 1962 se la conmemora ese día dentro de la fiesta de san Pedro Crisólogo.
¿Por qué se reza a santa Bárbara cuando hay tormenta?
Porque, según la tradición, un rayo fulminó a su verdugo después del martirio. De ahí la costumbre de rezar «Santa Bárbara bendita» cuando truena.
¿Por qué es patrona de los artilleros y los mineros?
Por la misma relación con el rayo y el fuego: se le encomiendan quienes trabajan con pólvora y explosivos o bajo tierra, expuestos a una muerte repentina.
¿Por qué santa Bárbara lleva un cáliz?
El cáliz con la Hostia representa el Viático. Recuerda que santa Bárbara es la abogada de quienes piden no morir sin los sacramentos.
¿Fue suprimida santa Bárbara del calendario?
Su conmemoración fue retirada del calendario romano universal en 1969 por la incertidumbre histórica de sus Actas, pero sigue en el Martirologio y en los libros de 1962, y su culto es plenamente legítimo.
La aplicación Iter Fidei trae la novena a santa Bárbara, el Misal y el Breviario de 1962 y el calendario tradicional, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Misal Romano de 1962, conmemoración de santa Bárbara, virgen y mártir (4 de diciembre); Breviario Romano de 1962; Martirologio Romano (4 de diciembre); Jacobo de la Vorágine, Leyenda dorada; devocionarios y oraciones tradicionales de la piedad hispana.