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Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir
Quién fue santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir, patrona de los filósofos y los estudiantes: su historia según la tradición, la rueda, el monte Sinaí, su fiesta del 25 de noviembre, qué se le pide y su oración.
Santa Catalina de Alejandría es una virgen y mártir de los primeros siglos, venerada como la joven sabia que confesó a Cristo ante el emperador, confundió a los filósofos enviados para refutarla y murió decapitada después del suplicio de la rueda. Es una de los Catorce Santos Auxiliadores y la patrona de los filósofos, de los estudiantes, de los predicadores y de las doncellas. La Iglesia celebra su fiesta el 25 de noviembre, que el calendario de 1962 conserva con su Misa propia, cuya oración recuerda que los ángeles llevaron su cuerpo al monte Sinaí.
¿Quién fue santa Catalina de Alejandría?
Conviene empezar con la honradez que ya practicaban los hagiógrafos tradicionales: de la vida de santa Catalina no conocemos con certeza histórica ningún dato. Sus Actas son tardías y legendarias, y las antiguas listas de mártires de Oriente y de Egipto no mencionan su nombre. Su culto aparece en Oriente hacia el siglo X, y en Occidente, a partir del siglo XI, alcanzó una popularidad inmensa, sobre todo desde las Cruzadas hasta el siglo XVIII: se le dedicaron innumerables iglesias y su fiesta se celebraba con gran solemnidad.
Lo que la Iglesia ha venerado durante tantos siglos no es una crónica, sino un testimonio: el de una virgen cristiana que puso toda su ciencia al servicio de la verdad y prefirió la muerte antes que renegar de su Esposo celestial. Así la presenta también el Oficio de su fiesta en el Breviario.
La historia de santa Catalina de Alejandría según la tradición
La joven sabia de Alejandría
Según el relato tradicional, recogido en la Leyenda dorada de Jacobo de la Vorágine y en los textos griegos de Simeón Metafrastes, Catalina pertenecía a una familia patricia de Alejandría y se había entregado desde joven al estudio de las ciencias y de la filosofía. En el curso de sus estudios conoció el cristianismo, y una visión de la Virgen María con el Niño la llevó a la fe. Desde entonces se consideró desposada con Cristo.
La disputa con los cincuenta filósofos
Cuando el emperador Majencio desató la persecución, Catalina, que tenía solo dieciocho años, se presentó ante él para reprocharle su tiranía y el culto a los ídolos. El emperador, incapaz de responder a sus razones, convocó a cincuenta filósofos para que la confundieran. Fueron ellos los confundidos: convencidos por la sabiduría de aquella joven cristiana, confesaron la fe de Cristo, y el emperador, furioso, los hizo quemar vivos. Por eso Catalina es la patrona de los apologistas y de cuantos defienden la fe con la razón; en ella se ve cumplido lo que dice el Apóstol: Cristo es «la virtud de Dios y la sabiduría de Dios» (1 Corintios 1, 24).
La rueda y el martirio
Majencio intentó entonces seducirla ofreciéndole el trono de emperatriz. Ante su indignada negativa, la hizo azotar y encarcelar. Durante su ausencia, la emperatriz y un oficial llamado Porfirio fueron a verla por curiosidad y se convirtieron, junto con doscientos soldados de la guardia; todos fueron ejecutados. Catalina fue condenada a morir en una rueda erizada de puntas; pero al ser colocada en ella, sus ataduras se soltaron milagrosamente y la rueda se rompió en pedazos. Finalmente fue decapitada, y la tradición añade que de sus venas brotó un líquido blanco como la leche.
Los ángeles y el monte Sinaí
Todos los textos de sus Actas dicen que los ángeles llevaron su cuerpo al monte Sinaí. En aquel lugar el emperador Justiniano había construido en el año 527 un monasterio fortificado para los ermitaños, y hacia los siglos VIII o IX se trasladaron allí las supuestas reliquias de la santa, cuyo nombre lleva desde entonces el monasterio. Un antiguo arzobispo, citado por Alban Butler, explicaba con sencillez el sentido del relato: los «ángeles» fueron los monjes del Sinaí, pues la vida monástica se llamaba antiguamente «vida angélica». La oración de su Misa conserva esta tradición y la convierte en enseñanza: así como Dios dio la Ley a Moisés en la cima del Sinaí (Éxodo 31, 18), nosotros pedimos llegar al verdadero monte, que es Cristo.
Santa Catalina de Alejandría, patrona de los estudiantes y los filósofos
¿De qué es patrona santa Catalina de Alejandría? Por la sabiduría que la tradición le atribuye, de los filósofos cristianos, los estudiantes, los maestros, los teólogos y los predicadores. Por la rueda de su martirio, de los carreteros, los molineros y cuantos trabajan con ruedas. Por su virginidad, de las doncellas y de las jóvenes solteras, que le encomiendan su pureza y la elección de su estado de vida. Alban Butler, comentando su culto, observaba que la mujer no es menos capaz que el varón de las ciencias más altas; y por eso la santa sigue siendo el modelo de quien estudia para conocer y servir mejor a Dios.
Fue además una de las voces celestiales que santa Juana de Arco declaró haber oído, junto con el arcángel san Miguel y santa Margarita; quien desee invocar al príncipe de la milicia celestial encontrará la oración a san Miguel Arcángel de León XIII. Bossuet le dedicó uno de sus panegíricos más célebres.
Una de los Catorce Santos Auxiliadores
Catalina pertenece al grupo de los Catorce Santos Auxiliadores, santos cuya intercesión la piedad de la Edad Media, sobre todo en Alemania, consideraba especialmente pronta en las necesidades urgentes. Entre ellos figuran también san Jorge, san Blas, san Cristóbal y santa Bárbara, virgen y mártir, compañera de santa Catalina en tantos retablos.
¿Qué se le pide a santa Catalina de Alejandría?
Se le pide ante todo la sabiduría cristiana: luz para estudiar, aprobar un examen difícil, enseñar con verdad o responder a quien ataca la fe. Se le pide también la santa pureza, la firmeza en las dudas contra la fe y la gracia de una buena muerte, pues su oración tradicional implora la victoria en el «último combate». Las jóvenes le confían la elección de su estado y la pureza de su noviazgo; esta es la sustancia, perfectamente católica, de lo que algunos llaman la «oración de las solteras».
Para los estudiantes, su devoción se une bien a las oraciones de santo Tomás de Aquino, en particular la oración antes del estudio del Doctor Angélico.
Oración a santa Catalina de Alejandría
La oración de su Misa
La oración más segura es la que la Iglesia reza en la Misa del 25 de noviembre, según el Misal de 1962:
Oremus. Deus, qui dedisti legem Moysi in summitate montis Sinai, et in eodem loco per sanctos Angelos tuos corpus beatae Catharinae Virginis et Martyris tuae mirabiliter collocasti: praesta, quaesumus, ut eius meritis et intercessione ad montem, qui Christus est, pervenire valeamus. Qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oremos. Oh Dios, que diste la ley a Moisés en la cima del monte Sinaí, y en el mismo lugar hiciste que tus santos ángeles depositaran maravillosamente el cuerpo de la bienaventurada Catalina, tu virgen y mártir: concédenos, te rogamos, por sus méritos e intercesión, llegar a la montaña que es Cristo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Oración para pedir sabiduría y protección
Esta oración procede del libro de Bonaventure Hammer, O.F.M., Mary, Help of Christians, and the Fourteen Saints Invoked as Holy Helpers (Nueva York, Benziger, 1909, con imprimatur), en traducción española; la aplicación Iter Fidei la reza al terminar cada día de la novena a la santa:
Santa Catalina, gloriosa virgen y mártir, resplandeciente en el esplendor de la sabiduría y de la pureza: tu sabiduría refutó a los enemigos de la verdad divina y los cubrió de confusión, y tu pureza sin mancha te hizo esposa de Cristo, de suerte que tras tu glorioso martirio los ángeles llevaron tu cuerpo al monte Sinaí. Alcánzame el progreso en la ciencia de los santos y la virtud de la santa pureza, para que, vencedor de los enemigos de mi alma, sea victorioso en mi último combate y, después de la muerte, conducido por los ángeles a la beatitud eterna del Cielo. Así sea.
V. Ruega por nosotros, santa Catalina.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Esta oración pide también la protección contra los enemigos del alma: es una oración a santa Catalina de Alejandría para protección. La novena se comienza el 17 de noviembre para terminarla el 25, día de su fiesta.
El día de santa Catalina de Alejandría: 25 de noviembre
En el Misal y el Breviario de 1962, el 25 de noviembre es la fiesta de santa Catalina, virgen y mártir, de III clase. La Misa es Loquebar del común de las vírgenes mártires, con la oración propia del Sinaí; el Martirologio Romano la anuncia ese día en Alejandría. En muchos lugares de España y de América la jornada es fiesta patronal: santa Catalina es patrona de la ciudad de Jaén, y a ella está dedicada la catedral de Cartagena de Indias, además de innumerables parroquias de México.
La mirada de la tradición
En la reforma del calendario de 1969, la fiesta de santa Catalina fue suprimida del calendario romano universal, precisamente por la falta de datos históricos ciertos sobre su vida. En 2002 fue reintroducida en ese calendario como memoria libre. Los libros litúrgicos de 1962, que seguimos en Iter Fidei, nunca la habían retirado: conservan su fiesta del 25 de noviembre con su Misa y su Oficio. La incertidumbre histórica sobre sus Actas no quita nada al culto que la Iglesia le tributó durante un milenio, ni a la licitud de invocarla; distinguimos simplemente la leyenda de la santidad que la Iglesia honra.
Iconografía de santa Catalina de Alejandría
Santa Catalina se reconoce fácilmente en el arte: lleva corona (por su linaje y por su desposorio con Cristo), la palma del martirio, la espada de su decapitación y, sobre todo, la rueda rota y erizada de puntas. A menudo sostiene un libro, signo de su ciencia. Uno de los temas preferidos es el «desposorio místico», en el que el Niño Jesús, en brazos de su Madre, pone un anillo en el dedo de la santa.
Grandes pintores la representaron: Caravaggio, en el lienzo hoy conservado en Madrid; Rafael, Tiziano, Rogier van der Weyden o el novohispano Juan Correa. No hay que confundirla con santa Catalina de Siena, terciaria dominica del siglo XIV, ni con santa Catalina Labouré, la vidente de la Medalla Milagrosa.
Para unir su devoción a la de otras vírgenes mártires de los primeros siglos, puede rezarse también la oración a santa Cecilia, patrona de los músicos, cuya fiesta precede de pocos días a la suya. El 21 de octubre, el calendario de 1962 hace también memoria de santa Úrsula y sus compañeras, vírgenes mártires de Colonia.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la historia de santa Catalina de Alejandría en breve?
Según la tradición, fue una joven noble y sabia de Alejandría que, convertida a Cristo, reprochó al emperador Majencio su idolatría, convirtió a los cincuenta filósofos enviados para refutarla, salió ilesa de la rueda que se rompió y murió decapitada. Los ángeles llevaron su cuerpo al monte Sinaí.
¿Cuándo es el día de santa Catalina de Alejandría?
El 25 de noviembre. En el calendario de 1962 es fiesta de III clase, con Misa del común de vírgenes mártires y oración propia.
¿Por qué se la representa con una rueda?
Porque fue condenada a morir en una rueda con puntas que, según la tradición, se rompió milagrosamente al tocarla. La rueda se convirtió en su signo, y de ella le viene el patronazgo de los carreteros y molineros.
¿Qué milagros se le atribuyen?
La tradición le atribuye la conversión de los filósofos y de la emperatriz, la ruptura de la rueda y el traslado de su cuerpo al Sinaí por los ángeles. Durante siglos los fieles le confiaron sus estudios, su pureza y la hora de la muerte.
¿Existió realmente santa Catalina de Alejandría?
No conocemos ningún dato histórico cierto de su vida, como reconocían ya los hagiógrafos tradicionales. Pero su culto es antiquísimo, la Iglesia la honró durante siglos en la liturgia y el Misal de 1962 conserva su fiesta.
¿Es lo mismo santa Catalina de Alejandría que santa Catalina de Siena?
No. Santa Catalina de Alejandría es una virgen mártir de la antigüedad; santa Catalina de Siena vivió en el siglo XIV (fue proclamada doctora de la Iglesia en 1970) y su fiesta es el 30 de abril.
La aplicación Iter Fidei trae la novena a santa Catalina de Alejandría, el Misal y el Breviario de 1962 y el calendario tradicional, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Sagrada Escritura (Biblia de Torres Amat: Éxodo 31; 1 Corintios 1); Butler, Vidas de los Santos (25 de noviembre); Misal Romano de 1962, Misa de santa Catalina, virgen y mártir (25 de noviembre); Martirologio Romano; Jacobo de la Vorágine, Leyenda dorada; Bonaventure Hammer, O.F.M., Mary, Help of Christians, and the Fourteen Saints Invoked as Holy Helpers (Nueva York, Benziger, 1909).