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San Jorge mártir: quién fue, el dragón y su oración
Quién fue san Jorge, mártir de Lida en Palestina: lo que sabemos con certeza, lo que es leyenda (el dragón), por qué es patrono de los soldados, de Inglaterra y de Aragón, cómo lo celebra el calendario de 1962 el 23 de abril y la oración de la Iglesia en latín y en español.
San Jorge es un mártir de los primeros siglos que murió por Cristo en Lida (Dióspolis), en Palestina, probablemente antes de la paz de Constantino, y cuyo culto se extendió muy pronto por Oriente y Occidente hasta hacer de él el patrono de los soldados, de Inglaterra y de Aragón. De su vida casi nada se sabe con certeza; la célebre historia del caballero que mata al dragón es una leyenda medieval, que la Iglesia nunca ha presentado como historia. En el calendario de 1962 su día es el 23 de abril, pero sólo como conmemoración: su oración se añade a la del día en la Misa y en Laudes.
¿Quién fue san Jorge?
Hay que distinguir con cuidado tres cosas: lo que es cierto, lo que es antiguo pero inseguro, y lo que es leyenda.
Lo que sabemos con certeza
Butler, siguiendo al gran bolandista Hipólito Delehaye, resume así lo seguro: hay todas las razones para creer que san Jorge fue un mártir verdadero, que padeció en Dióspolis, es decir, Lida, en Palestina, probablemente antes del tiempo de Constantino; más allá de esto, nada puede afirmarse con confianza. Su culto, en cambio, es indudablemente antiguo: el martirologio llamado jeronimiano inscribe su nombre y lo asigna a Dióspolis, y los peregrinos de los siglos VI al VIII hablan de Lida como del lugar donde se le veneraba y donde reposaban sus reliquias.
El Breviario Romano añade lo que la tradición de la Iglesia ha conservado: que padeció una muerte gloriosa por Cristo en la persecución de Diocleciano; que, apenas llegó la paz a la Iglesia bajo Constantino, se empezó a celebrar su memoria y se le dedicaron iglesias en Lida y en Constantinopla; y que los orientales le dan el título de santo y glorioso archimártir.
Las Actas de san Jorge, un texto inseguro
Muy pronto circularon unas Actas o Pasión de san Jorge, en griego, latín, siríaco, copto, armenio, etíope y otras lenguas, con versiones muy distintas entre sí y llenas de prodigios: tormentos repetidos de los que el mártir sale ileso, un mago convertido, un templo destruido por el fuego del cielo. Ya en la Antigüedad la Iglesia de Roma desconfiaba de ellas: el decreto De libris recipiendis, atribuido al papa Gelasio, cuenta la pasión de Jorge entre los relatos que «no se leen en la santa Iglesia romana», por tenerlos por compuestos por herejes, aunque declara venerar a todos los mártires y sus gloriosos combates, «más conocidos de Dios que de los hombres».
Butler advierte también que la idea de que Jorge fuese de Capadocia procede de una confusión del compilador de esas Actas con su homónimo Jorge de Capadocia, obispo arriano intruso de Alejandría y enemigo de san Atanasio.
San Jorge y el dragón: una leyenda
La imagen del caballero que atraviesa al dragón con su lanza es la que todos conocemos, pero no es un hecho de su vida. Butler lo dice claramente: la historia del dragón, aunque se le haya dado tanto relieve, es un añadido tardío del que no tenemos huellas seguras antes del siglo XII. Se hizo popular en toda Europa a fines de la Edad Media gracias a la Leyenda dorada del beato Jacobo de la Vorágine.
Así la cuenta la leyenda: cerca de una ciudad de Libia llamada Silena vivía en un pantano un dragón que envenenaba con su aliento toda la comarca. Los habitantes le entregaban cada día dos ovejas, y cuando faltaron, una persona elegida por sorteo. La suerte cayó sobre la hija del rey. Jorge, que pasaba por allí, hirió al dragón con su lanza, lo ató con el cinturón de la doncella y lo llevó vencido a la ciudad; prometió matarlo si el pueblo creía en Jesucristo y se bautizaba. El rey y sus súbditos se convirtieron, y Jorge rehusó los tesoros que le ofrecían y los mandó dar a los pobres.
Leída como lo que es, una leyenda, la imagen ha servido a la piedad cristiana como figura del combate espiritual: el dragón evoca al enemigo que la Sagrada Escritura describe así:
«Así fué abatido aquel dragón descomunal, aquella antigua serpiente, que se llama diablo, y también Satanás, que anda engañando al orbe universo, y fué lanzado y arrojado á la tierra, y sus ángeles con él.» (Apocalipsis 12, 9, trad. Torres Amat)
En el Apocalipsis, quien vence al dragón es san Miguel arcángel con sus ángeles; san Jorge, el mártir, lo vence a su modo, por la fidelidad hasta la muerte. Las armas de ese combate son las que enumera san Pablo: «Revestíos de toda la armadura de Dios, para poder contrarrestar á las asechanzas del diablo» (Efesios 6, 11).
¿Por qué san Jorge es patrono de los soldados?
El Breviario lo dice: en otro tiempo, cuando los ejércitos cristianos iban a combatir, solían invocar como patronos a san Jorge, san Mauricio y san Sebastián. Butler recoge que, según Guillermo de Malmesbury, los cruzados creyeron ver a san Jorge y a san Demetrio, «los mártires caballeros», combatiendo a su lado en la batalla de Antioquía de 1098, y que probablemente volvieron de Oriente con una gran confianza en su intercesión.
Patrono de Inglaterra
Su fama había llegado a las islas británicas mucho antes de la conquista normanda. El sínodo de Oxford de 1222 puso su fiesta entre las fiestas menores; el rey Eduardo III fundó la Orden de la Jarretera, de la que san Jorge ha sido siempre patrono; y durante los siglos XVII y XVIII su fiesta fue de precepto para los católicos ingleses, hasta 1778. El papa Benedicto XIV lo reconoció como protector de todo el reino, como recuerdan a la vez Butler y el Breviario.
Patrono de Aragón
En España, san Jorge es patrono de Aragón. La tradición aragonesa atribuye a una aparición del santo la victoria del rey Pedro I en la batalla de Alcoraz (1096), ante Huesca; es una leyenda, que los historiadores no tienen por un hecho comprobado. El patronazgo del santo sobre el Reino de Aragón, en cambio, es antiguo: las Cortes aragonesas de Calatayud de 1461 declararon festivo en todo el reino el 23 de abril, que es hoy el Día de Aragón.
Oración a san Jorge
La oración de la Iglesia el 23 de abril
Aunque en 1962 san Jorge sólo recibe una conmemoración, el Misal conserva sus oraciones propias. La colecta, tal como la trae el Misal de 1962, pide que los beneficios que pedimos por su intercesión los alcancemos como don de la gracia:
Oremus. Deus, qui nos beáti Geórgii Mártyris tui méritis et intercessióne lætíficas: concéde propítius; ut, qui tua per eum benefícia póscimus, dono tuæ grátiæ consequámur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oremos. Oh Dios, que nos alegras con los méritos y la intercesión de tu bienaventurado mártir Jorge: concédenos propicio que, cuantos te pedimos tus beneficios por medio de él, los alcancemos por el don de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
La secreta pide la purificación de nuestros pecados por la intercesión del mártir:
Múnera, Dómine, obláta sanctífica: et, intercedénte beáto Geórgio Mártyre tuo, nos per hæc a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Santifica, Señor, los dones ofrecidos, y, por la intercesión de tu bienaventurado mártir Jorge, purifícanos por ellos de las manchas de nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Oraciones populares a san Jorge
Circulan muchas oraciones populares a san Jorge. Una invocación sencilla, rezada con fe, es buena; pero no es un conjuro, y no hay palabras que «obliguen» al santo ni que sirvan para «amarrar» a una persona. A san Jorge se le pide lo que la Iglesia le pide en su colecta: los beneficios de Dios por el don de la gracia, la fortaleza en la fe y la constancia en el combate contra el pecado. La aplicación Iter Fidei trae además una novena a san Jorge, que se reza del 15 al 23 de abril.
¿Cuándo se celebra el día de san Jorge?
El día de san Jorge es el 23 de abril. En el calendario de 1962, sin embargo, ya no es una fiesta, sino sólo una conmemoración: así lo marca el calendario tradicional que sigue la aplicación, y así lo indica el Breviario, que con las rúbricas de 1960 ya no le da el rango semidoble que tenía antes. En la práctica, el 23 de abril se celebra la Misa y el oficio del día, y la oración de san Jorge se añade en la Misa y en Laudes. Si el 23 de abril cae en la octava de Pascua, que es de I clase, no se hace su conmemoración.
Casi siempre cae en tiempo pascual, y por eso el Misal le da también una forma pascual, con los cantos del común de un mártir en tiempo pascual; en los raros años en que el 23 de abril cae en Semana Santa, tampoco se hace su conmemoración. El Breviario conserva para ese día una breve lección sobre el santo, la que resume su culto en Oriente y Occidente y su patronazgo sobre Inglaterra.
Ocurre con san Jorge lo mismo que con otros mártires antiguos de actas tardías, como santa Bárbara o santa Úrsula: la Iglesia distingue con honradez la historia de la leyenda, sin dejar por ello de honrar al santo. Otra mártir de culto antiguo, santa Catalina de Alejandría, de quien tampoco conservamos actas seguras, pertenece como él a la gran familia de los santos católicos que la Iglesia propone a nuestra veneración.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue san Jorge?
Un mártir cristiano que murió por la fe en Lida (Dióspolis), en Palestina, probablemente a comienzos del siglo IV, en la persecución de Diocleciano. Es uno de los santos más venerados de Oriente y Occidente.
¿Es verdad que san Jorge mató a un dragón?
No como hecho histórico. La historia del dragón es una leyenda medieval, sin huellas seguras antes del siglo XII, difundida por la Leyenda dorada. La Iglesia venera al mártir, no a la leyenda.
¿Qué día se celebra a san Jorge?
El 23 de abril. En el calendario de 1962 es una conmemoración, no una fiesta: su oración se añade a la del día.
¿De qué es patrono san Jorge?
De los soldados, de Inglaterra, reconocido como protector del reino por Benedicto XIV, y de Aragón.
¿Existió realmente san Jorge?
Sí. Hay todas las razones para creer que fue un mártir verdadero de Lida; lo inseguro son los detalles de sus Actas, que el decreto atribuido al papa Gelasio ya miraba con reserva.
¿Por qué se pinta a san Jorge a caballo?
Por la leyenda del dragón, que lo presenta como caballero, y por su patronazgo sobre los soldados. La imagen expresa el combate del cristiano contra el demonio, no un episodio documentado.
La aplicación Iter Fidei trae el Misal y el Breviario de 1962 con la conmemoración de san Jorge, su novena y el calendario tradicional, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Alban Butler, Vidas de los santos (23 de abril), con los estudios de H. Delehaye; Breviario Romano de 1962, lección de san Jorge; Misal Romano de 1962, oraciones propias de san Jorge mártir; Sagrada Escritura, Biblia de Torres Amat (Apocalipsis 12; Efesios 6).