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San Miguel Arcángel: quién es, su día y su oración
Quién es san Miguel Arcángel según la Sagrada Escritura (Daniel, la carta de san Judas, el Apocalipsis), qué hizo, cuándo es su día —la Dedicación del 29 de septiembre, fiesta de primera clase en el calendario de 1962—, la oración de León XIII en latín y en español, la oración de su fiesta, la coronilla y la novena.
San Miguel Arcángel es el príncipe de los ángeles fieles, el que según el Apocalipsis combatió contra el dragón y lo arrojó del cielo, y el protector que la Sagrada Escritura da al pueblo de Dios. Su nombre es ya una profesión de fe: Mi-ka-El, «¿Quién como Dios?». La Iglesia celebra su gran fiesta el 29 de septiembre, la Dedicación de san Miguel Arcángel, que en el calendario de 1962 es una fiesta de primera clase, y lo invoca cada día con la breve oración de León XIII: «San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla».
Quién es san Miguel Arcángel
San Miguel es un ángel, es decir, una criatura puramente espiritual, sin cuerpo, creada por Dios para su gloria y para el servicio de su plan de salvación. No es un dios ni una fuerza impersonal, y tampoco un santo en el sentido de un hombre que vivió en la tierra: es uno de los espíritus que, en la prueba a la que Dios sometió a los ángeles, eligió para siempre la obediencia, mientras Lucifer y los suyos elegían la rebelión. La Iglesia lo honra como a los santos porque goza de la gloria de Dios y porque intercede por nosotros, y por eso le da el título de «san» Miguel.
Es uno de los tres ángeles cuyo nombre nos ha revelado la Escritura, con san Gabriel y san Rafael Arcángel. La carta de san Judas le da expresamente el título de arcángel; la tradición lo tiene además por príncipe de todas las milicias celestiales.
San Miguel en la Biblia
Su nombre aparece cinco veces en la Sagrada Escritura.
En el libro de Daniel, el ángel que se aparece al profeta le explica que el príncipe del reino de los persas se le opuso, «y he aquí que vino en mi ayuda Miguel, uno de los primeros príncipes» (Dn 10, 13); y añade: «Nadie me ayuda en todas estas cosas sino Miguel, que es vuestro príncipe» (Dn 10, 21). Y anunciando el fin de los tiempos: «Y en aquel tiempo se levantará Miguel, príncipe grande, que es el defensor de los hijos de tu pueblo» (Dn 12, 1).
La carta de san Judas recoge una tradición sobre la muerte de Moisés: «Cuando el arcángel Miguel, disputando con el diablo, altercaba sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir contra él sentencia de maldición; sino que le dijo solamente: Repríma te el Señor» (Jds 9). Es una lección de humildad: el mayor de los ángeles no combate en nombre propio, sino en el de Dios.
Y en el Apocalipsis se describe el combate que le ha dado su fama: «Entre tanto se trabó una batalla grande en el cielo: Miguel y sus ángeles peleaban contra el dragón, y el dragón con sus ángeles lidiaba contra él. Pero estos fueron los más débiles, y después no quedó ya para ellos lugar ninguno en el cielo. Así fue abatido aquel dragón descomunal, aquella antigua serpiente, que se llama diablo, y también Satanás, que anda engañando al orbe universo, y fue lanzado y arrojado a la tierra, y sus ángeles con él» (Ap 12, 7-9).
Qué hizo san Miguel Arcángel
Lo que hizo san Miguel se resume en su nombre. Ante la soberbia de Lucifer, que quiso ser como Dios, el arcángel respondió con la pregunta que lo define: ¿quién como Dios? Dom Guéranger, en El Año Litúrgico, recoge la enseñanza de los teólogos según la cual los ángeles, de inteligencia y voluntad perfectas, decidieron su suerte en un solo instante, con un sí o un no; y que los ángeles fieles se postraron en adoración ante el misterio de un Dios que iba a hacerse hombre, misterio que fue la piedra de escándalo de Lucifer. Miguel encabezó esa fidelidad.
Desde entonces su misión es doble. Combate: es el defensor del pueblo de Dios, ayer Israel y hoy la Iglesia, contra el demonio y sus ángeles. Y sirve: con los demás espíritus bienaventurados ejecuta en favor de los hombres lo que Dios dispone, como lo dice la oración de su fiesta. Las antiguas tradiciones cristianas le atribuyeron también el cuidado de los enfermos, sobre todo en Oriente, y el de las almas en el momento de la muerte.
El arcángel que acompaña a las almas
La Misa de difuntos del rito romano conserva el recuerdo de esta última misión en su ofertorio, donde la Iglesia pide que el Señor libre a las almas de los fieles difuntos de las penas del infierno «y que el abanderado san Miguel las conduzca a la luz santa» (signifer sanctus Michael repraesentet eas in lucem sanctam). Por eso se le encomiendan los moribundos, y por eso tiene su lugar en la oración por los difuntos. San Miguel aparece también en el Confiteor de la Misa tradicional, nombrado justo después de la Virgen María, y en las letanías de los santos, a la cabeza de los ángeles.
Cuándo es el día de san Miguel Arcángel
El día de san Miguel Arcángel es el 29 de septiembre. Es la fiesta de la Dedicación de san Miguel Arcángel, que en el calendario de 1962 tiene rango de primera clase, con ornamentos blancos, Gloria y Credo. Se celebra con gran solemnidad desde el siglo VI por lo menos. El Martirologio Romano la relaciona con la dedicación del célebre santuario de san Miguel en el monte Gárgano, en Italia; los historiadores piensan que conmemoraba en su origen la dedicación de una basílica en su honor en la vía Salaria, a seis millas al norte de Roma.
Aunque el título de la fiesta solo nombra a san Miguel, las oraciones de la Misa muestran que se honra con él a todos los ángeles buenos. El introito canta: Benedícite Dóminum, omnes Angeli ejus («Bendecid al Señor, todos sus ángeles»); el Evangelio (Mt 18, 1-10) recuerda que los ángeles de los pequeños «están siempre viendo la cara de mi Padre celestial»; y el ofertorio evoca al ángel que, en el Apocalipsis, está junto al altar con un incensario de oro, y del que sube hasta Dios el humo de los perfumes con las oraciones de los santos (Ap 8, 3-4).
El 8 de mayo: la Aparición de san Miguel
El calendario tradicional tenía una segunda fiesta, la Aparición de san Miguel Arcángel, el 8 de mayo, ligada al santuario del monte Gárgano. Las rúbricas de 1960 la retiraron del calendario universal: el Misal de 1962 solo la conserva pro aliquibus locis, es decir, para los lugares que tienen el privilegio de celebrarla.
La fiesta después de 1969
El calendario reformado de 1969 conservó el 29 de septiembre, pero lo convirtió en la fiesta común de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, suprimiendo las fiestas propias de san Gabriel (24 de marzo) y de san Rafael (24 de octubre) que el calendario de 1962 mantiene. Quien sigue los libros de 1962 conserva, pues, tres fiestas distintas de los arcángeles, y el 2 de octubre la de los Ángeles Custodios, a los que se dirige la oración al ángel de la guarda.
Oración a san Miguel Arcángel (León XIII)
La oración más conocida a san Miguel es la que compuso el papa León XIII. A partir de 1886 se rezó durante décadas al pie del altar, al terminar las Misas rezadas, junto con tres Avemarías y la Salve, en las llamadas oraciones leoninas que todavía se oyen en muchas Misas tradicionales. Este es el texto original latino y la versión española que usa la aplicación Iter Fidei:
Sancte Michaël Archangele, defende nos in proelio, contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium. Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, princeps militiae caelestis, Satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo, divina virtute, in infernum detrude. Amen.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno, con el divino poder, a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
Fijémonos en el corazón de la oración: Imperet illi Deus, «Reprímale Dios». Es la misma frase que san Miguel dirigió al diablo en la carta de san Judas. El arcángel no vence por su fuerza, sino divina virtute, «con el divino poder». Para la historia de esta oración, sus usos y sus variantes, véase la página dedicada a la oración a San Miguel Arcángel de León XIII.
La oración de la Iglesia en su fiesta
En la Misa del 29 de septiembre la Iglesia reza la colecta del Misal Romano de 1962, la misma de la antigua fiesta del 8 de mayo:
Deus, qui, miro ordine, Angelórum ministéria hominúmque dispénsas: concéde propítius; ut, a quibus tibi ministrántibus in cœlo semper assístitur, ab his in terra vita nostra muniátur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, que con orden admirable distribuyes los ministerios de los ángeles y de los hombres: concédenos propicio que nuestra vida sea protegida en la tierra por aquellos que en el cielo están siempre en tu presencia sirviéndote. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Esta es la verdadera oración de protección a san Miguel Arcángel: no un conjuro que funciona por sí mismo, sino la petición humilde de que Dios, que gobierna con orden admirable el cielo y la tierra, nos haga proteger por los mismos ángeles que lo adoran.
La coronilla de san Miguel Arcángel
La coronilla de san Miguel Arcángel es una devoción que honra a los nueve coros de los ángeles. Según la tradición, fue revelada a la sierva de Dios Antonia d'Astónaco hacia 1750, y el papa Pío IX la enriqueció con indulgencias el 8 de agosto de 1851. Se abre con el versículo Deus, in adiutorium meum intende y consta de nueve salutaciones, una por cada coro —Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Potestades, Virtudes, Principados, Arcángeles y Ángeles—, cada una seguida de un Padre nuestro y tres Avemarías. Se añaden luego cuatro Padre nuestros, en honor de san Miguel, san Gabriel, san Rafael y el ángel de la guarda, y se concluye con una oración a san Miguel y este versículo:
V. Ruega por nosotros, glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
La aplicación Iter Fidei trae la coronilla completa, salutación por salutación, en su forma anterior a 1958.
La novena a san Miguel Arcángel
La novena a san Miguel Arcángel se reza del 20 al 28 de septiembre, para llegar preparados a su fiesta, aunque puede rezarse en cualquier época del año ante una lucha espiritual o una necesidad grave. Su texto completo, con la oración de cada uno de los nueve días, está en la novena a San Miguel Arcángel.
De qué es patrono san Miguel Arcángel
La Iglesia lo invoca como protector de la Iglesia universal y del pueblo cristiano, como lo fue de Israel según el profeta Daniel. La piedad lo ha tenido también por patrono de los soldados y de cuantos combaten por una causa justa, de los moribundos, a los que conduce ante Dios, y, en las antiguas iglesias de Oriente, de los enfermos. Todo cristiano puede acudir a él en la lucha contra la tentación: la vida del bautizado es también una batalla, y Miguel es su capitán.
Cómo se representa a san Miguel Arcángel: la espada y el dragón
La imagen de san Miguel Arcángel sigue casi siempre el relato del Apocalipsis: un joven guerrero alado, con armadura, que pisa al dragón o al demonio y lo hiere con la espada o con la lanza. La espada no es un amuleto, sino el signo del poder de Dios que él ejerce; san Pablo habla de «la espada espiritual o del espíritu (que es la palabra de Dios)» (Ef 6, 17). En el arte medieval aparece además a menudo con una balanza, pesando las almas: es una tradición iconográfica, no una enseñanza de la Escritura, que expresa su papel junto a las almas en la hora del juicio.
Una imagen de san Miguel en casa, bendecida, es un buen recordatorio de la oración y de la lucha espiritual. Lo que no puede ser es un objeto al que se atribuya un poder propio: el que protege es Dios, por medio de su ángel.
Preguntas Frecuentes
¿Quién es san Miguel Arcángel?
Es el príncipe de los ángeles fieles, que según el Apocalipsis venció al dragón y lo arrojó del cielo. La Escritura lo llama «príncipe grande» y defensor del pueblo de Dios (Dn 12, 1), y la carta de san Judas le da el título de arcángel.
¿Qué significa el nombre de Miguel?
«¿Quién como Dios?». Es la respuesta del ángel fiel a la soberbia de Lucifer, que quiso ser igual a Dios.
¿Cuándo es el día de san Miguel Arcángel?
El 29 de septiembre, fiesta de la Dedicación de san Miguel Arcángel, de primera clase en el calendario de 1962. La fiesta de la Aparición del 8 de mayo solo se conserva en algunos lugares.
¿Qué hizo san Miguel Arcángel?
Permaneció fiel a Dios cuando Lucifer se rebeló, encabezó a los ángeles buenos en el combate contra el dragón y lo arrojó del cielo (Ap 12, 7-9). Desde entonces defiende al pueblo de Dios y asiste a las almas.
¿Cuál es la oración original a san Miguel Arcángel?
La de León XIII, que comienza Sancte Michaël Archangele, defende nos in proelio: «San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla». Su texto latino y español completo está más arriba.
¿Por qué san Miguel lleva una espada?
Porque el Apocalipsis lo presenta combatiendo contra el dragón. La espada representa el poder de Dios que ejerce contra el demonio, no un poder propio.
¿Qué le gusta a san Miguel Arcángel y qué ofrenda se le hace?
San Miguel no busca ofrendas materiales, sino lo que él mismo hizo: la fidelidad a Dios. La mejor manera de honrarlo es asistir a la Misa de su fiesta, rezar su oración o su coronilla, confesarse y luchar contra el pecado. Las flores o velas ante su imagen son un gesto piadoso, nunca un pago por un favor.
¿San Miguel Arcángel es un santo?
No es un hombre canonizado, sino un ángel. La Iglesia lo llama «san» Miguel porque goza de la visión de Dios y lo venera, como a los santos católicos, con un culto de honor y de intercesión.
Reza la Misa de san Miguel en el Misal de 1962, su coronilla y la oración de León XIII, en latín y en español, en la aplicación Iter Fidei. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Sagrada Escritura (traducción de Félix Torres Amat): Dn 10, 13.21; 12, 1; Jds 9; Ap 8, 3-4; 12, 7-9; Mt 18, 10; Ef 6, 17; Misal Romano de 1962, Dedicación de san Miguel Arcángel (29 de septiembre) y Misa de difuntos; León XIII, oración a san Miguel Arcángel; Dom Prosper Guéranger, El Año Litúrgico, 29 de septiembre; Alban Butler, Lives of the Saints, 29 de septiembre.