Santos
San Matías Apóstol: historia, fiesta y oración
Quién fue san Matías apóstol, el discípulo elegido por suerte para ocupar el lugar de Judas: el relato de los Hechos de los Apóstoles, lo que dice la tradición de su predicación y su martirio, sus reliquias en Roma y en Tréveris, su fiesta del 24 de febrero (25 en año bisiesto) y la oración del Misal de 1962.
San Matías es el apóstol que los Once eligieron, echando suertes, para ocupar el lugar de Judas Iscariote entre la Ascensión y Pentecostés. Había seguido a Jesús desde el bautismo de Juan hasta la Ascensión, recibió el Espíritu Santo con los demás apóstoles y, según la tradición, predicó el Evangelio y murió mártir. En el calendario de 1962 su fiesta es el 24 de febrero (el 25 en los años bisiestos), fiesta de II clase; la reforma de 1969 la trasladó al 14 de mayo.
No hay que confundirlo con san Mateo, el publicano autor del primer Evangelio, ni con san Judas Tadeo, apóstol desde el principio, que nada tiene que ver con el traidor.
Historia de san Matías apóstol
Un discípulo desde el principio
Antes de su elección, el Evangelio no lo nombra. Pero san Pedro, al proponer su candidatura, dice lo esencial: era uno de los hombres que habían acompañado a los apóstoles «todo el tiempo que Jesús Señor nuestro conversó entre nosotros, empezando desde el bautismo de Juan hasta el día en que apartándose de nosotros, se subió al cielo» (Hch 1, 21-22). Clemente de Alejandría recoge la tradición de que fue uno de los setenta y dos discípulos que el Señor envió de dos en dos durante su vida pública, y lo mismo afirman Eusebio y san Jerónimo.
La elección por suerte (Hechos 1, 15-26)
Después de la Ascensión, los apóstoles, la Virgen María y los discípulos perseveraban juntos en oración en el Cenáculo. Pedro se levantó en medio de los hermanos —eran unas ciento veinte personas— y recordó que la Escritura debía cumplirse acerca de Judas, «que se hizo adalid de los que prendieron a Jesús». Citó el salmo: «Ocupe otro su lugar en el episcopado». Era necesario que otro discípulo fuera, con los Once, «testigo de su resurrección».
El relato de los Hechos de los Apóstoles, en la versión de Torres Amat, continúa así:
«Con eso pusieron a dos, José, llamado Barsabás, y por sobrenombre el Justo, y a Matías. Y haciendo oración dijeron: ¡Oh Señor! tú que ves los corazones de todos, muéstranos cuál de estos dos has destinado a ocupar el puesto de este ministerio y apostolado, del cual cayó Judas por su prevaricación, para irse a su lugar. Y echando suertes, cayó la suerte a Matías, con lo que fue agregado a los once Apóstoles» (Hch 1, 23-26).
Los apóstoles no sortean a ciegas: escogen primero a dos hombres dignos, oran, y dejan a Dios, que conoce los corazones, la última palabra. Unos días después, el día de Pentecostés, Matías recibió el Espíritu Santo con los demás apóstoles.
Su predicación y su martirio según la tradición
Fuera de este pasaje de los Hechos, no poseemos ninguna fuente segura sobre san Matías; Butler lo dice con toda franqueza. Lo que sigue son tradiciones antiguas, que conviene presentar como tales:
- Clemente de Alejandría cuenta que insistía en la necesidad de mortificar la carne para dominar las pasiones, lección aprendida de Cristo y que él mismo practicaba.
- Se dice que predicó primero en Judea y después en otras tierras. Según los griegos, llevó la fe a Capadocia y a las costas del mar Caspio, sufrió mucho de los pueblos salvajes entre los que trabajó y recibió la corona del martirio en la Cólquide; los Meneos griegos dicen que fue crucificado.
- Otra tradición afirma que fue apedreado en Jerusalén y después decapitado.
No sabemos, pues, con certeza ni dónde ni cómo murió; la Iglesia lo venera como apóstol y mártir, y su Misa se celebra con ornamentos rojos.
Escritos que llevan su nombre
En los primeros siglos circularon escritos apócrifos con su nombre: Orígenes conocía un «Evangelio de Matías», y una novela griega, los Hechos de Andrés y Matías en la ciudad de los antropófagos, tuvo gran difusión y fue traducida a muchas lenguas. La Iglesia nunca los recibió como Escritura: son relatos piadosos o fabulosos, no historia. Lo poco que sabemos con certeza de san Matías está en los Hechos de los Apóstoles; lo que cuentan esos apócrifos de su compañero san Andrés apóstol tampoco es historia.
Las reliquias de san Matías: Roma y Tréveris
Según Butler, se dice que su cuerpo se conservó largo tiempo en Jerusalén y que santa Elena, madre del emperador Constantino, lo llevó a Roma. Otra tradición sitúa una parte de sus reliquias en Tréveris (Trier), en Alemania, en la abadía benedictina que lleva su nombre: allí se venera desde el siglo XII, después del hallazgo de unos restos en 1127, una tumba que la abadía presenta como el único sepulcro de un apóstol al norte de los Alpes. Los bolandistas, los hagiógrafos jesuitas de las Acta Sanctorum, se preguntaron si las reliquias de Roma no serían más bien las de otro Matías, obispo de Jerusalén hacia el año 120. Como en tantos casos de la antigüedad, la piedad las honra sin que la historia pueda garantizarlas.
Oración a san Matías apóstol
La oración de la Iglesia en su fiesta
La Misa de san Matías en el Misal Romano de 1962 tiene oración propia. La damos en latín y en una traducción española fiel:
Oremus. Deus, qui beatum Matthiam Apostolorum tuorum collegio sociasti: tribue, quaesumus; ut, eius interventione, tuae circa nos pietatis semper viscera sentiamus. Per Dominum nostrum Iesum Christum, Filium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oremos. Oh Dios, que asociaste al bienaventurado Matías al colegio de tus apóstoles: concédenos, te rogamos, que por su intercesión sintamos siempre para con nosotros las entrañas de tu bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
La epístola de esa Misa es el relato mismo de su elección (Hch 1, 15-26), y el Evangelio (Mt 11, 25-30) es la acción de gracias de Jesús al Padre, que revela sus secretos a los pequeños, seguida de la invitación: «Venid a mí todos los que andáis agobiados con trabajos y cargas, que yo os aliviaré» (Mt 11, 28, versión de Torres Amat). El gradual canta con el salmo: Nimis honorati sunt amici tui, Deus (Sal 138, 17), que Torres Amat traduce: «Tú has honrado sobremanera a tus amigos».
En las letanías de los santos
San Matías tiene su lugar entre los apóstoles en las letanías de los santos, después de san Simón y san Tadeo:
Sancte Matthia, ora pro nobis.
San Matías, ruega por nosotros.
La aplicación Iter Fidei incluye además una novena a san Matías, que se reza del 16 al 24 de febrero para pedir la rectitud de vida y el discernimiento en las decisiones, y la liberación de los que son esclavos de la bebida.
La fiesta de san Matías apóstol
El 24 de febrero, y el 25 en los años bisiestos
En el calendario de 1962, la fiesta de san Matías se celebra el 24 de febrero, como fiesta de II clase, con ornamentos rojos, Gloria, Credo y prefacio de los Apóstoles. En los años bisiestos se celebra el 25 de febrero. La razón está en el antiguo calendario romano: el día que se añade en los años bisiestos no es el 29, sino un segundo «sexto antes de las calendas de marzo» (de ahí el nombre de bisiesto, «dos veces sexto»), que se inserta después del 23 de febrero. La fiesta de san Matías, fijada en ese «sexto día», queda así desplazada al 25.
San Matías el 14 de mayo
La reforma del calendario de 1969 trasladó la fiesta de san Matías al 14 de mayo; por eso hoy muchos la buscan con esa fecha. Los libros de 1962, que seguimos en Iter Fidei, la conservan el 24 de febrero (25 en los años bisiestos).
Como los demás apóstoles —san Andrés, Santiago el Mayor, cuya novena a Santiago apóstol preparan tantos fieles en julio, o san Judas Tadeo—, san Matías es uno de los doce fundamentos de la Iglesia sobre los que el Apocalipsis ve escritos los nombres de los apóstoles del Cordero.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue san Matías apóstol?
El discípulo que los Once eligieron por suerte, después de la Ascensión, para ocupar el puesto de Judas Iscariote. Había seguido a Jesús desde su bautismo y fue testigo de su resurrección. Según la tradición, predicó el Evangelio y murió mártir.
¿Por qué fue elegido san Matías?
Porque había acompañado al Señor durante toda su vida pública y podía ser, como los demás, testigo de la resurrección. Los apóstoles propusieron a dos candidatos, José Barsabás y Matías, oraron y echaron suertes; la suerte cayó sobre Matías.
¿Cuándo es la fiesta de san Matías apóstol?
En el calendario de 1962, el 24 de febrero, o el 25 en los años bisiestos. Desde la reforma de 1969, el calendario nuevo la celebra el 14 de mayo.
¿Cómo murió san Matías?
No se sabe con certeza. Una tradición griega dice que fue crucificado en la Cólquide, junto al mar Negro; otra, que fue apedreado y decapitado en Jerusalén. La Iglesia lo venera como apóstol y mártir.
¿Dónde están las reliquias de san Matías?
Según la tradición, santa Elena las llevó a Roma, y una parte se venera en la abadía de San Matías de Tréveris, en Alemania.
¿Es san Matías el mismo que san Mateo?
No. San Mateo, el publicano llamado por Jesús, es uno de los Doce desde el principio y autor del primer Evangelio; su fiesta es el 21 de septiembre. San Matías fue elegido después de la Ascensión para reemplazar a Judas.
La aplicación Iter Fidei trae el Misal y el Breviario de 1962, con la Misa de san Matías, su novena y el calendario tradicional, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Para conocer a los demás santos del calendario y el sentido de su culto, podéis leer nuestra página sobre los santos católicos.
Fuentes. Misal Romano de 1962, fiesta de san Matías, apóstol (24 de febrero); Breviario Romano de 1962; Sagrada Biblia, versión de Torres Amat, Hechos de los Apóstoles 1, 15-26; Alban Butler, Vidas de los santos (24 de febrero).