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San Pablo de la Cruz: vida, pasionistas, frases y oración
Quién fue san Pablo de la Cruz (1694-1775), fundador de los pasionistas: su infancia ante el crucifijo, las visiones del hábito negro, el retiro de Castellazzo, el monte Argentario, sus misiones con el crucifijo en la mano, sus frases, su fiesta del 28 de abril en el calendario de 1962 y la oración del Misal.
San Pablo de la Cruz (1694-1775) es el fundador de los pasionistas, la Congregación de la Pasión de Jesucristo, cuyos religiosos se obligan con un voto especial a promover la memoria de la Pasión del Señor. Predicador incansable de misiones por toda la Italia central, recorría los pueblos con el crucifijo en la mano, y los pecadores más endurecidos se convertían al oírle hablar de los sufrimientos de Cristo. En el calendario de 1962 su fiesta se celebra el 28 de abril, como fiesta de III clase.
Quién fue san Pablo de la Cruz
Infancia ante el crucifijo
Pablo Francisco Danei nació el 3 de enero de 1694 en Ovada, en Liguria, entonces en la república de Génova. Era el mayor de los hijos de Lucas Danei, comerciante de buena familia, y de Ana María Massari, cristianos ejemplares. Butler cuenta que, cuando el niño lloraba de dolor o de enfado, su madre le mostraba el crucifijo y le decía unas palabras sencillas sobre lo que el Señor había sufrido: así sembró en él la devoción a la Pasión que iba a regir toda su vida. El padre leía en voz alta vidas de santos a sus numerosos hijos.
El Breviario, en las lecciones anteriores a 1960, recoge dos tradiciones de su infancia: un resplandor maravilloso que llenó de noche la habitación de su madre cuando lo dio a luz, y la protección de la Reina del cielo, que lo libró de ahogarse cuando, de niño, cayó a un río. Las damos como las narra el Breviario.
Una juventud de penitencia
A los quince años, un sermón le hizo sentir que no correspondía a la gracia. Hizo confesión general y empezó una vida de gran austeridad: dormía en el suelo, se levantaba a medianoche, pasaba horas en oración y se disciplinaba; el Breviario añade que los viernes bebía vinagre mezclado con hiel. Su hermano Juan Bautista, dos años menor, lo imitaba en todo y sería su compañero inseparable.
En 1714, respondiendo al llamamiento del papa Clemente XI, se alistó en el ejército de Venecia que se preparaba contra los turcos. El Breviario dice que lo movía el deseo del martirio; pero, conocida en la oración la voluntad de Dios, dejó las armas al cabo de un año para entrar en una milicia más alta. De vuelta en su tierra, rechazó un matrimonio honroso y la herencia de un tío sacerdote, del que solo quiso quedarse con el breviario.
El nacimiento de los pasionistas
Las visiones del hábito negro
En el verano de 1720, en Castellazzo, cerca de Alessandria, donde vivía entonces su familia, Pablo tuvo, según su propio relato, tres visiones de un hábito negro con el nombre de Jesús en letras blancas y una cruz blanca sobre el pecho. En la tercera, la Virgen, vestida con ese hábito, le dio a entender que debía fundar una congregación cuyos miembros lo llevaran y lloraran sin cesar la pasión y muerte de su Hijo. El obispo de Alessandria, después de consultar a varios directores espirituales, lo autorizó a seguir esa vocación y le impuso él mismo la túnica negra.
El retiro de Castellazzo
Pablo se encerró entonces cuarenta días en una celda estrecha y húmeda junto a la sacristía de la iglesia de San Carlos de Castellazzo, a pan y agua, durmiendo sobre paja. Allí escribió, sin libros ni guía humana, la regla de la futura congregación, que según Butler es sustancialmente la que siguen los pasionistas. Del diario de aquel retiro dice Butler que es el documento que mejor deja ver el alma del santo. Allí empezó también a rezar por la conversión de Inglaterra, una intención que mantuvo durante cincuenta años.
Del monte Argentario a la aprobación de Roma
Descalzo, con la cabeza descubierta y sin dinero, fue a Roma; como no llevaba cartas de presentación, no lo recibieron. Lo tomó como señal de que su hora no había llegado, y de regreso descubrió el monte Argentario, en la costa de Toscana, casi separado del continente por el mar. Allí se retiró con su hermano a una ermita abandonada, a una vida casi tan austera como la de los padres del desierto. El papa Benedicto XIII lo ordenó sacerdote en Roma, por obediencia, dice el Breviario, junto con su hermano, y le permitió reunir compañeros.
Los comienzos fueron muy duros: los primeros novicios se marcharon, los bienhechores faltaron a su palabra y una epidemia asoló los pueblos vecinos, donde los dos hermanos atendieron a los enfermos y a los moribundos. En 1737 se terminó el primer «retiro», como se llaman las casas pasionistas, en el Argentario. En 1741 el papa Benedicto XIV aprobó la regla, algo mitigada en su severidad; en 1747 se celebró el primer capítulo general, que eligió a Pablo superior general, cargo que ocupó hasta su muerte. En 1769 el papa Clemente XIV dio a la congregación la aprobación definitiva; el mismo papa confió al santo, en Roma, la basílica de los Santos Juan y Pablo, en recuerdo, dice Butler, de la unión de los dos hermanos fundadores.
El cuarto voto
Lo propio de los pasionistas es que, a los votos de pobreza, castidad y obediencia, añaden un cuarto voto: promover la grata memoria de la Pasión del Señor, dice el Breviario. San Pablo de la Cruz fundó también religiosas, las monjas pasionistas, que meditaran sin descanso el exceso de amor del divino Esposo; su primer convento se abrió en Corneto en 1771, aunque el fundador, enfermo, no llegó a verlas con su hábito. Entre los hijos de esta familia religiosa está el joven san Gabriel de la Dolorosa, muerto en 1862.
Las misiones de san Pablo de la Cruz
San Pablo evangelizó en persona casi todas las ciudades de los Estados Pontificios y gran parte de Toscana, y siempre con el mismo tema: la Pasión de Cristo. Predicaba con el crucifijo en la mano y los brazos extendidos, y a veces se disciplinaba en público por los pecados del pueblo; soldados endurecidos y hasta bandoleros lloraban y se confesaban. Un oficial le dijo después de una misión: «Padre, he estado en grandes batallas sin temblar nunca ante el cañón; pero cuando os oigo, tiemblo de pies a cabeza». En el confesonario, en cambio, era de una gran dulzura con los penitentes. El Breviario afirma que, sobre todo al narrar la Pasión de Cristo, su palabra tenía tal fuerza que, llorando él mismo con los oyentes, quebrantaba los corazones más duros.
Era la predicación de san Pablo apóstol que la Iglesia lee en la epístola de su Misa: «mas nosotros predicamos sencillamente á Cristo crucificado, lo cual para los judíos es motivo de escándalo, y parece una locura á los gentiles» (1 Cor 1, 23). La devoción que propagaba es la misma que la Iglesia ofrece a todos en el Vía Crucis.
Milagros de san Pablo de la Cruz
Butler y el Breviario le atribuyen dones extraordinarios: profetizó acontecimientos futuros, curó enfermos, leía en los corazones y se apareció en vida a personas lejanas. El Breviario añade éxtasis con elevación del cuerpo durante la Misa, que celebraba sin poder contener las lágrimas, y cuenta que la camisa que cubría su corazón aparecía como quemada por el fuego del amor divino. Las multitudes lo seguían para tocarlo o llevarse un trozo de su hábito como reliquia; él rechazaba toda muestra de estima. La Iglesia examinó otros milagros, obtenidos por su intercesión después de su muerte, para su beatificación y su canonización.
La muerte de san Pablo de la Cruz
En 1765 perdió a su hermano Juan Bautista, del que casi nunca se había separado; desde su ordenación eran el uno confesor del otro. Ya anciano y enfermo, quiso retirarse, pero sus hijos no aceptaron otro superior y el papa le pidió que pasara parte del año en Roma. Murió en Roma el 18 de octubre de 1775, el día que había predicho, dice el Breviario, después de dejar a los suyos sus últimos consejos como herencia de su espíritu. Su cuerpo reposa en la basílica de los Santos Juan y Pablo. El papa Pío IX lo beatificó y, más tarde, lo canonizó en 1867.
Frases de san Pablo de la Cruz
Estas palabras están atestiguadas en las fuentes que seguimos; las damos en traducción nuestra:
- Sobre Inglaterra: «Ese país está siempre delante de mis ojos. Si Inglaterra vuelve a ser católica, serán inmensos los bienes para la santa Iglesia».
- Sobre sí mismo, según el Breviario, a pesar de la veneración de los papas: se tenía por «siervo inútil, pecador perversísimo», digno de ser pisoteado por los demonios.
- Su programa está en el introito de su Misa, tomado de la carta a los Gálatas, que empieza: «Christo confíxus sum Cruci» (Gal 2, 19), y continúa con las palabras del Apóstol: «Y yo vivo ahora, ó mas bien no soy yo el que vivo: sino que Christo vive en mí» (Gal 2, 20).
La fiesta de san Pablo de la Cruz en el calendario de 1962
En el calendario de 1962, san Pablo de la Cruz se celebra el 28 de abril, como fiesta de III clase, con ornamentos blancos y la Misa propia Christo confixus sum; no se dice Credo. El Evangelio es el del envío de los setenta y dos discípulos (Lc 10, 1-9). En el Breviario de 1962, como fiesta de III clase, tiene un solo nocturno, y su vida se lee en una sola lección abreviada. Cuando el 28 de abril cae en la octava de Pascua o en el domingo in albis, días de I clase, la fiesta no se celebra ese año; si cae en domingo, prevalece el domingo.
El calendario reformado de 1969 trasladó su memoria al 19 de octubre, junto al día de su muerte. En el calendario de 1962, ese día pertenece a san Pedro de Alcántara, otro gran penitente. Los libros de 1962, que seguimos en Iter Fidei, conservan la fiesta de san Pablo de la Cruz el 28 de abril.
Oración a san Pablo de la Cruz
La oración de la Iglesia en su fiesta es la colecta propia del Misal Romano de 1962, dirigida a Jesucristo mismo. La damos tal como la trae el Misal, y en una traducción española fiel:
Dómine Jesu Christe, qui, ad mystérium Crucis prædicándum, sanctum Paulum singulári caritáte donásti, et per eum novam in Ecclésia famíliam floréscere voluísti: ipsíus nobis intercessióne concéde; ut, passiónem tuam júgiter recoléntes in terris, ejúsdem fructum cónsequi mereámur in cœlis: Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Señor Jesucristo, que para predicar el misterio de la cruz dotaste a san Pablo de una caridad singular, y quisiste que por él floreciera en la Iglesia una nueva familia: concédenos por su intercesión que, meditando sin cesar tu pasión en la tierra, merezcamos alcanzar su fruto en el cielo. Tú que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
La postcomunión de la misma Misa pide que llevemos impresa en el corazón la Pasión del Señor:
Súmpsimus, Dómine, divínum sacraméntum, imménsæ caritátis tuæ memoriále perpétuum: tríbue, quǽsumus; ut, sancti Pauli méritis et imitatióne, aquam de fóntibus tuis hauriámus in vitam ætérnam saliéntem, et tuam sacratíssimam passiónem córdibus nostris impréssam móribus et vita teneámus: Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Hemos recibido, Señor, el divino sacramento, memorial perpetuo de tu inmensa caridad: concédenos, te rogamos, que, por los méritos y la imitación de san Pablo, saquemos de tus fuentes el agua que salta hasta la vida eterna, y conservemos en las costumbres y en la vida tu sacratísima pasión impresa en nuestros corazones. Tú que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Novena a san Pablo de la Cruz
No damos aquí ningún texto de novena compuesto para la ocasión. Quien quiera prepararse a su fiesta puede rezar la colecta de la Misa durante nueve días seguidos, del 19 al 27 de abril, a la manera de una novena, uniendo a ella una meditación de la Pasión.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue san Pablo de la Cruz?
Un sacerdote italiano, Pablo Francisco Danei (1694-1775), nacido en Ovada, que fundó la Congregación de la Pasión de Jesucristo, los pasionistas, y fue uno de los grandes predicadores de misiones del siglo XVIII.
¿Qué fundó san Pablo de la Cruz?
La Congregación de los pasionistas, aprobada por Benedicto XIV en 1741 y definitivamente por Clemente XIV en 1769, y las monjas pasionistas, cuyo primer convento se abrió en Corneto en 1771.
¿Qué es el cuarto voto de los pasionistas?
Además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, los pasionistas se obligan con un voto especial a promover la memoria de la Pasión del Señor.
¿Cuándo es el día de san Pablo de la Cruz?
En el calendario de 1962, el 28 de abril, fiesta de III clase. El calendario de 1969 lo trasladó al 19 de octubre.
¿Dónde está enterrado san Pablo de la Cruz?
En Roma, en la basílica de los Santos Juan y Pablo, que el papa Clemente XIV había confiado a los pasionistas.
¿Cuándo fue canonizado san Pablo de la Cruz?
En 1867, por el papa Pío IX, que también lo había beatificado.
¿Por qué rezaba san Pablo de la Cruz por Inglaterra?
Desde el retiro de Castellazzo, en 1720, sintió el impulso de pedir la conversión de Inglaterra, y lo hizo durante cincuenta años; dejó esa devoción como herencia a sus hijos.
La aplicación Iter Fidei trae el Misal y el Breviario de 1962, con la Misa y el Oficio de san Pablo de la Cruz, y el calendario tradicional, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Para conocer a los demás santos del calendario y el sentido de su culto, podéis leer nuestra página sobre los santos católicos.
Fuentes. Misal Romano de 1962, fiesta de san Pablo de la Cruz, confesor (28 de abril); Breviario Romano, lecciones de san Pablo de la Cruz; Alban Butler, Vidas de los santos (28 de abril); Sagrada Biblia, versión de Torres Amat.