Oraciones
Letanías de los santos en latín y español: texto completo
Las Letanías de los Santos en su forma tradicional del Ritual Romano (edición típica de 1925): el texto completo en español y en latín, con el salmo 69, las preces y las oraciones finales; su historia y cuándo las canta la Iglesia, de las Rogativas a la Vigilia pascual.
Las Letanías de los Santos son la más antigua y solemne de las letanías de la Iglesia: una larga súplica que invoca a la Santísima Trinidad, a la Virgen, a los Ángeles y a los santos de cada orden, pide a Cristo que nos libre de todo mal y termina con el salmo 69 y una serie de oraciones. La Iglesia las canta en sus grandes momentos: las Rogativas, la Vigilia pascual, las órdenes sagradas, la consagración de una iglesia. Damos aquí su texto completo en español y en latín, en la forma tradicional del Ritual Romano vigente hasta 1962, y explicamos su origen, su estructura y su uso.
Una forma tradicional: la del Ritual Romano de 1925
Existen hoy dos formas de esta letanía. La que reproducimos es la del Rituale Romanum, en su edición típica de 1925, la que rezaban los sacerdotes y los fieles hasta 1962 y la que siguen los libros litúrgicos de ese año. La forma publicada después de 1969, que se oye a menudo como letanía «actualizada», añade santos canonizados en el siglo XX, cambia la lista de los antiguos y reorganiza el conjunto en partes nuevas. No es la que ofrecemos aquí.
La forma tradicional tiene su lógica propia: después de la Trinidad, de la Virgen y de los Ángeles, enumera a san Juan Bautista y a san José, a los Apóstoles y Evangelistas, a los Mártires, a los Pontífices y Confesores, a los Monjes, a las Vírgenes y Viudas. La mayoría de los nombres son los del Canon romano de la Misa y de la antigua liturgia de Roma.
Texto completo de las Letanías de los Santos en español
Se rezan de forma alternada: quien dirige dice la invocación y todos responden. En el canto solemne, las primeras invocaciones se repiten íntegras por el coro.
Kyrie, eleison.
Christe, eleison.
Kyrie, eleison.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.Dios, Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las vírgenes, ruega por nosotros.
San Miguel, ruega por nosotros.
San Gabriel, ruega por nosotros.
San Rafael, ruega por nosotros.Todos los santos Ángeles y Arcángeles, rogad por nosotros.
Todos los santos órdenes de los bienaventurados Espíritus, rogad por nosotros.San Juan Bautista, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.Todos los santos Patriarcas y Profetas, rogad por nosotros.
San Pedro, ruega por nosotros.
San Pablo, ruega por nosotros.
San Andrés, ruega por nosotros.
Santiago (el Mayor), ruega por nosotros.
San Juan, ruega por nosotros.
Santo Tomás, ruega por nosotros.
Santiago (el Menor), ruega por nosotros.
San Felipe, ruega por nosotros.
San Bartolomé, ruega por nosotros.
San Mateo, ruega por nosotros.
San Simón, ruega por nosotros.
San Tadeo, ruega por nosotros.
San Matías, ruega por nosotros.
San Bernabé, ruega por nosotros.
San Lucas, ruega por nosotros.
San Marcos, ruega por nosotros.Todos los santos Apóstoles y Evangelistas, rogad por nosotros.
Todos los santos Discípulos del Señor, rogad por nosotros.
Todos los santos Inocentes, rogad por nosotros.San Esteban, ruega por nosotros.
San Lorenzo, ruega por nosotros.
San Vicente, ruega por nosotros.Santos Fabián y Sebastián, rogad por nosotros.
Santos Juan y Pablo, rogad por nosotros.
Santos Cosme y Damián, rogad por nosotros.
Santos Gervasio y Protasio, rogad por nosotros.
Todos los santos Mártires, rogad por nosotros.San Silvestre, ruega por nosotros.
San Gregorio, ruega por nosotros.
San Ambrosio, ruega por nosotros.
San Agustín, ruega por nosotros.
San Jerónimo, ruega por nosotros.
San Martín, ruega por nosotros.
San Nicolás, ruega por nosotros.Todos los santos Pontífices y Confesores, rogad por nosotros.
Todos los santos Doctores, rogad por nosotros.San Antonio, ruega por nosotros.
San Benito, ruega por nosotros.
San Bernardo, ruega por nosotros.
Santo Domingo, ruega por nosotros.
San Francisco, ruega por nosotros.Todos los santos Sacerdotes y Levitas, rogad por nosotros.
Todos los santos Monjes y Ermitaños, rogad por nosotros.Santa María Magdalena, ruega por nosotros.
Santa Águeda, ruega por nosotros.
Santa Lucía, ruega por nosotros.
Santa Inés, ruega por nosotros.
Santa Cecilia, ruega por nosotros.
Santa Catalina, ruega por nosotros.
Santa Anastasia, ruega por nosotros.Todas las santas Vírgenes y Viudas, rogad por nosotros.
Todos los Santos y Santas de Dios, interceded por nosotros.
Sénos propicio, perdónanos, Señor.
Sénos propicio, escúchanos, Señor.De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado, líbranos, Señor.
De tu ira, líbranos, Señor.
De la muerte súbita e imprevista, líbranos, Señor.
De las asechanzas del demonio, líbranos, Señor.
De la ira, del odio y de toda mala voluntad, líbranos, Señor.
Del espíritu de fornicación, líbranos, Señor.
Del rayo y de la tempestad, líbranos, Señor.
Del azote del terremoto, líbranos, Señor.
De la peste, del hambre y de la guerra, líbranos, Señor.
De la muerte eterna, líbranos, Señor.
Por el misterio de tu santa Encarnación, líbranos, Señor.
Por tu venida, líbranos, Señor.
Por tu natividad, líbranos, Señor.
Por tu Bautismo y santo ayuno, líbranos, Señor.
Por tu Cruz y Pasión, líbranos, Señor.
Por tu Muerte y Sepultura, líbranos, Señor.
Por tu santa Resurrección, líbranos, Señor.
Por tu admirable Ascensión, líbranos, Señor.
Por la venida del Espíritu Santo Paráclito, líbranos, Señor.
En el día del juicio, líbranos, Señor.Pecadores, te rogamos, óyenos.
Que nos perdones, te rogamos, óyenos.
Que nos seas indulgente, te rogamos, óyenos.
Que te dignes conducirnos a verdadera penitencia, te rogamos, óyenos.
Que te dignes regir y conservar tu santa Iglesia, te rogamos, óyenos.
Que te dignes conservar en santa religión al Sumo Pontífice y a todos los órdenes eclesiásticos, te rogamos, óyenos.
Que te dignes humillar a los enemigos de la santa Iglesia, te rogamos, óyenos.
Que te dignes dar la paz y la verdadera concordia a los reyes y príncipes cristianos, te rogamos, óyenos.
Que te dignes conceder la paz y la unidad a todo el pueblo cristiano, te rogamos, óyenos.
Que te dignes llamar de nuevo a la unidad de la Iglesia a todos los extraviados, y conducir a todos los infieles a la luz del Evangelio, te rogamos, óyenos.
Que te dignes confortarnos y conservarnos en tu santo servicio, te rogamos, óyenos.
Que eleves nuestras mentes a los deseos celestiales, te rogamos, óyenos.
Que retribuyas con bienes sempiternos a todos nuestros bienhechores, te rogamos, óyenos.
Que libres de la condenación eterna nuestras almas y las de nuestros hermanos, parientes y bienhechores, te rogamos, óyenos.
Que te dignes dar y conservar los frutos de la tierra, te rogamos, óyenos.
Que te dignes dar el descanso eterno a todos los fieles difuntos, te rogamos, óyenos.
Que te dignes escucharnos, te rogamos, óyenos.
Hijo de Dios, te rogamos, óyenos.Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Kyrie, eleison.
Christe, eleison.
Kyrie, eleison.Padre nuestro, en silencio, hasta:
℣. Y no nos dejes caer en la tentación.
℟. Mas líbranos del mal.
Salmo 69 (70 en la numeración hebrea)
Dios mío, ven en mi auxilio; Señor, date prisa en socorrerme.
Sean confundidos y avergonzados los que buscan mi vida.
Vuelvan atrás y queden confundidos los que me desean males.
Retírense al punto avergonzados los que me dicen: ¡Ea, ea!
Regocíjense y alégrense en ti todos los que te buscan: y digan siempre los que aman tu salvación: Sea engrandecido el Señor.
Yo, ciertamente, soy menesteroso y pobre: Dios mío, ayúdame.
Tú eres mi auxilio y mi libertador: Señor, no tardes.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Preces y oraciones finales
℣. Salva a tus siervos.
℟. Dios mío, que esperan en ti.
℣. Sé para nosotros, Señor, torre de fortaleza.
℟. Ante la faz del enemigo.
℣. Nada consiga el enemigo contra nosotros.
℟. Y el hijo de la iniquidad no logre dañarnos.
℣. Señor, no nos trates según nuestros pecados.
℟. Ni nos retribuyas según nuestras iniquidades.
℣. Oremos por nuestro Pontífice N.
℟. El Señor lo conserve y le dé vida, y lo haga bienaventurado en la tierra, y no lo entregue a la voluntad de sus enemigos.
℣. Oremos por nuestros bienhechores.
℟. Dígnate, Señor, retribuir con la vida eterna a todos los que nos hacen bien por tu nombre. Amén.
℣. Oremos por los fieles difuntos.
℟. Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua.
℣. Descansen en paz.
℟. Amén.
℣. Por nuestros hermanos ausentes.
℟. Salva a tus siervos, Dios mío, que esperan en ti.
℣. Envíales, Señor, auxilio desde tu santuario.
℟. Y desde Sión protégelos.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. El Señor sea con vosotros.
℟. Y con tu espíritu.Oremos.
Oh Dios, cuyo propio es siempre apiadarte y perdonar: recibe nuestra súplica; para que a nosotros y a todos tus siervos, a quienes aprisiona la cadena de los pecados, nos absuelva clementemente la conmiseración de tu piedad.
Escucha, te suplicamos, Señor, las plegarias de los suplicantes, y perdona los pecados de los que se confiesan a ti: para que igualmente nos concedas, benigno, el perdón y la paz.
Muéstranos clementemente, Señor, tu inefable misericordia: para que a la vez nos despojes de todos los pecados y nos libres de las penas que por ellos merecemos.
Oh Dios, a quien ofende la culpa y aplaca la penitencia: mira propicio las plegarias de tu pueblo suplicante, y aparta los azotes de tu ira, que por nuestros pecados merecemos.
Omnipotente y sempiterno Dios, ten misericordia de tu siervo N., nuestro Pontífice, y dirígelo según tu clemencia por el camino de la salvación eterna: para que, por tu don, desee lo que te agrada y lo cumpla con toda su fuerza.
Oh Dios, de quien proceden los santos deseos, los rectos consejos y las obras justas: da a tus siervos aquella paz que el mundo no puede dar; para que nuestros corazones estén entregados a tus mandamientos, y, apartado el temor de los enemigos, sean nuestros tiempos tranquilos por tu protección.
Abrasa, Señor, con el fuego del Espíritu Santo nuestros riñones y nuestro corazón: para que te sirvamos con cuerpo casto y te agrademos con corazón limpio.
Oh Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, concede a las almas de tus siervos y siervas la remisión de todos sus pecados: para que, por piadosas súplicas, alcancen el perdón que siempre desearon.
Prevén, te suplicamos, Señor, nuestras acciones con tu inspiración, y acompáñalas con tu ayuda: para que toda oración y obra nuestra comience siempre en ti y, comenzada, por ti se termine.
Omnipotente y sempiterno Dios, que dominas a la vez sobre los vivos y los muertos, y te apiadas de todos aquellos que conoces de antemano que serán tuyos por la fe y las obras: te rogamos suplicantes; que aquellos por quienes hemos resuelto derramar nuestras plegarias, ya los retenga aún en la carne el siglo presente, ya los haya recibido el venidero despojados ya del cuerpo, por la intercesión de todos tus Santos, y por la clemencia de tu piedad, alcancen el perdón de todos sus pecados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
℣. Que nos escuche el Señor omnipotente y misericordioso.
℟. Y nos guarde siempre. Amén.
℣. Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz.
℟. Amén.Vacante la Sede Apostólica, en lugar de la invocación «Que te dignes conservar al Sumo Pontífice y a todos los órdenes eclesiásticos» dígase: «Que te dignes conservar a todos los órdenes eclesiásticos»; y se omiten el versículo «Oremos por nuestro Pontífice N.» con su responsorio y la oración por el mismo Pontífice.
Las Letanías de los Santos en latín
Es la forma en que la Iglesia las canta en la liturgia, y la que buscan quienes desean unirse al canto de la Vigilia pascual o de las Rogativas. El texto sigue la edición típica del Ritual Romano de 1925.
Kyrie, eleison.
Christe, eleison.
Kyrie, eleison.
Christe, audi nos.
Christe, exaudi nos.Pater de caelis, Deus, miserere nobis.
Fili, Redemptor mundi, Deus, miserere nobis.
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis.
Sancta Trinitas, unus Deus, miserere nobis.Sancta Maria, ora pro nobis.
Sancta Dei Genetrix, ora pro nobis.
Sancta Virgo virginum, ora pro nobis.
Sancte Michael, ora pro nobis.
Sancte Gabriel, ora pro nobis.
Sancte Raphael, ora pro nobis.Omnes sancti Angeli et Archangeli, orate pro nobis.
Omnes sancti beatorum Spirituum ordines, orate pro nobis.Sancte Ioannes Baptista, ora pro nobis.
Sancte Ioseph, ora pro nobis.Omnes sancti Patriarchae et Prophetae, orate pro nobis.
Sancte Petre, ora pro nobis.
Sancte Paule, ora pro nobis.
Sancte Andrea, ora pro nobis.
Sancte Iacobe, ora pro nobis.
Sancte Ioannes, ora pro nobis.
Sancte Thoma, ora pro nobis.
Sancte Iacobe, ora pro nobis.
Sancte Philippe, ora pro nobis.
Sancte Bartholomaee, ora pro nobis.
Sancte Matthaee, ora pro nobis.
Sancte Simon, ora pro nobis.
Sancte Thaddaee, ora pro nobis.
Sancte Matthia, ora pro nobis.
Sancte Barnaba, ora pro nobis.
Sancte Luca, ora pro nobis.
Sancte Marce, ora pro nobis.Omnes sancti Apostoli et Evangelistae, orate pro nobis.
Omnes sancti Discipuli Domini, orate pro nobis.
Omnes sancti Innocentes, orate pro nobis.Sancte Stephane, ora pro nobis.
Sancte Laurenti, ora pro nobis.
Sancte Vincenti, ora pro nobis.Sancti Fabiane et Sebastiane, orate pro nobis.
Sancti Ioannes et Paule, orate pro nobis.
Sancti Cosma et Damiane, orate pro nobis.
Sancti Gervasi et Protasi, orate pro nobis.
Omnes sancti Martyres, orate pro nobis.Sancte Silvester, ora pro nobis.
Sancte Gregori, ora pro nobis.
Sancte Ambrosi, ora pro nobis.
Sancte Augustine, ora pro nobis.
Sancte Hieronyme, ora pro nobis.
Sancte Martine, ora pro nobis.
Sancte Nicolae, ora pro nobis.Omnes sancti Pontifices et Confessores, orate pro nobis.
Omnes sancti Doctores, orate pro nobis.Sancte Antoni, ora pro nobis.
Sancte Benedicte, ora pro nobis.
Sancte Bernarde, ora pro nobis.
Sancte Dominice, ora pro nobis.
Sancte Francisce, ora pro nobis.Omnes sancti Sacerdotes et Levitae, orate pro nobis.
Omnes sancti Monachi et Eremitae, orate pro nobis.Sancta Maria Magdalena, ora pro nobis.
Sancta Agatha, ora pro nobis.
Sancta Lucia, ora pro nobis.
Sancta Agnes, ora pro nobis.
Sancta Caecilia, ora pro nobis.
Sancta Catharina, ora pro nobis.
Sancta Anastasia, ora pro nobis.Omnes sanctae Virgines et Viduae, orate pro nobis.
Omnes Sancti et Sanctae Dei, intercedite pro nobis.
Propitius esto, parce nobis, Domine.
Propitius esto, exaudi nos, Domine.Ab omni malo, libera nos, Domine.
Ab omni peccato, libera nos, Domine.
Ab ira tua, libera nos, Domine.
A subitanea et improvisa morte, libera nos, Domine.
Ab insidiis diaboli, libera nos, Domine.
Ab ira, et odio, et omni mala voluntate, libera nos, Domine.
A spiritu fornicationis, libera nos, Domine.
A fulgure et tempestate, libera nos, Domine.
A flagello terraemotus, libera nos, Domine.
A peste, fame et bello, libera nos, Domine.
A morte perpetua, libera nos, Domine.
Per mysterium sanctae Incarnationis tuae, libera nos, Domine.
Per adventum tuum, libera nos, Domine.
Per nativitatem tuam, libera nos, Domine.
Per baptismum et sanctum ieiunium tuum, libera nos, Domine.
Per crucem et passionem tuam, libera nos, Domine.
Per mortem et sepulturam tuam, libera nos, Domine.
Per sanctam resurrectionem tuam, libera nos, Domine.
Per admirabilem ascensionem tuam, libera nos, Domine.
Per adventum Spiritus Sancti Paracliti, libera nos, Domine.
In die iudicii, libera nos, Domine.Peccatores, te rogamus, audi nos.
Ut nobis parcas, te rogamus, audi nos.
Ut nobis indulgeas, te rogamus, audi nos.
Ut ad veram paenitentiam nos perducere digneris, te rogamus, audi nos.
Ut Ecclesiam tuam sanctam regere et conservare digneris, te rogamus, audi nos.
Ut Domnum Apostolicum et omnes ecclesiasticos ordines in sancta religione conservare digneris, te rogamus, audi nos.
Ut inimicos sanctae Ecclesiae humiliare digneris, te rogamus, audi nos.
Ut regibus et principibus christianis pacem et veram concordiam donare digneris, te rogamus, audi nos.
Ut cuncto populo christiano pacem et unitatem largiri digneris, te rogamus, audi nos.
Ut omnes errantes ad unitatem Ecclesiae revocare, et infideles universos ad Evangelii lumen perducere digneris, te rogamus, audi nos.
Ut nosmetipsos in tuo sancto servitio confortare et conservare digneris, te rogamus, audi nos.
Ut mentes nostras ad caelestia desideria erigas, te rogamus, audi nos.
Ut omnibus benefactoribus nostris sempiterna bona retribuas, te rogamus, audi nos.
Ut animas nostras, fratrum, propinquorum et benefactorum nostrorum ab aeterna damnatione eripias, te rogamus, audi nos.
Ut fructus terrae dare et conservare digneris, te rogamus, audi nos.
Ut omnibus fidelibus defunctis requiem aeternam donare digneris, te rogamus, audi nos.
Ut nos exaudire digneris, te rogamus, audi nos.
Fili Dei, te rogamus, audi nos.Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, parce nobis, Domine.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, exaudi nos, Domine.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.Christe, audi nos.
Christe, exaudi nos.
Kyrie, eleison.
Christe, eleison.
Kyrie, eleison.Pater noster secreto usque ad:
℣. Et ne nos inducas in tentationem.
℟. Sed libera nos a malo.
Psalmus 69
Deus, in adiutorium meum intende: Domine, ad adiuvandum me festina.
Confundantur et revereantur: qui quaerunt animam meam.
Avertantur retrorsum et erubescant: qui volunt mihi mala.
Avertantur statim erubescentes: qui dicunt mihi: Euge, euge.
Exsultent et laetentur in te omnes qui quaerunt te: et dicant semper: Magnificetur Dominus, qui diligunt salutare tuum.
Ego vero egenus et pauper sum: Deus, adiuva me.
Adiutor meus et liberator meus es tu: Domine, ne moreris.
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen.
Preces et orationes
℣. Salvos fac servos tuos.
℟. Deus meus, sperantes in te.
℣. Esto nobis, Domine, turris fortitudinis.
℟. A facie inimici.
℣. Nihil proficiat inimicus in nobis.
℟. Et filius iniquitatis non apponat nocere nobis.
℣. Domine, non secundum peccata nostra facias nobis.
℟. Neque secundum iniquitates nostras retribuas nobis.
℣. Oremus pro Pontifice nostro N.
℟. Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum eius.
℣. Oremus pro benefactoribus nostris.
℟. Retribuere dignare, Domine, omnibus nobis bona facientibus propter nomen tuum, vitam aeternam. Amen.
℣. Oremus pro fidelibus defunctis.
℟. Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.
℣. Requiescant in pace.
℟. Amen.
℣. Pro fratribus nostris absentibus.
℟. Salvos fac servos tuos, Deus meus, sperantes in te.
℣. Mitte eis, Domine, auxilium de sancto.
℟. Et de Sion tuere eos.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
℣. Dominus vobiscum.
℟. Et cum spiritu tuo.Oremus.
Deus, cui proprium est misereri semper et parcere: suscipe deprecationem nostram; ut nos, et omnes famulos tuos, quos delictorum catena constringit, miseratio tuae pietatis clementer absolvat.
Exaudi, quaesumus, Domine, supplicum preces, et confitentium tibi parce peccatis: ut pariter nobis indulgentiam tribuas benignus et pacem.
Ineffabilem nobis, Domine, misericordiam tuam clementer ostende: ut simul nos et a peccatis omnibus exuas, et a poenis, quas pro his meremur, eripias.
Deus, qui culpa offenderis, paenitentia placaris: preces populi tui supplicantis propitius respice; et flagella tuae iracundiae, quae pro peccatis nostris meremur, averte.
Omnipotens sempiterne Deus, miserere famulo tuo Pontifici nostro N., et dirige eum secundum tuam clementiam in viam salutis aeternae: ut, te donante, tibi placita cupiat, et tota virtute perficiat.
Deus, a quo sancta desideria, recta consilia et iusta sunt opera: da servis tuis illam, quam mundus dare non potest, pacem; ut et corda nostra mandatis tuis dedita, et, hostium sublata formidine, tempora sint tua protectione tranquilla.
Ure igne Sancti Spiritus renes nostros et cor nostrum, Domine: ut tibi casto corpore serviamus, et mundo corde placeamus.
Fidelium, Deus, omnium Conditor et Redemptor, animabus famulorum famularumque tuarum remissionem cunctorum tribue peccatorum: ut indulgentiam, quam semper optaverunt, piis supplicationibus consequantur.
Actiones nostras, quaesumus, Domine, aspirando praeveni et adiuvando prosequere: ut cuncta nostra oratio et operatio a te semper incipiat, et per te coepta finiatur.
Omnipotens sempiterne Deus, qui vivorum dominaris simul et mortuorum, omniumque misereris, quos tuos fide et opere futuros esse praenoscis: te supplices exoramus; ut, pro quibus effundere preces decrevimus, quosque vel praesens saeculum adhuc in carne retinet, vel futurum iam exutos corpore suscepit, intercedentibus omnibus Sanctis tuis, pietatis tuae clementia, omnium delictorum suorum veniam consequantur. Per Dominum nostrum Iesum Christum, Filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
℣. Domine, exaudi orationem meam.
℟. Et clamor meus ad te veniat.
℣. Exaudiat nos omnipotens et misericors Dominus.
℟. Et custodiat nos semper. Amen.
℣. Fidelium animae per misericordiam Dei requiescant in pace.
℟. Amen.Vacante Apostolica Sede, loco invocationis « Ut Domnum Apostolicum et omnes ecclesiasticos ordines, etc. », dicatur: « Ut omnes ecclesiasticos ordines, etc. »; Versus autem « Oremus pro Pontifice nostro N. » cum suo Responsorio, et Oratio pro eodem Pontifice omittuntur.
Qué es una letanía de los santos
Una letanía es una oración hecha de invocaciones breves, cada una con una respuesta fija que repite el pueblo. La palabra viene del griego litaneía, «súplica». En las Letanías del Rosario se invoca a la Virgen con sus títulos; en las de los Santos se llama a toda la corte celestial a interceder, y después se dirige directamente a Cristo la súplica de la Iglesia.
El texto tiene cinco movimientos:
- Invocación de Dios: el Kyrie y la Santísima Trinidad, con la respuesta «ten misericordia de nosotros».
- Invocación de los santos: la Virgen, los Ángeles, los Patriarcas y Profetas, los Apóstoles, los Mártires, los Confesores, los Monjes, las Vírgenes y Viudas. La respuesta es «ruega por nosotros» para un santo, «rogad por nosotros» para varios.
- Súplicas a Cristo para ser librados («líbranos, Señor») de todo mal, de la muerte imprevista, de las asechanzas del demonio, de la peste, del hambre y de la guerra, por cada misterio de su vida.
- Peticiones («te rogamos, óyenos») por la Iglesia, por el Papa, por la paz, por la conversión de los que yerran, por los bienhechores, por los frutos de la tierra, por los difuntos.
- Conclusión: el Agnus Dei, el Padre nuestro, el salmo 69, las preces y las oraciones.
Invocar a los santos no quita nada a Dios: es pedir a nuestros hermanos que ya están en su presencia que unan su oración a la nuestra, como enseña la Escritura: «mucho vale la oración perseverante del justo» (Santiago 5, 16, versión de Torres Amat). El artículo sobre los santos católicos explica esta doctrina de la comunión de los santos.
Origen e historia de la Letanía de los Santos
Las letanías nacieron en las procesiones de penitencia de los primeros siglos. En Roma, la procesión del 25 de abril, llamada Letanía Mayor, está documentada desde el siglo VI; en las Galias, san Mamerto de Vienne instituyó hacia el año 470 las Letanías Menores, tres días de rogativas antes de la Ascensión, para pedir a Dios que alejara las calamidades. En 590, durante una epidemia de peste, san Gregorio Magno organizó en Roma una gran procesión de toda la ciudad con súplicas cantadas.
La lista de santos y las súplicas se fueron fijando durante la Edad Media. El Ritual Romano publicado por Paulo V en 1614 dio a la letanía su forma oficial para toda la Iglesia latina. Las ediciones posteriores le hicieron pocas adiciones, todas presentes en el texto de 1925: la invocación de san José, la súplica contra el azote del terremoto, la de «la peste, el hambre y la guerra», y la petición por la vuelta de los extraviados a la unidad de la Iglesia y la conversión de los infieles.
Cuándo se cantan las Letanías de los Santos
En la liturgia de 1962 la Iglesia las prescribe en varias ocasiones:
- Las Rogativas. El 25 de abril, fiesta de san Marcos evangelista (Letanía Mayor), y los tres días anteriores a la Ascensión (Letanías Menores), se canta en procesión antes de la Misa de Rogativas, para pedir la protección de Dios sobre las cosechas y contra las calamidades.
- La Vigilia pascual. En el rito de la noche santa, la letanía se canta en dos partes, antes y después de la bendición del agua bautismal y de la renovación de las promesas del bautismo; el Kyrie con que termina sirve de Kyrie a la Misa de Pascua. Lo explicamos en el artículo sobre el Sábado Santo y la Vigilia Pascual.
- Las órdenes sagradas. Durante la ordenación de diáconos, sacerdotes y obispos, los elegidos se postran en el suelo mientras se canta la letanía sobre ellos.
- Las Cuarenta Horas. La exposición solemne del Santísimo se abre y se cierra con la letanía. San Felipe Neri fue uno de los grandes promotores de esta devoción en Roma.
- La consagración de iglesias y altares, ciertas bendiciones solemnes y el rito del exorcismo del Ritual Romano.
Fuera de la liturgia, cualquier fiel puede rezarla en privado o en familia, por ejemplo en la fiesta de Todos los Santos, en tiempos de calamidad o para pedir una gracia importante.
Letanías de los Santos cantadas
La letanía se canta en gregoriano con una melodía muy sencilla, de dos o tres notas, que todos pueden aprender en una tarde: el cantor entona la invocación y el pueblo responde ora pro nobis. En las Rogativas y en la Vigilia pascual, las primeras invocaciones son repetidas íntegras por el coro, y el canto acompaña el paso de la procesión. Existen versiones españolas cantadas, pero el uso litúrgico tradicional es el latín.
Letanía de los santos para los difuntos
La letanía no es propiamente un oficio de difuntos, pero los difuntos están en ella: el pueblo pide a Cristo «que te dignes dar el descanso eterno a todos los fieles difuntos», y la última oración ruega por todos aquellos a quienes «ya los haya recibido el venidero despojados ya del cuerpo». Por eso muchos fieles la rezan por sus muertos, acompañándola de las demás oraciones por los difuntos.
Para la agonía, el Ritual Romano prevé otra letanía, más breve, en la recomendación del alma: es distinta de esta y forma parte de las oraciones por los moribundos.
¿Existe una letanía de los santos corta?
La forma oficial es la que reproducimos, entera. En la Vigilia pascual se canta en dos partes, pero el texto no se acorta. Quien disponga de poco tiempo puede rezar solo la primera parte, hasta «Todos los Santos y Santas de Dios, interceded por nosotros»; pero la forma íntegra, con las súplicas y las oraciones, es la que la Iglesia reza. Para una letanía breve de uso diario son más adecuadas otras, como las Letanías de la Humildad.
Letanías de todos los santos para imprimir
No ofrecemos un archivo PDF: el texto completo de las Letanías de los Santos, en español y en latín, con el salmo, las preces y las oraciones, está más arriba y puede imprimirse tal cual. Pero para rezarlas en procesión, en la iglesia o en casa, la aplicación Iter Fidei es más cómoda que una hoja suelta: la letanía en las dos lenguas, con audio, y el Breviario de 1962, también sin conexión. Únase al acceso anticipado aquí.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la Letanía de los Santos?
Es una oración litúrgica de la Iglesia en la que se invoca a Dios, a la Virgen, a los Ángeles y a los santos, pidiendo su intercesión, y después se suplica a Cristo que nos libre de todo mal y escuche las necesidades de la Iglesia. Es la más antigua de las letanías de la Iglesia.
¿Cuál es el origen de la Letanía de los Santos?
Nació en las procesiones penitenciales de los primeros siglos: la Letanía Mayor de Roma del 25 de abril y las Rogativas instituidas por san Mamerto hacia el año 470. Su forma oficial la fijó el Ritual Romano de 1614.
¿Por qué se reza en la Vigilia pascual?
Porque la Vigilia es la noche del bautismo: la Iglesia invoca a todos los santos para que intercedan por los que van a renacer por el agua y el Espíritu, y por todos los fieles que renuevan sus promesas bautismales.
¿Qué santos aparecen en la letanía?
En la forma tradicional: la Virgen María, los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, san Juan Bautista, san José, los Apóstoles y Evangelistas, mártires como san Esteban, san Lorenzo y san Vicente, pontífices y doctores como san Gregorio, san Ambrosio, san Agustín y san Jerónimo, fundadores como san Benito, santo Domingo y san Francisco, y vírgenes como santa Inés, santa Cecilia y santa Catalina.
¿Se puede rezar la letanía de los santos en privado?
Sí. Aunque es una oración litúrgica, cualquier fiel puede rezarla solo o en familia, entera o en parte, por cualquier intención: en tiempos de calamidad, por un difunto, en la víspera de una decisión importante.
¿Cuál es la diferencia entre la letanía tradicional y la «actualizada»?
La forma tradicional es la del Ritual Romano vigente hasta 1962. La de 1969 añade santos más recientes, suprime o desplaza a otros y reorganiza las súplicas. Las dos se reconocen por el orden de los santos y por las peticiones finales.
La app Iter Fidei trae las Letanías de los Santos en latín y en español, con audio, y las demás letanías aprobadas de la tradición. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Rituale Romanum, edición típica de 1925 (Pustet), Litaniae Sanctorum; Rituale Romanum de Paulo V, 1614; Misal Romano de 1962, Vigilia pascual y Misa de Rogativas; Sagrada Escritura, traducción de Félix Torres Amat (Salmo 69; Santiago 5, 16); Catecismo de san Pío X, sobre la comunión de los santos.