Oraciones
Oración a San Rafael Arcángel, Medicina de Dios
La oración a San Rafael Arcángel, médico celestial y guía de los caminantes: la oración del Misal en español y en latín, súplicas por la salud y por los enfermos, y su historia según el libro de Tobías.

Cuando la enfermedad entra en una casa, o cuando hay que emprender un viaje incierto, los fieles han acudido desde antiguo a un mismo compañero del cielo: San Rafael Arcángel, cuyo nombre significa "Dios sana". Él es la medicina de Dios. Aquí reunimos la oración a San Rafael Arcángel en español y en latín, las súplicas por la salud, por los enfermos, por la protección y por un santo matrimonio, y su historia tal como la cuenta el libro de Tobías según la Biblia de Torres Amat. Su fiesta se celebra el 24 de octubre en el calendario tradicional.
Quién es San Rafael Arcángel
San Rafael es uno de los tres arcángeles nombrados en la Sagrada Escritura, junto a San Miguel y San Gabriel. Su nombre, en hebreo Rafa-El, quiere decir "Dios ha sanado" o "medicina de Dios", y toda su misión, tal como la Biblia la cuenta, es precisamente esa: curar, guiar y proteger.
Lo encontramos en el libro de Tobías. El anciano Tobías, varón justo que había quedado ciego, envía a su hijo a un largo viaje para cobrar un dinero. El joven busca un guía y, sin saberlo, se pone en camino con el mismo arcángel, que se presenta bajo forma humana con el nombre de Azarías. A lo largo del camino, Rafael lo libra del pez que iba a tragarlo, lo conduce con seguridad, le procura una esposa santa, ahuyenta de ella al demonio y, de vuelta, devuelve la vista al padre ciego. Solo al final revela quién es:
"Porque yo soy el ángel Rafael, uno de los siete espiritus principales que asistimos delante del Señor." (Tob 12, 15)
Por eso la Iglesia lo invoca como patrono de los viajeros, de los enfermos, de los médicos y de los que buscan un matrimonio santo. Rafael es el ángel que camina al lado del hombre, discreto y poderoso, llevándolo sano y salvo hasta su casa.
La historia de Rafael en el libro de Tobías
El relato comienza cuando el joven Tobías acepta la encomienda de su padre y sale a buscar un compañero de viaje:
"Saliendo, pues, Tobías de casa, encontró un gallardo joven, que estaba ya con el vestido ceñido, y como á punto de viajar. Y sin saber que era un Angel de Dios, le saludó, y dijo: ¿De dónde eres, buen mancebo?" (Tob 5, 5-6)
El arcángel acompaña al muchacho, ata al demonio que atormentaba a Sara ("Entonces el ángel Rafael cogió al demonio, y le confinó en el desierto del Egipto superior", Tob 8, 3) y lo trae de regreso con bien. Cuando padre e hijo quieren recompensarlo, los invita primero a reconocer la mano de Dios y deja una de las enseñanzas más bellas de la Escritura sobre la oración y la caridad:
"Porque la limosna libra de la muerte, y es la que purga los pecados, y alcanza la misericordia y la vida eterna." (Tob 12, 9)
La historia de Rafael es así una pequeña parábola de la providencia: Dios nos cuida por medio de sus ángeles aunque no los veamos, y dispone hasta los detalles del camino para nuestro bien.
Oración a San Rafael Arcángel
Esta oración de devoción, difundida en los devocionarios católicos, resume todos los oficios del arcángel. Puede rezarse cualquier día, nombrando la gracia que se pide:
Glorioso Arcángel San Rafael, gran príncipe de la corte celestial, ilustre por tus dones de sabiduría y de gracia, guía de los que viajan por tierra, por mar o por aire, consuelo de los afligidos y refugio de los pecadores: te suplico, asísteme en todas mis necesidades y en todos los sufrimientos de esta vida, como en otro tiempo socorriste al joven Tobías en su viaje. Porque eres la medicina de Dios, te ruego humildemente que sanes las muchas enfermedades de mi alma y los males que afligen mi cuerpo. Te pido sobre todo el favor (exprésese aquí la gracia que se pide) y la gran gracia de la pureza, para que merezca llegar a ser templo del Espíritu Santo. Amén.
La oración del Misal en español y en latín
La oración más autorizada a San Rafael es la que la Iglesia reza en la Misa y en el Oficio de su fiesta, el 24 de octubre, según el Misal y el Breviario romanos de 1962:
Oh Dios, que diste al bienaventurado Rafael Arcángel por compañero de camino a Tobías tu siervo, concédenos a nosotros, tus siervos, ser siempre protegidos por su custodia y fortalecidos por su auxilio. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Y en latín, lengua propia de la Iglesia:
Deus, qui beatum Raphaelem Archangelum Tobiae famulo tuo comitem dedisti in via: concede nobis famulis tuis; ut eiusdem semper protegamur custodia et muniamur auxilio. Per Dominum nostrum Iesum Christum Filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oración a San Rafael para la salud
Por su misión de "medicina de Dios", Rafael es el arcángel de los enfermos. El himno de Vísperas de su fiesta, atribuido a Rabano Mauro, le pide exactamente esto:
Angelus nostrae medicus salutis
Adsit e caelo Raphael, ut omnes
Sanet aegrotos, dubiosque vitae
Dirigat actus.
(Traducción literal: "Venga del cielo Rafael, el Ángel médico de nuestra salvación, para sanar a todos los enfermos y dirigir los pasos inciertos de nuestra vida.")
Con el mismo espíritu, los devocionarios ofrecen esta breve oración al "Ángel de la salud", que conviene rezar uniendo siempre la súplica a la voluntad de Dios:
San Rafael, de los gloriosos siete que están ante el trono de Aquel que vive y reina, Ángel de la salud, el Señor ha llenado tu mano de bálsamo del cielo para aliviar o curar nuestros dolores. Dirige, te rogamos, nuestros pasos cuando dudamos de nuestro camino, y ayúdanos, como a Tobías, a llegar al puerto de la salvación. Amén.
La medicina humana y los sacramentos, en especial la Extremaunción para los gravemente enfermos, no se oponen a esta oración, sino que la acompañan.
Oración al Arcángel Rafael para los enfermos
La liturgia reconoce a Rafael en el ángel de la piscina de Bethsaida, cuyo Evangelio se lee en la Misa de su fiesta:
"Pues un Ángel del Señor descendia de tiempo en tiempo á la piscina: y se agitaba el agua. Y el primero que despues de movida el agua entraba en la piscina, quedaba sano de cualquiera enfermedad que tuviese." (Jn 5, 4)
Para encomendar a un enfermo, propio o ajeno, puede rezarse esta oración de la novena tradicional al arcángel, en la que se le invoca como médico de las almas y de los cuerpos:
San Rafael, tu nombre significa «Dios sana». Fuiste en efecto un celestial y prudente médico, enviado por Dios a la tierra para la salvación de los hombres. Te suplico, por la curación del anciano Tobit, a quien procuraste el gozo de volver a ver a su hijo amado, ilumina mi alma. Ven en mi socorro, san Rafael, el mejor médico de las almas y de los cuerpos. Tú que sanaste los ojos de Tobit, da a mis ojos la luz física y a mi alma la luz espiritual. Aleja de mí todas las tinieblas con tus celestiales súplicas. Amén.
Oración de sanación al Arcángel Rafael
En la fe católica, la sanación es la que Dios concede: la del cuerpo cuando le place, y siempre la del alma cuando nos disponemos a su gracia. El anciano Tobías, al recobrar la vista, no dio gracias al ángel sino a Dios: "Bendígote, oh Señor Dios de Israel, porque tú me has castigado, y tú me has curado" (Tob 11, 17). Con esa misma humildad se reza esta súplica al arcángel guía y médico:
San Rafael, tú obedeces a la orden de Dios para proteger y librar a los que son prisioneros del enemigo. Para el joven Tobías fuiste un guía perfecto; para su padre, el anciano Tobit, fuiste un médico que le curó de una desdichada ceguera. Guía mis pasos, ilumíname. Dígnate ser para mí, en este valle traidor, un maestro, un protector, un médico y un buen guía. Amén.
Quien busca alivio en la Escritura misma puede rezar también el Salmo 91 (Salmo 90 en la Vulgata): El que Habita al Amparo del Altísimo, donde se lee: "Porque él mandó á sus ángeles que cuidasen de tí: los cuales te guardarán en cuantos pasos dieres" (Sal 90, 11 Vulgata; 91, 11 en la numeración hebrea).
Novena a San Rafael Arcángel
La novena es el rezo durante nueve días seguidos, costumbre que la piedad cristiana ha consagrado en memoria de los nueve días que los Apóstoles y la Virgen perseveraron en oración antes de Pentecostés. A San Rafael se le reza del 15 al 23 de octubre, como preparación a su fiesta, o en cualquier enfermedad, viaje o decisión grave. El texto completo, con la oración de cada día y los gozos al arcángel, está en nuestra Novena a San Rafael Arcángel; y si nunca ha rezado una, le explicamos lo esencial en ¿Qué es una novena? Cuánto dura y cómo se reza.
Oración a San Rafael Arcángel de protección
A San Rafael, que libró a Tobías del pez y encadenó al demonio Asmodeo, se le invoca también como guardián en los peligros del camino y del alma:
San Rafael, celestial libertador, tú arrancas las almas a las potencias infernales, en nombre de aquella bondad que te hizo librar a Sara del poder de Asmodeo y encadenar a ese espíritu maligno en un desierto del Alto Egipto. Tú eres Rafael el sanador, Rafael el guía, Rafael el compañero, siempre en socorro de los dolores humanos. Defiéndeme siempre de todas las sugestiones y de todos los lazos del demonio. Alcánzame de Dios la gracia de permanecer siempre victorioso sobre todas las potencias del infierno hasta mi último suspiro. Amén.
Antes de un viaje, esta oración se une bien a la de otro patrono de los caminantes, cuya Novena a San Cristóbal rezan conductores y peregrinos.
Oración a San Rafael Arcángel para el amor
Porque condujo al joven Tobías hacia Sara y preparó unas bodas santas, la tradición invoca a San Rafael como patrono de los novios y de quienes buscan un matrimonio santo. La mejor escuela de esta oración es la que los mismos esposos rezaron juntos en su primera noche, por consejo del ángel:
"Y dijo Tobías: Oh Señor Dios de nuestros padres, bendígante los cielos, y la tierra, y el mar, y las fuentes, y los ríos, y todas tus criaturas que hay en ellos. Tú formaste á Adan del lodo de la tierra, y le diste á Eva por ayuda suya y compañera. Ahora, pues, Señor, tú sabes que no movido de concupiscencia tomo á ésta mi hermana por esposa, sino por el solo deseo de tener hijos que bendigan tu santo nombre por los siglos de los siglos. Asimismo Sara dijo: Ten misericordia de nosotros, oh Señor, ten misericordia de nosotros, y haz que ambos á dos lleguemos sanos á la vejez." (Tob 8, 7-10)
A San Rafael se le pide, pues, un amor recto, casto y ordenado a Dios y al sacramento. Quien ya está casado encontrará su prolongación en la Oración por el Matrimonio y los Esposos y en la Oración por la Familia.
¿Para qué sirve el Arcángel Rafael y cómo pedirle ayuda?
La devoción a San Rafael se entiende mirando su misión en la Escritura: sanar a los enfermos, guiar a los viajeros, proteger el hogar y conducir a un matrimonio santo. Para pedir ayuda al Arcángel Rafael basta dirigirse a él con fe, exponerle la necesidad concreta y unir la súplica a la voluntad de Dios, como Tobías. Para el día a día, la Iglesia ofrece una invocación breve: la antífona del Magníficat en las Vísperas de su fiesta.
Príncipe gloriosísimo, Rafael Arcángel, acuérdate de nosotros: aquí y en todas partes ruega siempre por nosotros al Hijo de Dios.
Conviene rezarle sobre todo antes de un viaje, en la enfermedad, ante una decisión importante o al comenzar y terminar la jornada.
El símbolo de San Rafael Arcángel
En el arte cristiano tradicional, San Rafael se representa con los símbolos tomados del libro de Tobías: el bastón de peregrino, que lo señala como guía de los caminantes; el pez, cuya hiel curó la ceguera del anciano Tobías; a veces un pequeño recipiente o redoma, signo de la medicina; y casi siempre aparece acompañando al joven Tobías, a menudo con el perro que los seguía en el camino.
Conviene advertir que ciertas corrientes ajenas a la fe católica atribuyen a Rafael colores, "rayos verdes", sellos o energías de tipo esotérico. Nada de eso pertenece a la doctrina ni a la piedad de la Iglesia: San Rafael no es una fuerza ni un color, sino un arcángel, criatura espiritual y servidor de Dios, y solo así debemos honrarlo.
Cómo y cuándo invocar a San Rafael
La piedad tradicional honra a San Rafael especialmente el 24 de octubre, día de su fiesta en el calendario de 1962. La fiesta, venerada desde antiguo en algunas iglesias, fue inscrita en el calendario de toda la Iglesia latina en 1921, bajo el pontificado de Benedicto XV. En su Misa se lee como Epístola el discurso del ángel en Tobías (12, 7-15) y como Evangelio el de la piscina de las ovejas (Jn 5, 1-4).
Quien quiera profundizar puede unir esta devoción a la de los demás amigos del cielo: San Judas Tadeo, patrono de las causas difíciles, y toda la corte de los Santos Católicos: Quiénes Son y Por Qué los Veneramos.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue San Rafael Arcángel?
San Rafael es uno de los tres arcángeles nombrados en la Escritura, junto a San Miguel y San Gabriel. Su nombre significa "Dios sana" o "medicina de Dios". Aparece en el libro de Tobías, donde, bajo forma humana y con el nombre de Azarías, guía al joven Tobías en su viaje, lo protege de todo peligro y devuelve la vista a su padre ciego. Él mismo se revela como "uno de los siete espiritus principales que asistimos delante del Señor" (Tob 12, 15).
¿Para qué sirve la oración a San Rafael Arcángel?
Sirve para pedir su intercesión en aquello que la Escritura muestra como su misión: la salud de los enfermos, la protección de los viajeros, la guía en los caminos de la vida y un matrimonio santo. Es una súplica confiada para que el arcángel acompañe nuestras necesidades como acompañó a Tobías.
¿Por qué se le llama "medicina de Dios"?
Porque su nombre hebreo significa literalmente "Dios sana". En el libro de Tobías, Rafael cura la ceguera del anciano y libra a Sara del demonio. Por eso la tradición lo invoca como médico celestial y patrono de los enfermos y de quienes ejercen la medicina.
¿Cuándo es el día de San Rafael Arcángel?
En el calendario tradicional, la fiesta de San Rafael Arcángel se celebra el 24 de octubre. Su novena se reza del 15 al 23 de octubre como preparación.
¿Cuál es la oración oficial de la Iglesia a San Rafael?
Es la colecta de su fiesta en el Misal romano: "Oh Dios, que diste al bienaventurado Rafael Arcángel por compañero de camino a Tobías tu siervo...". Se reza en la Misa y en el Oficio del 24 de octubre, y la recogemos arriba en español y en latín.
¿Es lo mismo San Rafael que el Ángel de la Guarda?
No. San Rafael es un arcángel concreto, nombrado en la Escritura y con una misión propia. El Ángel de la Guarda es el ángel custodio que Dios asigna a cada persona. Sin embargo, ambos comparten un mismo oficio de guía y protección, y la historia de Rafael en Tobías es la mejor imagen de cómo un ángel cuida del hombre en su camino.
¿Existe una oración milagrosa a San Rafael Arcángel?
Lo que hace fecunda una oración no es una fórmula particular, sino la fe, la humildad y la conformidad con la voluntad de Dios. La Escritura muestra a San Rafael obrando prodigios por mandato divino —curó la ceguera de Tobías y libró a Sara del demonio—, y por eso lo invocamos con confianza, sabiendo que todo milagro es don gratuito de Dios.
¿Qué lecturas se leen en la Misa de San Rafael?
En el Misal de 1962, la Epístola es Tobías 12, 7-15, donde el ángel se da a conocer, y el Evangelio es Juan 5, 1-4, la piscina cuyas aguas agitaba un ángel del Señor. El Gradual recuerda que "el ángel Rafael cogió al demonio" (Tob 8, 3).
La app Iter Fidei trae las oraciones, las novenas y el Breviario, en latín y español, con el santo de cada día según el calendario de 1962. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres Amat (libro de Tobías, capítulos 5, 8, 11 y 12; Evangelio según San Juan, capítulo 5); Missale Romanum y Breviarium Romanum de 1962, Misa y Oficio de San Rafael Arcángel (24 de octubre); Butler's Lives of the Saints; devocionarios católicos tradicionales.