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Santa Úrsula y las once mil vírgenes: historia y oración
Quién fue santa Úrsula, virgen y mártir de Colonia: lo que dice la inscripción de Clemacio, cómo nació la leyenda de las once mil vírgenes, las Ursulinas de santa Ángela Merici, su conmemoración del 21 de octubre en el calendario de 1962 y la oración del Misal.
Santa Úrsula es una virgen mártir venerada en Colonia, en Alemania, junto con un grupo de compañeras que la tradición medieval convirtió en «las once mil vírgenes». Lo que la historia puede afirmar con seguridad es poco y sólido: en Colonia murieron por Cristo, en época romana, varias vírgenes cuyo sepulcro honró muy pronto la Iglesia; todo lo demás —la princesa británica, la peregrinación a Roma, los hunos— es una leyenda piadosa posterior. En el calendario de 1962 la Iglesia hace conmemoración de santa Úrsula y sus compañeras el 21 de octubre, con una oración que pide venerar «con devoción incesante» las palmas de su martirio.
Quién fue santa Úrsula
Para hablar de santa Úrsula hay que distinguir con cuidado, como hacían ya los hagiógrafos tradicionales, entre el hecho histórico y la leyenda que se formó a su alrededor. No es una falta de piedad: la Iglesia ha honrado durante quince siglos a estas mártires, y precisamente por eso merecen que se diga de ellas la verdad.
Lo que dice la inscripción de Clemacio
El testimonio más antiguo es una inscripción latina que se conserva todavía en el coro de la iglesia de Santa Úrsula de Colonia, datada hacia el año 400. En ella un tal Clemacio, vir clarissimus, es decir, de rango senatorial, declara que, advertido por visiones, reconstruyó desde los cimientos, en terreno suyo, una basílica en honor de unas santas vírgenes que habían derramado allí su sangre por el nombre de Cristo. La inscripción no da el nombre de ninguna, ni su número, ni la fecha del martirio. Pero prueba algo decisivo: ya a finales del siglo IV había en Colonia un sepulcro de vírgenes mártires lo bastante venerado como para reconstruir su iglesia.
El nombre de Úrsula y el número de once mil
Los nombres aparecen siglos después en los libros litúrgicos y en las listas de santos de Colonia, con números muy distintos según las fuentes: unas hablan de once vírgenes, otras de más. Hacia el siglo X la cifra de once mil ya era la habitual, y el nombre de Úrsula encabezaba el grupo. Cómo se pasó de unas pocas mártires a once mil es algo que nadie ha podido aclarar con certeza. Se han propuesto varias explicaciones: una lectura errónea de una abreviatura (XI M. V., «once mártires vírgenes», leída como «once mil vírgenes»), o el nombre de una de ellas, Undecimilla, entendido como un número. Ninguna está probada; lo que sí es seguro es que el número no se apoya en ningún documento antiguo.
Santa Úrsula y las once mil vírgenes: la leyenda
La forma completa de la historia se fijó en una Pasión del siglo X y se difundió por toda Europa con la Leyenda dorada de Santiago de la Vorágine. Cuenta que Úrsula era hija de un rey cristiano de Britania, pedida en matrimonio por un príncipe pagano. Para no romper su consagración a Dios, obtuvo un plazo de tres años, durante el cual navegó con un gran séquito de doncellas; subieron por el Rin, peregrinaron a Roma y, a su regreso, fueron asesinadas en Colonia por los hunos que asediaban la ciudad. Úrsula, que había rechazado casarse con el jefe de los bárbaros, murió la última, atravesada por una flecha.
La Iglesia nunca ha pedido a sus fieles que crean estos detalles. Lo que la leyenda transmite, a su manera, es verdadero: unas jóvenes cristianas prefirieron la muerte antes que renegar de Cristo o entregar su virginidad, y Colonia las tuvo siempre por protectoras. Por eso el arte las ha representado tanto: Úrsula aparece con corona de princesa, la palma del martirio y una flecha, y a menudo cobija bajo su manto a sus compañeras. El escudo de la ciudad de Colonia lleva once llamas o lágrimas en recuerdo de ellas.
Es el mismo caso de otras grandes vírgenes mártires de los primeros siglos, cuyas actas tardías rodean de leyenda un martirio real, como santa Catalina de Alejandría o santa Bárbara.
Santa Úrsula y las Ursulinas
La devoción a santa Úrsula dio nombre a una de las grandes obras educativas de la Iglesia. En 1535, en Brescia, santa Ángela Merici fundó la Compañía de Santa Úrsula, una asociación de vírgenes consagradas que vivían en el mundo y se dedicaban a la instrucción cristiana de las niñas. Eligió como patrona a santa Úrsula, guía de vírgenes, y de aquella compañía nacieron después las religiosas Ursulinas, que llevaron escuelas a Europa y a América. Santa Ángela Merici está en el calendario de 1962, el 1 de junio.
Así, santa Úrsula es invocada como patrona de las jóvenes, de las educadoras y de las estudiantes, además de la ciudad de Colonia. Muchos templos y lugares del mundo hispánico llevan su nombre: en México, Santa Úrsula Coapa o Santa Úrsula Xitla, en la capital; en España, el municipio de Santa Úrsula en Tenerife. Todos remontan a la misma devoción.
Cuándo es el día de santa Úrsula
El día de santa Úrsula es el 21 de octubre. En el calendario de 1962 es una conmemoración: ese día la Iglesia hace memoria de san Hilarión, abad, y de santa Úrsula y sus compañeras, vírgenes y mártires, cuya Misa y oración se toman del común de vírgenes mártires.
La mirada de la tradición
El calendario reformado de 1969 suprimió la conmemoración de santa Úrsula del calendario general de la Iglesia, alegando las dificultades históricas de su leyenda; su culto se mantiene en Colonia, en las órdenes que la tienen por patrona y en el Martirologio Romano. Para quien sigue los libros de 1962, en cambio, nada ha cambiado: el 21 de octubre se sigue haciendo memoria de estas vírgenes mártires con la misma oración que la Iglesia rezó durante siglos.
La crítica histórica tiene razón al separar lo cierto de lo legendario, y así lo hemos hecho aquí. Pero el martirio de las vírgenes de Colonia está atestiguado por una inscripción del siglo IV, mucho mejor que el de otros santos que nadie discute. La tradición no veneraba un número, sino un testimonio. Quien quiera honrar a otras vírgenes mártires del calendario tradicional puede hacerlo con la oración a santa Lucía o con la oración a santa Cecilia, cuyas fiestas conserva igualmente el Misal de 1962.
Oración a santa Úrsula
La oración que la Iglesia reza el 21 de octubre en la conmemoración de santa Úrsula es la colecta del común de vírgenes mártires del Misal Romano de 1962:
Da nobis, quaesumus, Domine Deus noster, sanctarum Virginum et Martyrum tuarum Ursulae et Sociarum palmas incessabili devotione venerari: ut quas digna mente non possumus celebrare, humilibus saltem frequentemus obsequiis. Per Dominum nostrum Iesum Christum Filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Concédenos, te rogamos, Señor Dios nuestro, venerar con incesante devoción las palmas de tus santas vírgenes y mártires Úrsula y sus compañeras; para que, ya que no podemos celebrarlas dignamente, las honremos al menos con humildes obsequios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
La oración es de una gran humildad: no pretendemos estar a la altura de estas mártires, pero queremos al menos acercarnos a ellas con pequeños homenajes. La Misa del común de vírgenes mártires de la que se toma esta oración, Me exspectaverunt, lee en su epístola las palabras de san Pablo: «la mujer no casada, o una virgen, piensa en las cosas de Dios, para ser santa en cuerpo y alma» (1 Cor 7, 34).
Qué se le pide a santa Úrsula
Se le pide la pureza y la fortaleza en la fe para las jóvenes, la protección de los estudiantes y de quienes los educan; la tradición de Colonia la invocaba como protectora de la ciudad. Lo que ella enseña es lo que pide su oración: estimar la palma de los mártires, es decir, preferir a Cristo antes que cualquier promesa de este mundo.
Santa Úrsula en la Iglesia de Colonia
La basílica de Santa Úrsula de Colonia, levantada sobre el antiguo cementerio romano donde se halló el sepulcro de las mártires, conserva la inscripción de Clemacio y la llamada «Cámara de Oro», cuyas paredes están cubiertas de reliquias dispuestas en forma de dibujos. En la Edad Media, los huesos de aquel gran cementerio se tomaron por los de las once mil compañeras, y de Colonia salieron reliquias para iglesias de toda Europa. También ahí conviene la prudencia: los historiadores han mostrado que muchos de esos restos proceden de enterramientos comunes de la ciudad romana.
Su recuerdo encaja en la gran fiesta de Todos los Santos, que reúne a todos los mártires cuyos nombres solo Dios conoce con certeza.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue santa Úrsula?
Una virgen mártir venerada en Colonia junto con varias compañeras, muertas por Cristo en época romana. Su martirio está atestiguado por una inscripción de hacia el año 400; los detalles de su vida proceden de una leyenda medieval.
¿Existieron realmente las once mil vírgenes?
Las mártires de Colonia existieron; el número de once mil, no. Aparece hacia el siglo X y probablemente procede de un error de lectura de los textos antiguos.
¿Cuándo es el día de santa Úrsula?
El 21 de octubre. En el calendario de 1962 es una conmemoración que se hace en la Misa del día.
¿Por qué santa Úrsula ya no está en el calendario?
El calendario reformado de 1969 la retiró del calendario general por las dudas históricas sobre su leyenda. Sigue en el calendario de 1962 y en el Martirologio Romano.
¿Cómo se representa a santa Úrsula?
Como una princesa con corona, la palma del martirio y una flecha, a menudo cobijando bajo su manto a sus compañeras.
¿Quién fundó las Ursulinas?
Santa Ángela Merici, en Brescia, en 1535, con el nombre de Compañía de Santa Úrsula.
¿De qué es patrona santa Úrsula?
De la ciudad de Colonia, de las jóvenes, de las educadoras y de las estudiantes, y de las Ursulinas.
Reza la Misa y el Oficio de cada día, con sus conmemoraciones, en el Misal y el Breviario de 1962, en latín y en español, en la aplicación Iter Fidei. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Sagrada Escritura (traducción de Félix Torres Amat): 1 Cor 7, 34; Misal Romano de 1962, conmemoración de santas Úrsula y compañeras, vírgenes y mártires (21 de octubre), común de vírgenes mártires; inscripción de Clemacio (basílica de Santa Úrsula, Colonia).