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San Isidoro de Sevilla: quién fue, Etimologías y oración
Quién fue san Isidoro de Sevilla, obispo y doctor de la Iglesia: su familia de santos, su lucha contra el arrianismo, los concilios de Sevilla y de Toledo, las Etimologías y sus otras obras, sus frases, su fiesta del 4 de abril en el calendario de 1962 y la oración de su Misa en latín y en español.
San Isidoro de Sevilla (hacia 560-636) fue arzobispo de Sevilla durante cerca de cuarenta años, el hombre más sabio de la España visigoda y uno de los maestros de toda la Edad Media. Educado por sus hermanos santos Leandro y Fulgencio, combatió el arrianismo, presidió el gran IV Concilio de Toledo y escribió las Etimologías, la enciclopedia en veinte libros en la que reunió el saber de su tiempo. Inocencio XIII lo declaró doctor de la Iglesia en 1722, y su fiesta es el 4 de abril, fiesta de III clase en el calendario de 1962.
¿Quién fue san Isidoro de Sevilla?
Cuándo nació y su familia de santos
San Isidoro nació hacia el año 560; según el Breviario, en Cartagena, la «Cartago Nova» de los romanos, que el Breviario llama «la nueva Cartago». Su padre, Severiano, era según el Breviario el gobernador de la provincia. Fue una familia de santos: sus hermanos san Leandro, arzobispo de Sevilla, y san Fulgencio, obispo, y su hermana santa Florentina, virgen consagrada, son venerados en los altares.
Fue educado por sus hermanos mayores Leandro y Fulgencio, «piadosa y liberalmente», dice el Breviario. Aprendió las letras latinas, griegas y hebreas, el derecho divino y el humano, y llegó a sobresalir en toda clase de ciencias y en todas las virtudes cristianas.
Contra el arrianismo de los godos
Los godos que gobernaban España habían abrazado el arrianismo, la herejía que negaba la divinidad del Hijo. Siendo todavía joven, cuenta el Breviario, Isidoro combatió públicamente esa herejía con tanta firmeza que estuvo a punto de morir a manos de los herejes.
Arzobispo de Sevilla
A la muerte de Leandro, hacia el año 600, Isidoro fue elegido para la sede de Sevilla contra su voluntad, a instancias del rey Recaredo y con el consentimiento del clero y del pueblo. El Breviario añade que, según se cuenta, el papa san Gregorio Magno confirmó su elección, le envió el palio y lo hizo vicario de la Sede Apostólica en toda España.
Como obispo fue constante, humilde, paciente y misericordioso, y trabajó sin descanso por restaurar la disciplina cristiana y eclesiástica, de palabra y por escrito. Promovió la vida monástica, fundó monasterios y colegios donde él mismo enseñaba a los muchos discípulos que acudían a él; entre ellos brillaron san Ildefonso de Toledo y san Braulio de Zaragoza.
Los concilios de Sevilla y de Toledo
En el II Concilio de Sevilla, en el año 619, refutó con aguda y elocuente disputa la herejía de los acéfalos, que negaban las dos naturalezas de Cristo y amenazaban ya a España. Presidió también el IV Concilio de Toledo, abierto el 5 de diciembre de 633, «el más célebre de todos los de España», dice el Breviario.
Las Etimologías de san Isidoro de Sevilla
Su obra más famosa son las Etimologías (Etymologiae), una enciclopedia en veinte libros que escribió poco antes de morir, a petición de su discípulo san Braulio. Isidoro reunió en ella, ordenado y explicado a partir del origen de las palabras, el saber sagrado y profano de su tiempo, para que pudiera aprenderse y enseñarse.
Obras de san Isidoro de Sevilla
Además de las Etimologías, el Breviario menciona su tratado Sobre los oficios eclesiásticos (De ecclesiasticis officiis), sobre la liturgia y los ministerios de la Iglesia, y «muchísimos otros» libros. Entre ellos destacan los libros de Sentencias (Sententiae), un manual de doctrina y de vida cristiana.
Sus escritos fueron tan útiles para la disciplina cristiana que, según el Breviario, el papa san León IV no dudó en escribir a los obispos de Bretaña que, cuando surgiera un asunto que los cánones no resolvieran, había que atenerse a las palabras de Isidoro como a las de san Jerónimo y san Agustín. Varias de sus sentencias pasaron a las leyes canónicas de la Iglesia.
Las aportaciones de san Isidoro
Su gran aportación fue de transmisión. En un tiempo en que el mundo romano se deshacía, Isidoro salvó y ordenó la herencia de la Antigüedad y de los Padres de la Iglesia y la puso al servicio de la fe, para que pudiera enseñarse en las escuelas. Por eso la Iglesia de España, apenas dieciséis años después de su muerte, en el VIII Concilio de Toledo, lo llamó «doctor egregio, la gloria más reciente de la Iglesia católica, el más docto de los últimos siglos, y que debe ser nombrado con reverencia». San Braulio lo comparó con san Gregorio Magno y pensaba que Dios lo había dado a España para instruirla, como en otro tiempo le había dado a Santiago Apóstol.
Frases de san Isidoro de Sevilla
La más conocida y citada viene de sus Sentencias (III, 8):
«Cuando oramos, hablamos nosotros con Dios; cuando leemos, Dios habla con nosotros» (Nam cum oramus, ipsi cum Deo loquimur; cum vero legimus, Deus nobiscum loquitur).
En el mismo lugar dice que quien quiera estar siempre con Dios debe orar y leer con frecuencia; que las dos cosas son buenas si pueden hacerse, y que, si no se pueden hacer ambas, es mejor orar que leer. Es un buen consejo para cualquier cristiano que reza, por ejemplo, el Oficio divino o lee cada día la Sagrada Escritura.
La muerte de san Isidoro
Después de unos cuarenta años de episcopado y de haber desterrado de España la herejía arriana, Isidoro murió en Sevilla el 4 de abril de 636. El Breviario añade que anunció con su muerte la devastación del reino por las armas de los sarracenos. Fue sepultado, como él había dispuesto, entre su hermano Leandro y su hermana Florentina.
Siglos más tarde, el rey Fernando I de Castilla y León rescató su cuerpo a gran precio del rey moro que dominaba Sevilla y lo trasladó a León, donde se le edificó un templo. Allí, dice el Breviario, se le venera con gran devoción del pueblo y es ilustre por sus milagros.
Oración a san Isidoro de Sevilla
La oración de la Iglesia a san Isidoro es la colecta de su Misa en el Misal Romano de 1962, tomada del común de los doctores. La damos en latín, tal como la trae el Misal, y en una traducción española fiel:
Deus, qui pópulo tuo ætérnæ salútis beátum Isidórum minístrum tribuísti: præsta, quǽsumus; ut, quem Doctórem vitæ habúimus in terris, intercessórem habére mereámur in cælis. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, que diste a tu pueblo al bienaventurado Isidoro como ministro de la salvación eterna: concédenos, te rogamos, que merezcamos tener por intercesor en los cielos al que tuvimos en la tierra por doctor de la vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Es la misma oración que la Iglesia reza por los otros doctores, como san Ambrosio de Milán. Es muy apropiada para estudiantes, maestros y cuantos se dedican a enseñar la fe. Quien quiera prepararse a su fiesta puede rezarla durante los nueve días que la preceden; la guía para rezar una novena explica cómo.
¿Cuándo se celebra san Isidoro de Sevilla?
En el calendario de 1962, la fiesta de san Isidoro, obispo, confesor y doctor de la Iglesia, es el 4 de abril, de III clase, con ornamentos blancos, Gloria y sin Credo. Su Misa es la del común de los doctores, In médio Ecclésiæ, cuyo introito dice en la Biblia de Torres Amat: «y en medio de la Iglesia le abrirá la boca, llenándole del espíritu de sabiduría y de inteligencia, y revistiéndole de un manto que le cubrirá de gloria» (Eclesiástico 15, 5). El evangelio es el de la sal de la tierra y la luz del mundo: «Vosotros sois la luz del mundo. No se puede encubrir una ciudad edificada sobre un monte» (Mateo 5, 14).
La fecha del 4 de abril cae en Cuaresma, en tiempo de Pasión, en Semana Santa, en la octava de Pascua o, en los años de Pascua temprana, en el tiempo pascual. Según las rúbricas de 1960, que son las del Misal de 1962:
- en un día de semana de Cuaresma o de Pasión, la feria tiene precedencia y san Isidoro solo recibe una conmemoración: su oración se añade a la del día en la Misa y en Laudes; en domingo cede al domingo;
- en la Semana Santa y en la octava de Pascua, días de I clase, ese año no se hace de él ni siquiera conmemoración;
- después de la octava de Pascua se celebra su fiesta completa, salvo si cae en domingo.
En el Breviario, la fiesta tiene un solo nocturno, con una lección breve que resume su vida. Al día siguiente, 5 de abril, el calendario celebra a otro gran santo español, san Vicente Ferrer. No hay que confundir a san Isidoro de Sevilla con san Isidro Labrador, el santo campesino patrono de Madrid.
San Isidoro es, con san Leandro, una de las grandes figuras de la Iglesia visigoda y uno de los padres de la Iglesia de Occidente entre los santos católicos.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue san Isidoro de Sevilla?
Arzobispo de Sevilla de hacia 600 a 636, hermano de san Leandro, san Fulgencio y santa Florentina. Combatió el arrianismo, presidió el IV Concilio de Toledo y escribió las Etimologías. Es doctor de la Iglesia.
¿Cuándo nació san Isidoro de Sevilla?
Hacia el año 560, en Cartagena. Murió en Sevilla el 4 de abril de 636.
¿Qué son las Etimologías de san Isidoro?
Una enciclopedia en veinte libros que reúne el saber de su tiempo, explicado a partir del origen de las palabras. La escribió poco antes de morir, a petición de san Braulio.
¿Cuándo fue declarado doctor de la Iglesia?
En 1722, por el papa Inocencio XIII. Ya en el siglo VII el VIII Concilio de Toledo lo había llamado «doctor egregio».
¿Es san Isidoro patrono de internet?
Esa idea, muy repetida en internet, es reciente y no pertenece a la tradición: los libros de 1962 lo honran como obispo, confesor y doctor de la Iglesia, maestro de la fe por sus escritos.
¿Cuál es la frase más conocida de san Isidoro?
«Cuando oramos, hablamos nosotros con Dios; cuando leemos, Dios habla con nosotros», de sus Sentencias.
¿Dónde está enterrado san Isidoro?
En León. El rey Fernando I trasladó allí su cuerpo desde Sevilla, y se le edificó un templo en su honor.
La aplicación Iter Fidei trae la novena a san Isidoro de Sevilla, el Misal y el Breviario de 1962 y el calendario tradicional, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Misal Romano de 1962, fiesta de san Isidoro, obispo, confesor y doctor de la Iglesia (4 de abril); Breviario Romano de 1962, lecciones de san Isidoro; Sagrada Escritura, Biblia de Torres Amat.