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San Vicente Ferrer: quién fue, milagros, fiesta y oración
Quién fue san Vicente Ferrer, el dominico valenciano que recorrió Europa predicando la penitencia y el Juicio final: su vida, el Cisma de Occidente y el Compromiso de Caspe, por qué lo llaman el ángel del Apocalipsis, sus milagros, su muerte en Vannes, su fiesta del 5 de abril y la oración del Misal de 1962 en latín y en español.
San Vicente Ferrer (1350-1419) fue un fraile dominico de Valencia que, durante unos veinte años, recorrió a pie media Europa predicando la penitencia y la cercanía del Juicio final, con tal fuerza que la tradición lo llamó el ángel del Apocalipsis. Trabajó por la unidad de la Iglesia en el Cisma de Occidente, convirtió a multitudes y obró, según el Breviario, innumerables milagros. Murió en Vannes, en Bretaña, el 5 de abril de 1419; su fiesta se celebra ese día, como fiesta de III clase en el calendario de 1962, y es el patrono de Valencia.
¿Quién fue san Vicente Ferrer?
Infancia y vocación en Valencia
Vicente nació en Valencia el 23 de enero de 1350, de una familia honrada. El Breviario dice de él una frase muy bella: «desde su más tierna edad tuvo un corazón de anciano», es decir, una madurez y una seriedad impropias de sus años. Considerando, dice también, lo pasajero de este siglo tenebroso, tomó el hábito de la Orden de Predicadores en el año decimoctavo de su edad, en 1367.
Hecha la profesión solemne, se entregó con ardor al estudio de las Sagradas Escrituras y obtuvo con gran honor el grado de maestro en teología.
En Aviñón, en tiempos del Cisma
Era la época del gran Cisma de Occidente: dos y luego tres hombres pretendían a la vez ser el papa legítimo, y la cristiandad estaba dividida en obediencias. Vicente siguió de buena fe la obediencia de Aviñón y estuvo al servicio de Pedro de Luna, el aragonés que tomó el nombre de Benedicto XIII y al que la Iglesia no cuenta entre los papas legítimos.
En Aviñón, hacia 1398, cayó gravemente enfermo. Durante aquella enfermedad tuvo una visión de Cristo, que lo curó y lo envió a predicar la penitencia por el mundo; la tradición añade que el Señor se le apareció acompañado de santo Domingo y de san Francisco. Desde entonces su vida cambió de rumbo: dejó la corte y se hizo misionero itinerante.
El gran predicador del Juicio final
Durante unos veinte años, Vicente recorrió buena parte de Europa occidental, del sur de Francia y el norte de Italia a los reinos de España. Predicaba en todas partes el mismo mensaje: hacer penitencia y prepararse para el Juicio.
El Breviario lo dice así: fue elegido por Dios para difundir los avisos de salvación entre todas las naciones, tribus y lenguas, y para mostrar que se acercaba el día del último y tremendo juicio; con ello sacudía de terror el alma de sus oyentes, los arrancaba de los afectos terrenos y los encendía en el amor de Dios. Llevó a la fe de Cristo a una gran multitud de judíos y de musulmanes, y a muchos millares de cristianos los hizo pasar del pecado a la penitencia.
El ángel del Apocalipsis
Por ese tema constante de su predicación, la tradición le dio el nombre de ángel del Apocalipsis, aplicándole la visión de san Juan que la Biblia de Torres Amat traduce así:
«Luego ví á otro ángel que volaba por medio del cielo, llevando el evangelio eterno, para predicarlo á los moradores de la tierra, á todas las naciones, y tribus, y lenguas, y pueblos: Diciendo á grandes voces: Temed al Señor, y honradle ó dadle gloria, porque venida es la hora de su juicio» (Apocalipsis 14, 6-7).
Por eso las imágenes de san Vicente Ferrer lo representan a menudo con el hábito de los dominicos y con alas a la espalda.
Su vida de cada día
El Breviario describe el orden invariable de sus días durante aquella misión apostólica: celebraba cada mañana muy temprano la Misa cantada, predicaba todos los días al pueblo, guardaba ayuno perpetuo salvo urgente necesidad, nunca comía carne ni vestía lienzo, y no negaba a nadie un consejo santo y recto. Recibía con mansedumbre a sus detractores y perseguidores y los abrazaba, caminando en sencillez y humildad. El fruto de su palabra lo preparaba la confesión: quien quiera seguir su llamada a la conversión encontrará una ayuda práctica en el examen de conciencia para la confesión.
San Vicente Ferrer y la paz: Caspe y el Cisma
El Breviario dice que apaciguó las contiendas de los pueblos y puso en paz reinos divididos. El episodio más famoso es el Compromiso de Caspe (1412). Muerto en 1410 el rey Martín de Aragón sin heredero, los compromisarios de los reinos de la Corona se reunieron en Caspe para designar a su sucesor. Vicente, uno de los representantes de Valencia, tuvo en él un papel decisivo y votó a favor de Fernando de Antequera, que fue elegido rey.
Sobre todo, añade el Breviario, «cuando la túnica inconsútil de la Iglesia era desgarrada por un cruel cisma, trabajó muchísimo para que se uniera y, unida, se conservara». Su lealtad a Pedro de Luna no le impidió trabajar por la unidad, que era su verdadero amor.
Los milagros de san Vicente Ferrer
El Breviario de 1962 resume así los prodigios que confirmaron su vida y su predicación: muchísimas veces impuso las manos a los enfermos, y quedaban sanos; expulsó espíritus inmundos de los cuerpos, devolvió el oído a los sordos, el habla a los mudos y la vista a los ciegos, limpió a leprosos y resucitó muertos. Alrededor de su figura nacieron además muchos relatos populares; hay que distinguirlos de lo que la Iglesia lee en el Breviario.
La muerte de san Vicente Ferrer
Agotado por la vejez y la enfermedad, el infatigable pregonero del Evangelio, dice el Breviario, terminó su carrera de predicación y su vida en Vannes, en la Bretaña francesa, el 5 de abril de 1419, después de recorrer con inmenso fruto muchas provincias de Europa. El papa Calixto III lo inscribió en el número de los santos el 3 de junio de 1455.
¿De qué es patrono san Vicente Ferrer?
Es el patrono de la ciudad y del antiguo reino de Valencia, que lo honra con particular fervor. No hay que confundirlo con el otro gran Vicente de Valencia, san Vicente mártir, el diácono del siglo IV, ni con san Vicente de Paúl, el apóstol de la caridad del siglo XVII.
Oración a san Vicente Ferrer
La oración de la Iglesia a san Vicente Ferrer es la colecta propia de su Misa en el Misal Romano de 1962. La damos en latín, tal como la trae el Misal, y en una traducción española fiel:
Deus, qui Ecclésiam tuam beáti Vincéntii Confessóris tui méritis et prædicatióne illustráre dignátus es: concéde nobis fámulis tuis; ut et ipsíus instruámur exémplis et ab ómnibus ejus patrocínio liberémur advérsis. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, que te dignaste ilustrar a tu Iglesia con los méritos y la predicación del bienaventurado Vicente, tu confesor: concede a tus siervos que seamos instruidos por sus ejemplos y, por su patrocinio, librados de todas las adversidades. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Novena a san Vicente Ferrer
Quien desee prepararse a la fiesta puede rezar esta oración de la Iglesia durante los nueve días que la preceden, uniéndola a una buena confesión; la guía para rezar una novena explica cómo hacerlo. La aplicación Iter Fidei incluye además una novena completa a san Vicente Ferrer.
¿Cuándo se celebra san Vicente Ferrer?
La fiesta de san Vicente Ferrer, confesor, es el 5 de abril, día de su muerte. En el calendario de 1962 es una fiesta de III clase, con ornamentos blancos, Gloria y sin Credo. Su Misa es la del común de confesores no pontífices, Os justi, con oración propia; el evangelio recoge la advertencia del Señor que resume su predicación: «Así vosotros estad siempre prevenidos; porque á la hora que menos pensais, vendrá el Hijo del hombre» (Lucas 12, 40).
El 5 de abril cae en Cuaresma, en tiempo de Pasión, en Semana Santa, en la octava de Pascua o, en los años de Pascua temprana, en el tiempo pascual. Según las rúbricas de 1960, que son las del Misal de 1962:
- en un día de semana de Cuaresma o de Pasión, la feria tiene precedencia y san Vicente Ferrer solo recibe una conmemoración: su oración se añade a la del día en la Misa y en Laudes; en domingo cede al domingo;
- en la Semana Santa y en la octava de Pascua, días de I clase, ese año no se hace de él ni siquiera conmemoración;
- después de la octava de Pascua se celebra su fiesta completa, salvo si cae en domingo.
En el Breviario, la fiesta tiene un solo nocturno, con una lección breve que resume su vida. La víspera, 4 de abril, se celebra a otro gran santo español, san Isidoro de Sevilla; los dos figuran entre los grandes santos católicos de España.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue san Vicente Ferrer?
Un fraile dominico nacido en Valencia en 1350, maestro en teología, que después de 1398 recorrió Europa durante unos veinte años predicando la penitencia y el Juicio final. Murió en Vannes, en Bretaña, en 1419.
¿Por qué llaman a san Vicente Ferrer el ángel del Apocalipsis?
Porque predicaba sin cesar la cercanía del Juicio, como el ángel del Apocalipsis (14, 6-7) que vuela por el cielo anunciando a todas las naciones: «Temed al Señor... porque venida es la hora de su juicio».
¿Qué milagros hizo san Vicente Ferrer?
El Breviario dice que sanó a muchísimos enfermos imponiéndoles las manos, expulsó demonios, devolvió el oído, el habla y la vista, limpió leprosos y resucitó muertos.
¿De qué es patrono san Vicente Ferrer?
Es el patrono de la ciudad y del antiguo reino de Valencia.
¿Qué profetizó san Vicente Ferrer?
Anunciaba con insistencia que el Juicio estaba cerca y llamaba a la penitencia. La Iglesia lo ha honrado por esa llamada a la conversión, sin fijar fechas, pues del último día dice el Señor: «nadie lo sabe, ni aun los ángeles del cielo, sino sólo mi Padre» (Mateo 24, 36).
¿Cuándo es la fiesta de san Vicente Ferrer?
El 5 de abril, día de su muerte. En el calendario de 1962 es fiesta de III clase; cuando cae en Cuaresma se reduce a una conmemoración.
¿Quién canonizó a san Vicente Ferrer?
El papa Calixto III, el 3 de junio de 1455.
La aplicación Iter Fidei trae la novena a san Vicente Ferrer, el Misal y el Breviario de 1962 y el calendario tradicional, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Misal Romano de 1962, fiesta de san Vicente Ferrer, confesor (5 de abril); Breviario Romano de 1962, lecciones de san Vicente Ferrer; Sagrada Escritura, Biblia de Torres Amat.