Santos
Santa Bibiana: quién fue, su historia y su oración
Quién fue santa Bibiana (o Viviana), virgen y mártir de Roma: lo que la historia sabe de ella, la leyenda de su martirio bajo Juliano el Apóstata con sus padres Flaviano y Dafrosa y su hermana Demetria, su basílica del Esquilino y la estatua de Bernini, su día del 2 de diciembre en el calendario de 1962 y la oración del Misal.
Santa Bibiana, llamada también Viviana, es una virgen y mártir de Roma, venerada desde la Antigüedad en una iglesia del monte Esquilino que ya existía en el siglo V. De su vida y de su martirio la historia sabe muy poco; lo que cuentan el Martirologio y el Breviario procede de una leyenda tardía, según la cual murió azotada bajo el emperador Juliano el Apóstata, después de su padre, su madre y su hermana. En el calendario de 1962 su fiesta se celebra el 2 de diciembre, en pleno Adviento, como fiesta de III clase de virgen y mártir.
Quién fue santa Bibiana
Hay que distinguir con honradez, como lo hacían ya los hagiógrafos tradicionales, entre lo que es seguro y lo que pertenece a la leyenda. No es falta de piedad: es la manera de honrar a los santos con la verdad.
Lo que la historia sabe con certeza
Lo seguro es el culto. En Roma, sobre el Esquilino, existía en el siglo V una iglesia dedicada a santa Bibiana. El Liber Pontificalis, la antigua crónica de los papas, dice que la dedicó el papa san Simplicio (468-483) y que guardaba el cuerpo de la santa. Es decir: a finales del siglo V, los cristianos de Roma veneraban ya allí a una mártir llamada Bibiana, cuya tumba conocían. Del tiempo en que padeció y de las circunstancias de su pasión, en cambio, nada se sabe con certeza.
Lo que cuenta la leyenda
Las noticias del Martirologio Romano y las lecciones del Breviario sobre santa Bibiana y su familia están tomadas de una Pasión tardía. El jesuita Hipólito Delehaye, el gran crítico de las vidas de los santos, mostró que ese relato se formó a partir de otras leyendas romanas del mismo estilo; su personaje central no es Bibiana sino un tal Pigmenio, que habría sido maestro de Juliano antes de su apostasía. Conviene, pues, leer lo que sigue como lo que es: una narración edificante, no una crónica.
La historia de santa Bibiana según la tradición
Según la leyenda, Bibiana era romana, hija de Flaviano, antiguo prefecto de la ciudad, y de Dafrosa, ambos cristianos fervientes. Cuando el emperador Juliano el Apóstata (361-363) quiso restaurar el culto de los dioses, Flaviano fue detenido, marcado en el rostro con un hierro candente y desterrado a Acquapendente, al norte de Roma, donde murió; el Martirologio Romano hace memoria de él el 22 de diciembre. Dafrosa, tan fiel como su marido, fue primero recluida en su casa y después decapitada.
Bibiana y su hermana Demetria quedaron despojadas de todos sus bienes. Durante cinco meses vivieron en la pobreza, en su propia casa, entregadas al ayuno y a la oración. Llevadas por fin ante el juez, Demetria cayó muerta en su presencia. El juez entregó entonces a Bibiana a una mujer llamada Rufina, muy hábil, que se comprometió a hacerla cambiar de parecer. Ni sus halagos ni, después, los golpes lograron apartarla de la fe y de la castidad.
El martirio de santa Bibiana
Entonces la ataron a una columna y la azotaron con látigos emplomados hasta que murió. Su cuerpo fue dejado a la intemperie para que lo devoraran los perros, pero los animales no lo tocaron. Al cabo de dos días, un sacerdote llamado Juan lo enterró de noche, cerca del palacio de Licinio, en la misma casa donde reposaban su madre y su hermana. Allí se levantó después la iglesia que lleva su nombre.
Más allá de los detalles, que no se pueden comprobar, la leyenda dice algo verdadero sobre la Iglesia de Roma: hubo familias enteras que prefirieron perderlo todo antes que renegar de Cristo, y la memoria de esas familias se conservó en sus tumbas. Bibiana pertenece a la gran compañía de las vírgenes mártires que la Iglesia honra en su calendario, como santa Catalina de Alejandría o santa Bárbara, cuya fiesta llega dos días después, el 4 de diciembre.
La iglesia de Santa Bibiana en Roma
La iglesia de Santa Bibiana se alza todavía sobre el Esquilino, cerca de la estación de Termini. El papa Urbano VIII la hizo restaurar a partir de 1624, al comienzo de su pontificado; durante aquellas obras se hallaron las reliquias de las santas Bibiana, Demetria y Dafrosa, que reposan desde entonces bajo el altar mayor, en una antigua urna de alabastro. A la entrada se conserva el fuste de una columna que la tradición identifica con aquella a la que la santa fue atada para su martirio.
Santa Bibiana de Bernini
Para esa restauración, el joven Gian Lorenzo Bernini diseñó la fachada y esculpió, entre 1624 y 1626, la estatua de mármol de santa Bibiana que preside el altar mayor. La santa aparece de pie, con la palma del martirio en la mano, apoyada junto a la columna, con los ojos levantados al cielo. Es una de las obras de juventud más conocidas del escultor; por eso tantos buscan juntas las palabras «santa Bibiana» y «Bernini».
¿De qué es patrona santa Bibiana?
Como la leyenda la presenta encerrada entre locos, santa Bibiana fue honrada ampliamente como patrona de los enfermos mentales y de los epilépticos. Es el patronazgo que recoge Alban Butler en sus Vidas de los santos; conviene desconfiar de otros que se le atribuyen sin fundamento.
En Italia, su fiesta se asocia con un conocido refrán campesino sobre el tiempo: «Se piove a santa Bibiana, piove quaranta giorni e una settimana» («si llueve por santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana»), que se dice con variantes en distintas regiones del norte de Italia. Es puro folclore, pero muestra hasta qué punto el pueblo cristiano medía el año por las fiestas de los santos.
Oración a santa Bibiana
La oración propia de su Misa en el Misal Romano de 1962 resume en una frase toda su vida:
Deus, omnium largitor bonorum, qui in famula tua Bibiana cum virginitatis flore martyrii palmam coniunxisti: mentes nostras eius intercessione tibi caritate coniunge; ut, amotis periculis, praemia consequamur aeterna. Per Dominum nostrum Iesum Christum, Filium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oh Dios, dador de todos los bienes, que en tu sierva Bibiana uniste a la flor de la virginidad la palma del martirio: une contigo nuestras almas por la caridad, mediante su intercesión, para que, apartados los peligros, alcancemos los premios eternos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
La oración juega con una sola palabra: Dios unió en Bibiana la virginidad y el martirio, y le pedimos que una también nuestras almas a Él por la caridad. No pide para nosotros los látigos de la mártir, sino lo que la hizo fuerte: un corazón entero para Dios. La epístola de la Misa, tomada del Eclesiástico, pone en sus labios la acción de gracias de quien fue escuchada en la tribulación: «me libraste de la perdición, y me sacaste a salvo en el tiempo calamitoso» (Eclo 51, 16).
Quien quiera rezar a otras vírgenes mártires del calendario tradicional puede hacerlo con la oración a santa Lucía, cuya fiesta llega el 13 de diciembre, o con la novena a santa Cecilia, la mártir romana a la que la Iglesia honra el 22 de noviembre.
El día de santa Bibiana: 2 de diciembre
En el calendario de 1962, la fiesta de santa Bibiana, virgen y mártir, se celebra el 2 de diciembre, con rango de III clase y ornamentos rojos. Como cae en Adviento, en la Misa se hace conmemoración de la feria de Adviento; si el 2 de diciembre es domingo, prevalece el domingo de Adviento.
El calendario general reformado de 1969 no conservó su fiesta, que sigue celebrándose en su basílica de Roma y en el calendario tradicional. Para quien reza con los libros de 1962, santa Bibiana abre el mes de diciembre en la compañía de los santos católicos que la Iglesia de Roma no ha dejado nunca de venerar.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue santa Bibiana?
Una virgen y mártir romana, venerada desde el siglo V en una iglesia del Esquilino que guardaba su cuerpo. Según una leyenda tardía, murió azotada bajo Juliano el Apóstata, después de sus padres Flaviano y Dafrosa y de su hermana Demetria.
¿Cuándo es el día de santa Bibiana?
El 2 de diciembre. En el calendario de 1962 es una fiesta de III clase de virgen y mártir.
¿Es lo mismo Bibiana que Viviana?
Sí. Son dos formas del mismo nombre; los textos antiguos la llaman Bibiana o Viviana.
¿Cómo murió santa Bibiana?
Según la tradición, atada a una columna y azotada con látigos emplomados hasta la muerte. Su cuerpo, expuesto a los perros, quedó intacto y fue enterrado de noche por un sacerdote llamado Juan.
¿Qué hizo Bernini para santa Bibiana?
Entre 1624 y 1626 esculpió la estatua de mármol de la santa que preside el altar mayor de su iglesia en Roma, y diseñó su fachada, por encargo del papa Urbano VIII.
¿De qué es patrona santa Bibiana?
La tradición la invoca como patrona de los enfermos mentales y de los epilépticos.
¿Cómo se dice santa Bibiana en inglés?
Saint Bibiana; en algunos textos ingleses aparece también como Saint Viviana.
La aplicación Iter Fidei trae el Misal y el Breviario de 1962, con la Misa de santa Bibiana el 2 de diciembre y las ferias de Adviento, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Misal Romano de 1962, fiesta de santa Bibiana, virgen y mártir (2 de diciembre); Breviario Romano de 1962; Sagrada Escritura (traducción de Félix Torres Amat): Eclo 51, 16; Alban Butler, Vidas de los santos (2 de diciembre).