Santos
Santa Rosa de Lima: quién fue, su día, historia y oración
Quién fue santa Rosa de Lima, virgen de la Tercera Orden de Santo Domingo y primera santa de América: su historia según el Breviario, su penitencia y su caridad, cuándo se celebra su día (30 de agosto en el calendario de 1962), dónde están sus restos y la oración de su Misa.
Santa Rosa de Lima (1586-1617) fue una virgen peruana, terciaria de la Orden de Santo Domingo, que vivió en su casa de Lima una vida de oración, de penitencia y de caridad con los enfermos pobres, y fue la primera persona nacida en América que la Iglesia elevó a los altares. El papa Clemente X la canonizó en 1671 y la declaró patrona de América, de las Filipinas y de las Indias. En el calendario de 1962 su fiesta se celebra el 30 de agosto, con Misa propia de tercera clase cuya oración pide que lleguemos a ser, como ella, «buen olor de Cristo».
Quién fue santa Rosa de Lima
El Breviario romano, en las lecturas de su fiesta, la llama «la primera flor de santidad de la América meridional». Nació en Lima en 1586, de padres cristianos, Gaspar Flores y María de Oliva, y fue bautizada con el nombre de Isabel. La lección del Oficio cuenta que, siendo niña, su rostro apareció un día transfigurado como una rosa, y que de ahí le vino el nombre con que todos la llamaron; más tarde, añade el Breviario, la Virgen Madre de Dios quiso que se llamara Rosa de Santa María, y así firmaba ella misma.
Su familia, de origen español, no era rica, y vivió algunos años en Quives, en la sierra de Lima, donde su padre trabajaba. Allí recibió el sacramento de la confirmación de manos del arzobispo de Lima, santo Toribio de Mogrovejo, en una de sus visitas pastorales: otro santo, por tanto, puso el crisma sobre la frente de la primera santa americana. Quien quiera saber qué gracia recibió entonces puede leer lo que la Iglesia enseña sobre la Confirmación, el sacramento del Espíritu Santo.
Una virgen consagrada en medio del mundo
Según el Breviario, hizo a los cinco años voto de virginidad perpetua. Cuando, ya adolescente, sus padres quisieron casarla, se cortó en secreto su hermosa cabellera para dejar claro a quién se había entregado. No entró en un convento: tomó el hábito de la Tercera Orden de Santo Domingo y siguió, dice la lección, «las arduas huellas de santa Catalina de Siena», su modelo. Se hizo construir una celdita estrecha en un rincón del huerto de la casa familiar, y allí repartía su tiempo entre la oración, el trabajo manual —cosía y bordaba para ayudar a los suyos— y el cuidado de las flores que vendía para el mismo fin.
Penitencia y aridez
Las austeridades de santa Rosa asustan a nuestra época, y el Breviario no las oculta: largos ayunos, un cilicio, una corona de puntas escondida bajo el velo, una cadena ceñida a la cintura, un lecho de troncos. La Iglesia las refiere no para que se imiten al pie de la letra —ningún director prudente lo permitiría sin examen—, sino para mostrar hasta dónde puede llegar un amor que quiere compartir la Pasión de Cristo.
Más duro que todo eso fue el sufrimiento interior. La lección del Oficio cuenta que durante quince años padeció cada día, durante horas, desolación y sequedad de espíritu, «combates más amargos que cualquier muerte», además de enfermedades, incomprensiones en su propia casa y lenguas maldicientes. Después vinieron las consolaciones: el trato familiar con su ángel custodio, con santa Catalina de Siena y con la Virgen, y estas palabras que, según el Breviario, oyó de labios de Cristo: «Rosa de mi corazón, sé tú mi esposa».
La caridad con los enfermos
La mística de santa Rosa no la encerró en sí misma. Recogía en su casa a enfermos pobres, indios, negros y españoles sin distinción, y los cuidaba con sus propias manos en una habitación de la casa familiar. Fue contemporánea en Lima de otro gran santo de la caridad, el hermano dominico Martín de Porres, cuya oración a san Martín de Porres es tan querida en toda Hispanoamérica como la suya.
Su muerte
Murió en Lima en las primeras horas del 24 de agosto de 1617, a los treinta y un años, en casa del contador Gonzalo de la Maza y su esposa, que la habían acogido en sus últimos años. Toda la ciudad acudió a su entierro.
Qué milagros hizo santa Rosa de Lima
El Breviario resume en una frase lo que el proceso examinó largamente: fue ilustre «por muchísimos milagros antes y después de su muerte». Se le atribuyeron curaciones de enfermos y la protección de la ciudad; la tradición limeña recuerda en particular que, en 1615, ante la amenaza de una flota enemiga frente al Callao, Rosa se refugió con otras mujeres en la iglesia para defender el Santísimo Sacramento, y la amenaza pasó. Lo que la Iglesia examinó y aprobó para su canonización fueron los milagros obrados por su intercesión después de su muerte; las demás narraciones pertenecen a la piedad popular y deben leerse como tales.
Su enseñanza cabe en la frase que se le atribuye y que el Perú repite cada año: «Fuera de la cruz no hay otra escala por donde subir al cielo».
Cuándo fue canonizada santa Rosa de Lima
Fue beatificada por Clemente IX y canonizada por Clemente X en 1671, primera santa de América. El mismo papa la declaró patrona principal de América, de las Filipinas y de las Indias; la lección del Breviario recuerda que fue él quien «la inscribió en el catálogo de las santas vírgenes».
Cuándo es el día de santa Rosa de Lima
En el calendario de 1962, que sigue la Misa tradicional, la fiesta de santa Rosa de Lima se celebra el 30 de agosto, con rango de tercera clase. No se fijó el 24, día de su muerte, porque esa fecha estaba ocupada desde antiguo por la fiesta del apóstol san Bartolomé.
Conviene saber que el calendario reformado de 1969 trasladó su memoria al 23 de agosto. Por eso algunas publicaciones dan esa fecha. El Perú, en cambio, sigue celebrando a su patrona el 30 de agosto, que es día festivo nacional, y es también el día que guarda quien reza con los libros de 1962. Para situar esta fiesta en el conjunto del año, podéis leer nuestra guía sobre el año litúrgico.
Dónde están los restos de santa Rosa de Lima
Sus reliquias se veneran en Lima, en la basílica y convento de Santo Domingo, junto a las de san Martín de Porres y san Juan Macías, los otros dos grandes santos dominicos de la ciudad. En el lugar de su casa natal se levanta hoy el santuario de Santa Rosa, con el pozo y el huerto donde estaba su ermita. En Quives se conserva el recuerdo del pueblo donde fue confirmada.
Oración a santa Rosa de Lima
La oración más segura a santa Rosa es la colecta de su Misa en el Misal Romano de 1962. Su imagen central viene de san Pablo, que dice en la traducción de Torres Amat: «nosotros somos el buen olor de Cristo delante de Dios» (2 Cor 2, 15).
Bonorum omnium largitor, omnipotens Deus, qui beatam Rosam, caelestis gratiae rore praeventam, virginitatis et patientiae decore Indis florescere voluisti: da nobis famulis tuis; ut, in odorem suavitatis eius currentes, Christi bonus odor effici mereamur: Qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Omnipotente Dios, dador de todos los bienes, que quisiste que la bienaventurada Rosa, prevenida con el rocío de la gracia celestial, floreciera en las Indias con la hermosura de la virginidad y de la paciencia: concede a tus siervos que, corriendo tras el olor de su suavidad, merezcamos llegar a ser buen olor de Cristo. Que contigo vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
La traducción sigue palabra por palabra el latín: «paciencia» (patientiae) y no «constancia», y la conclusión se dirige a Cristo, nombrado justo antes, «que contigo vive y reina».
A esta oración puede unirse, en silencio, el versículo del Cantar de los Cantares que la piedad ha aplicado siempre a las vírgenes consagradas: «Como azucena entre espinas, así es mi amiga entre las vírgenes» (Cant 2, 2).
Qué se le pide a santa Rosa de Lima
Santa Rosa es invocada como patrona de América, del Perú y de Lima, de las Filipinas, de los floristas y jardineros, de las enfermeras y de quienes cuidan a los enfermos. Se le pide sobre todo lo que ella vivió: la pureza de corazón, la paciencia en la enfermedad y en las pruebas interiores, el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento y la caridad con los pobres. Ella, terciaria dominica, rezaba el rosario cada día: rezarlo en su fiesta, con el santo rosario completo, es una forma muy suya de honrarla.
Santa Rosa de Lima, resumen de su vida
- Nombre: Isabel Flores de Oliva; en religión, Rosa de Santa María.
- Nacimiento: Lima, 1586.
- Confirmación: en Quives, por santo Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima.
- Estado: virgen, terciaria de la Orden de Santo Domingo.
- Muerte: Lima, 24 de agosto de 1617, a los 31 años.
- Canonización: Clemente X, 1671; primera santa de América.
- Fiesta (calendario de 1962): 30 de agosto, tercera clase.
- Restos: basílica de Santo Domingo, Lima.
Lo que nos enseña santa Rosa
Santa Rosa enseña que la santidad no necesita un convento ni grandes obras: una celda de dos metros en un huerto de Lima bastó para que Dios hiciera de una joven pobre la patrona de un continente. Enseña también que la cruz y la alegría no se oponen: la misma mujer que ayunaba hasta el extremo cantaba a Dios en el huerto y cuidaba a los enfermos con ternura. Por eso la Iglesia, que la propone como modelo junto a los santos católicos de todos los siglos, ha querido que su oración pida para nosotros no sus penitencias, sino su perfume.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue santa Rosa de Lima?
Una virgen limeña (1586-1617), terciaria dominica, que vivió en su casa una vida de oración, penitencia y servicio a los enfermos pobres. Fue la primera persona nacida en América canonizada por la Iglesia.
¿Cuándo se celebra el día de santa Rosa de Lima?
El 30 de agosto en el calendario de 1962 y en el Perú, donde es fiesta nacional. El calendario reformado de 1969 la celebra el 23 de agosto.
¿Dónde nació santa Rosa de Lima?
En Lima, capital del virreinato del Perú, en 1586. Pasó parte de su infancia en Quives, en la sierra limeña.
¿Por qué se llama Rosa?
Fue bautizada Isabel. Según el Breviario, de niña su rostro apareció un día como una rosa y desde entonces la llamaron así; más tarde tomó el nombre de Rosa de Santa María.
¿Quién confirmó a santa Rosa de Lima?
Santo Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima, que la confirmó en Quives durante una visita pastoral.
¿Cuándo fue canonizada santa Rosa de Lima?
En 1671, por el papa Clemente X, que la declaró también patrona de América, de las Filipinas y de las Indias.
¿Dónde están los restos de santa Rosa de Lima?
En la basílica de Santo Domingo de Lima, junto a los de san Martín de Porres y san Juan Macías.
Reza la Misa y el Oficio de santa Rosa de Lima con el Misal y el Breviario de 1962, en latín y en español, en la aplicación Iter Fidei. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Sagrada Escritura (traducción de Félix Torres Amat): 2 Cor 2, 15; Cant 2, 2; Misal Romano de 1962, fiesta de santa Rosa de Lima, virgen (30 de agosto); Breviario Romano, lecciones del II nocturno de la fiesta de santa Rosa de Lima.