Santos
San Francisco de Paula: vida, milagros, día y oración
Quién fue san Francisco de Paula (1416-1507), el ermitaño de Calabria que fundó la Orden de los Mínimos y su vida cuaresmal perpetua: su biografía según el Breviario, el milagro del estrecho de Mesina, Luis XI, su muerte en Tours, su día el 2 de abril y la oración de su fiesta en latín y en español.
San Francisco de Paula (1416-1507) fue un ermitaño de Calabria que fundó la Orden de los Mínimos, cuyos religiosos se obligan con un cuarto voto a guardar durante todo el año la abstinencia de la Cuaresma. Dios confirmó su santidad con muchos milagros, el más célebre de los cuales es la travesía del estrecho de Mesina sobre su manto; llamado a Francia por el rey Luis XI, murió en Tours a los noventa y un años. Su día es el 2 de abril, fiesta de III clase en el calendario de 1962, que casi siempre cae en Cuaresma, en Semana Santa o en la octava de Pascua.
Quién fue san Francisco de Paula
Un hijo pedido a san Francisco de Asís
El Breviario Romano es nuestra fuente principal. Sus lecciones anteriores a la reforma de 1960 (el Breviario de 1962 solo conserva, para esta fiesta de III clase, una lección abreviada) comienzan así su vida: Francisco nació en Paula (Paola), pequeña ciudad de Calabria, en el sur de Italia, de condición humilde, y sus padres, que llevaban mucho tiempo sin hijos, lo obtuvieron con un voto por la oración de san Francisco de Asís, cuyo nombre recibió. Sus biógrafos añaden que, cuando era todavía niño de cuna, una hinchazón le puso en peligro un ojo, y que los padres prometieron que llevaría durante un año entero el pequeño hábito de san Francisco. El niño sanó, y siendo adolescente cumplió la promesa en un convento de frailes menores.
El ermitaño de la costa de Calabria
De vuelta en Paula, «encendido en ardor divino», como dice el Breviario, se retiró a la soledad. Vivió primero en un lugar apartado cerca de la ciudad y luego en una cueva junto al mar, donde pasó unos seis años en una vida áspera en el alimento, pero dulce por la contemplación de las cosas del cielo.
La fama de sus virtudes se extendió y muchos acudieron a él. Por caridad fraterna salió de la soledad: hacia 1435 se le unieron los primeros compañeros, para quienes hizo construir unas celdas y una capilla, y años después, con licencia del arzobispo de Cosenza, levantó junto a Paula una iglesia y un convento mayor. Allí, dice el Breviario, «echó los primeros cimientos de su orden».
La Orden de los Mínimos
Por qué se llaman «Mínimos»
La humildad fue la virtud que Francisco quiso grabar en sus hijos. Se llamaba a sí mismo el mínimo de todos, y quiso que sus religiosos se llamaran Mínimos, es decir, los más pequeños. En 1474 el papa Sixto IV le permitió escribir una regla para su comunidad, que se llamaba entonces «Ermitaños de san Francisco»; Alejandro VI aprobó la regla y cambió su nombre por el de Mínimos, y Julio II aprobó la regla definitiva en 1506. Francisco fundó también conventos de monjas y una tercera orden para los que vivían en el mundo.
El cuarto voto: una Cuaresma perpetua
Lo propio de los Mínimos es su ayuno. Las lecciones del Breviario anteriores a 1960 lo describen con precisión: Francisco comía una sola vez al día, después de la puesta del sol, y con el pan y el agua apenas tomaba algo de lo que está permitido comer en Cuaresma. Y para que sus frailes conservaran esta costumbre durante todo el año, los obligó a ella con un cuarto voto, además de los de pobreza, castidad y obediencia. Es lo que se llama la vida cuaresmal: la abstinencia de la Cuaresma convertida en regla perpetua.
Para nosotros, que apenas guardamos las normas de ayuno y abstinencia de la Iglesia, el ejemplo de san Francisco de Paula es un llamamiento a tomar en serio la Cuaresma: no como una costumbre, sino como el camino de la penitencia que prepara la Pascua.
Vestía un hábito tosco, andaba descalzo y dormía en el suelo. Guardó la virginidad perpetua. Y quiso que la caridad fuera la divisa de su orden: el Breviario dice que estaba tan entregado a ella que mandó que fuera el distintivo de los Mínimos.
Los milagros de san Francisco de Paula
El milagro del estrecho de Mesina
«Dios confirmó la santidad de su siervo con muchos milagros», dice el Breviario, «y el más célebre es que, rechazado por unos marineros, atravesó el estrecho de Sicilia con un compañero sobre su manto extendido encima de las olas.» Es el estrecho de Mesina, que separa Calabria de Sicilia.
El don de profecía
El Breviario añade que predijo con espíritu profético muchas cosas futuras.
El cuerpo incorrupto
El último prodigio que recogen las lecciones anteriores a 1960 es posterior a su muerte: su cuerpo permaneció once días sin sepultar, tan incorrupto que exhalaba un suave olor. En 1562, durante las guerras de religión de Francia, los hugonotes abrieron su sepulcro y quemaron su cuerpo; los católicos lograron salvar algunos huesos, conservados como reliquias.
San Francisco de Paula y el rey Luis XI
El rey de Francia Luis XI, gravemente enfermo, envió una embajada a Calabria para rogar al santo que fuera a verle. Francisco se negó, y solo aceptó cuando el papa se lo mandó. Viajó a Francia, y el rey, dicen las lecciones anteriores a 1960, lo tuvo en gran honor. Francisco lo asistió en su muerte en el castillo de Plessis-lès-Tours, junto a Tours.
Su sucesor, Carlos VIII, lo retuvo en la corte, le consultaba con frecuencia y construyó para los Mínimos un convento en Plessis y otro en Roma, en la colina del Pincio. Luis XII, que reinó desde 1498, tampoco quiso dejarlo partir. Francisco no volvió nunca a Italia.
Cuándo falleció san Francisco de Paula
Pasó los tres últimos meses de su vida en completa soledad, preparándose para morir. El Jueves Santo reunió a su comunidad y la exhortó a la caridad mutua y a no relajar el rigor de su vida, en particular la abstinencia perpetua. Al día siguiente, Viernes Santo, 2 de abril de 1507, les dio sus últimas instrucciones y entregó su alma a Dios en Plessis, cerca de Tours, a los noventa y un años. El papa León X lo inscribió en el número de los santos en 1519, solo doce años después de su muerte.
Cuándo es el día de san Francisco de Paula
El día de san Francisco de Paula es el 2 de abril, aniversario de su muerte. En el Misal y el Breviario de 1962 es una fiesta de III clase, con ornamentos blancos, Gloria y sin Credo. Pero el 2 de abril cae casi siempre en un tiempo litúrgico que tiene precedencia sobre ella, y las rúbricas de 1960 la tratan así:
- En Cuaresma o en tiempo de Pasión, un día de semana: la feria de Cuaresma prevalece, y san Francisco de Paula solo recibe una conmemoración en la Misa y en Laudes. Así ocurrió el 2 de abril de 2025, y ocurrirá en 2030.
- En domingo de Pasión, en Domingo de Ramos, en la Semana Santa o en la octava de Pascua, días de I clase, no se celebra ni se conmemora ese año. Así sucede en 2026, cuando el 2 de abril es Jueves Santo, y en 2027, cuando cae en la octava de Pascua.
- Solo en los raros años en que la Pascua es muy temprana y su octava ha terminado antes del 2 de abril, se celebra como fiesta completa, con su Misa propia.
El calendario de la aplicación Iter Fidei aplica estas reglas cada año, de modo que basta abrirlo para saber cómo se honra al santo ese día.
Oración a san Francisco de Paula
La oración de san Francisco de Paula más segura es la que la Iglesia reza en su fiesta. Es una oración propia del santo, que lo invoca precisamente por su humildad. La damos tal como figura en el Misal Romano de 1962, con una traducción española fiel:
Deus, humílium celsitúdo, qui beátum Francíscum Confessórem Sanctórum tuórum glória sublimásti: tríbue, quǽsumus; ut, ejus méritis et imitatióne, promíssa humílibus prǽmia felíciter consequámur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Oh Dios, grandeza de los humildes, que elevaste al bienaventurado Francisco, confesor, a la gloria de tus santos: concédenos, te rogamos, que, por sus méritos y a imitación suya, alcancemos felizmente los premios prometidos a los humildes. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Después de la Comunión, la Misa de su fiesta pide por su intercesión que los sacramentos nos sirvan para esta vida y para la otra:
Sumpta, Dómine, sacraménta cœléstia: beáto Francísco Confessóre tuo intercedénte, precámur; ut et temporális vitæ subsídia nobis cónferant et ætérnæ. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Habiendo recibido, Señor, los sacramentos celestiales, te suplicamos que, por la intercesión del bienaventurado Francisco, tu confesor, nos procuren auxilio para la vida temporal y para la eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
El Evangelio de su Misa es el de Lucas 12, que en la Biblia de Torres Amat dice: «No teneis vosotros que temer, mi pequeñito rebaño, porque ha sido del agrado de vuestro Padre celestial daros el reino eterno». Pocas palabras convienen mejor al fundador de los Mínimos.
Novena a san Francisco de Paula
No ofrecemos una novena compuesta para la ocasión. Quien desee prepararse a su fiesta puede, sencillamente, rezar esta oración de la Iglesia durante nueve días, del 24 de marzo al 1 de abril, pidiendo la gracia que el santo vivió: la humildad y el espíritu de penitencia. Para saber cómo se ordena una devoción de nueve días, podéis leer qué es una novena y cómo se reza.
San Francisco de Paula y san Francisco de Asís
No hay que confundirlo con su patrono. Francisco de Paula nació casi dos siglos después de la muerte del santo de Asís, recibió su nombre por un voto de sus padres y llevó de joven su hábito; pero fundó una orden distinta, la de los Mínimos. Quien quiera rezar al Poverello encontrará la novena a san Francisco de Asís. Ambos tienen su lugar entre los santos católicos que la Iglesia propone como modelos de humildad.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue san Francisco de Paula?
Un ermitaño calabrés (1416-1507) que fundó la Orden de los Mínimos, famosa por su humildad y por su vida cuaresmal perpetua. Fue llamado a Francia por el rey Luis XI y murió en Tours.
¿Cuándo es el día de san Francisco de Paula?
El 2 de abril, día de su muerte. En el calendario de 1962 es fiesta de III clase, que en Cuaresma se reduce a conmemoración y en Semana Santa o en la octava de Pascua no se celebra.
¿Cuándo falleció san Francisco de Paula?
El Viernes Santo 2 de abril de 1507, en Plessis-lès-Tours, en Francia, a los noventa y un años.
¿Cuál es el milagro más famoso de san Francisco de Paula?
La travesía del estrecho de Mesina: rechazado por unos marineros, extendió su manto sobre el mar y cruzó a Sicilia con un compañero. El Breviario lo llama el más célebre de sus milagros.
¿Por qué sus religiosos se llaman Mínimos?
Porque Francisco quiso que fueran «los más pequeños» de todos. Él mismo se llamaba el mínimo de todos, y el papa Alejandro VI dio a la orden ese nombre.
¿Quién canonizó a san Francisco de Paula?
El papa León X, en 1519.
La aplicación Iter Fidei trae el Misal y el Breviario de 1962 con la Misa de san Francisco de Paula y el calendario tradicional que indica cada año cómo se le honra, en latín y en español. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Misal Romano de 1962, Misa de san Francisco de Paula, confesor (2 de abril); Breviario Romano, lecciones de san Francisco de Paula; Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres Amat (Lucas 12, 32).