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San Pedro Nolasco: vida, la Virgen de la Merced y oración
Quién fue san Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced para la redención de cautivos: su caridad con los cristianos esclavos, la aparición de la Virgen con san Raimundo de Peñafort y el rey Jaime I, el cuarto voto, su muerte en la Nochebuena de 1256, lo que la historia puede afirmar y lo que no, su fiesta del 28 de enero en el calendario de 1962 y la oración del Misal.
San Pedro Nolasco (hacia 1189-1256) fue un caballero del Languedoc que gastó su fortuna en rescatar a los cristianos cautivos de los moros y fundó, en Barcelona, la Orden de Santa María de la Merced para la redención de cautivos, cuyos religiosos se obligaban con un cuarto voto a quedarse como rehenes en lugar de los cautivos si hacía falta. La tradición de la Orden, recogida por el Breviario, atribuye la fundación a una aparición de la Virgen María, la misma noche, a él, a san Raimundo de Peñafort y al rey Jaime I de Aragón. En el calendario de 1962 su fiesta se celebra el 28 de enero, como fiesta de III clase.
Quién fue san Pedro Nolasco
Nacimiento y juventud
Según las lecciones del Breviario Romano, Pedro Nolasco nació cerca de Carcasona, en el Languedoc francés, en un lugar que el Breviario llama Recaudum, de familia noble, hacia el año 1189. El mismo Breviario recoge un relato de su infancia: estando aún en la cuna, un enjambre de abejas voló hacia él y labró un panal de miel en su mano derecha, presagio, dice, de la dulzura de su caridad. Es un relato que conviene leer como lo que es, una tradición piadosa: veremos más abajo que el documento que lo difundió no resiste la crítica.
A los quince años perdió a su padre, que le dejó heredero de un gran patrimonio, y quedó bajo la tutela de una madre que alentaba sus buenos deseos. Cuando quisieron casarlo, se puso a considerar seriamente la vanidad de las cosas de la tierra: una noche, cuenta Butler, se levantó, se postró en oración hasta la mañana y se consagró a Dios en el celibato, dedicando a su servicio todo su patrimonio. El Breviario añade que aborrecía la herejía albigense que asolaba entonces el sur de Francia, que vendió sus bienes y pasó a España, y que cumplió ante la Virgen de Montserrat un voto que había hecho antes.
Algunos autores antiguos decían que Pedro había combatido con Simón de Montfort contra los albigenses y que este lo nombró preceptor del niño Jaime, futuro rey de Aragón. Butler advierte que no hay pruebas suficientes de nada de ello.
Cómo vivió san Pedro Nolasco: la caridad con los cautivos
Los moros dominaban entonces gran parte de España, y muchos cristianos reducidos a esclavitud gemían bajo su yugo, en la península y en África. Pedro, cuya virtud característica fue siempre la compasión con los pobres, se conmovió ante su miseria y, sobre todo, ante el peligro que corrían su fe y su virtud. Gastó su hacienda en rescatar a cuantos pudo. Cuando veía esclavos, solía decir: «He aquí tesoros eternos que nunca se acaban». Ya en Barcelona, después de haber consumido todo su dinero en el rescate de cristianos, repetía, según el Breviario, que deseaba venderse a sí mismo para liberarlos o ocupar su lugar en las cadenas.
Con sus exhortaciones movió a otros a dar grandes limosnas para esta obra, y concibió el proyecto de una orden religiosa que asegurase siempre hombres y medios para continuarla.
San Pedro Nolasco y la Virgen de la Merced
Qué le dijo la Virgen a san Pedro Nolasco
El Breviario lo cuenta así: una noche, mientras Pedro oraba pensando en cómo socorrer a los cristianos cautivos, se le apareció la Santísima Virgen y le dijo que sería muy agradable a su Hijo y a ella que se instituyese, en su honor, una orden de religiosos cuyo cuidado principal fuese librar a los cautivos de la tiranía de los infieles. Esa misma noche, sigue la tradición, la Madre de Dios advirtió lo mismo a san Raimundo de Peñafort, director espiritual de Pedro y del rey, y al rey Jaime I de Aragón.
Obedeciendo al aviso del cielo, los tres fundaron la Orden de Santa María de la Merced de la redención de cautivos. Merced significa aquí, como explica Butler, el rescate de los cautivos: los mercedarios son los religiosos de la Virgen que redime. El rey se declaró protector de la Orden y le dio alojamiento en su propio palacio.
La fundación y el cuarto voto
Según el relato tradicional, el rey y san Raimundo presentaron a Pedro a Berenguer, obispo de Barcelona, que recibió sus tres votos religiosos; Pedro añadió un cuarto voto: dar todos sus bienes y aun su libertad, si era necesario, por el rescate de los cautivos. El Breviario lo formula con precisión: los religiosos se obligaban a quedarse como prenda en poder de los infieles si así lo exigía la liberación de los cristianos. El mismo voto se exigió a todos sus seguidores. San Raimundo predicó en la ceremonia, impuso a Pedro el nuevo hábito, lo estableció como primer maestro general y redactó las reglas y constituciones de la Orden. En 1235 el papa Gregorio IX confirmó la fundación y su regla.
La Virgen de la Merced
De esta tradición procede la devoción a Nuestra Señora de la Merced, tan querida en España y en América. El calendario de 1962 la conserva el 24 de septiembre, con una conmemoración en la Misa del día. A la misma familia mercedaria pertenece san Ramón Nonato, que según la tradición profesó en Barcelona en manos de san Pedro Nolasco y, según Butler, le sucedió en el oficio de redentor; su vida y su devoción se recogen en la novena a san Ramón Nonato y en la oración a san Ramón Nonato.
Los redentores: Valencia, Granada y Argel
Pedro dispuso que los religiosos fueran siempre de dos en dos a tierra de infieles para tratar el rescate de los cautivos; por eso se les llamó redentores. Él mismo fue uno de los primeros. El primer lugar de su trabajo fue Valencia, el segundo Granada. No solo consoló y rescató a muchos cautivos, sino que con su caridad y su ejemplo llevó a no pocos musulmanes a abrazar la fe de Cristo. Hizo otros viajes a las costas que tenían los moros y un viaje a Argel, donde sufrió prisión. Ningún peligro le apartó de su empeño, porque, dice Butler, ardía en deseos del martirio.
Cuando el rey Jaime conquistó el reino de Valencia, fundó allí varias casas de la Orden. El Breviario dice que Pedro, dotado del don de profecía, había asegurado al rey de antemano la victoria sobre la Valencia ocupada por los moros, y el rey atribuía a sus oraciones sus grandes victorias.
Las virtudes de san Pedro Nolasco
El Breviario resume su vida interior en pocas líneas: hizo voto de virginidad y guardó siempre una castidad sin mancha; brilló por su paciencia, su humildad, su abstinencia y las demás virtudes; y era consolado con frecuencia por apariciones de su Ángel de la Guarda y de la Virgen Madre de Dios. Unos años antes de morir renunció a los cargos de redentor y de maestro general.
Los milagros de san Pedro Nolasco
Las fuentes antiguas que seguimos hablan poco de milagros en vida: el don de profecía sobre la toma de Valencia y la tradición de la infancia ya citada. Butler dice que sus reliquias fueron honradas con muchos milagros después de su muerte. Fue canonizado en 1628, y el papa Alejandro VII extendió su fiesta a toda la Iglesia.
La muerte de san Pedro Nolasco
Ya anciano, supo que se acercaba su muerte y cayó enfermo. Recibió los sacramentos, exhortó a sus hermanos a la caridad con los cautivos y a la perseverancia, y rezó con gran devoción el salmo Confitebor tibi, Domine, in toto corde meo. Al llegar al versículo «Envió la redención a su pueblo; estableció para siempre su alianza» (Sal 110, 9), entregó su alma a Dios, a medianoche de la Vigilia de Navidad de 1256, en el sexagésimo séptimo año de su edad. Butler añade que, en sus últimos momentos, encomendó su alma a Dios apelando a la caridad que trajo a Jesucristo del cielo para redimirnos de la cautividad del demonio.
Ni el Breviario ni Butler indican el lugar de su sepultura, y las noticias que circulan sobre ella no concuerdan; preferimos no dar uno.
Lo que la historia puede afirmar
La santidad de Pedro Nolasco y la fundación de la Merced en Barcelona, para el rescate de cautivos, no se discuten. Pero la edición revisada de Butler advierte con franqueza que casi todos los detalles del relato tradicional han sido objeto de crítica:
- La fecha de la fundación es incierta: unas fuentes mercedarias dan 1218, otras 1223, otras 1228, y un historiador dominico propuso 1234.
- Hubo una larga controversia entre dominicos y mercedarios sobre el papel de san Raimundo de Peñafort: los primeros le atribuían la parte principal en la fundación; los segundos lo tenían por simple confidente de Pedro, todavía canónigo de Barcelona y no dominico.
- A principios del siglo XVII, cuando se promovía en Roma la canonización, apareció tras un muro del convento mercedario de Barcelona un cofre de hierro con documentos desconocidos. El más famoso, el llamado «documento de los sellos», que narra la aparición de la Virgen y el panal de las abejas, se presentaba como un acta notarial de 1260. Fue un historiador mercedario, el padre Gazulla, quien demostró en 1921 que el notario que supuestamente lo redactó había muerto antes de febrero de 1259: el documento es falso.
Esto no toca la santidad del fundador ni la verdad de su caridad. Toca solo a algunos detalles, que el Breviario recoge como tradición de la Orden y que hay que leer como tales.
La Visión de san Pedro Nolasco de Zurbarán
La vida del santo inspiró también a la pintura española. En 1629, Francisco de Zurbarán pintó, por encargo de los mercedarios de Sevilla, dos lienzos que están hoy en el Museo del Prado: la Visión de san Pedro Nolasco, en la que un ángel muestra al santo la Jerusalén celestial, y la Aparición del apóstol san Pedro a san Pedro Nolasco.
Oración de san Pedro Nolasco
La oración que la Iglesia reza el 28 de enero es la colecta propia de su Misa en el Misal Romano de 1962. Pide, a ejemplo de los cautivos que él rescató, la libertad de los hijos de Dios:
Deus, qui in tuae caritatis exemplum ad fidelium redemptionem sanctum Petrum Ecclesiam tuam nova prole foecundare divinitus docuisti: ipsius nobis intercessione concede; a peccati servitute solutis, in coelesti patria perpetua libertate gaudere: Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum. Amen.
Oh Dios, que, como ejemplo de tu caridad, enseñaste divinamente a san Pedro a fecundar a tu Iglesia con una nueva descendencia para la redención de los fieles: concédenos por su intercesión que, libres de la servidumbre del pecado, gocemos de perpetua libertad en la patria celestial. Tú que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
La epístola de la Misa es la de san Pablo sobre los apóstoles, a quienes Dios hace «servir de espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres» (1 Cor 4, 9). Le conviene a un hombre que se ofreció a sí mismo como prenda por los cautivos.
Novena y triduo a san Pedro Nolasco
La piedad mercedaria ha compuesto novenas y triduos a su fundador, pero no hemos podido establecer con seguridad un texto tradicional, y no reproducimos ninguno que no podamos garantizar. Quien quiera hacer una novena puede rezar durante nueve días, del 19 al 27 de enero, la colecta del Misal que damos arriba, con un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, por los cristianos perseguidos y por los cautivos del pecado. En qué es una novena explicamos cómo se reza.
Día de san Pedro Nolasco
En el calendario de 1962, san Pedro Nolasco se celebra el 28 de enero, fiesta de III clase, con ornamentos blancos y la Misa del común de confesores no pontífices, Iustus ut palma, con colecta propia. Ese mismo día la Misa hace conmemoración de santa Inés «por segunda vez», una antigua segunda fiesta de la mártir romana; su historia se cuenta en nuestra página sobre santa Inés, virgen y mártir. Cinco días antes, el 23 de enero, el calendario celebra a su compañero en la fundación, san Raimundo de Peñafort.
El calendario reformado de 1969 retiró a san Pedro Nolasco del calendario general. El Misal y el Breviario de 1962 lo siguen celebrando el 28 de enero, como uno de los santos católicos a quienes la Iglesia confió la caridad más heroica: dar la propia libertad por la de otro.
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue san Pedro Nolasco?
Un noble del Languedoc, nacido hacia 1189, que gastó su fortuna en rescatar cristianos cautivos de los moros y fundó en Barcelona la Orden de la Merced para la redención de cautivos. Murió, según la tradición, en la Nochebuena de 1256.
¿Qué le dijo la Virgen a san Pedro Nolasco?
Según el Breviario, que sería muy agradable a su Hijo y a ella que se fundase en su honor una orden religiosa dedicada a librar a los cautivos de los infieles. La tradición dice que la misma noche avisó también a san Raimundo de Peñafort y al rey Jaime I.
¿Cuándo es el día de san Pedro Nolasco?
El 28 de enero en el calendario de 1962, como fiesta de III clase. En 1969 fue retirado del calendario general.
¿Qué es el cuarto voto de los mercedarios?
Además de pobreza, castidad y obediencia, los mercedarios se obligaban a quedarse como rehenes en poder de los infieles si era necesario para liberar a los cautivos cristianos.
¿Cuándo murió san Pedro Nolasco?
Según el Breviario, a medianoche de la Vigilia de Navidad de 1256, rezando el versículo «Envió la redención a su pueblo».
¿Qué relación tiene san Pedro Nolasco con san Ramón Nonato?
San Ramón Nonato fue religioso mercedario: según la tradición que recoge Butler, profesó en manos de san Pedro Nolasco, le sucedió en el oficio de redentor y rescató cautivos en Argel.
¿Quién pintó la Visión de san Pedro Nolasco?
Francisco de Zurbarán, en 1629, por encargo de los mercedarios de Sevilla. El cuadro está hoy en el Museo del Prado.
Reza la Misa y el Oficio de san Pedro Nolasco y de cada día, en el Misal y el Breviario de 1962, en latín y en español, en la aplicación Iter Fidei. Únase al acceso anticipado aquí.
Fuentes. Sagrada Escritura (traducción de Félix Torres Amat): Sal 110, 9; 1 Cor 4, 9; Misal Romano de 1962, fiesta de san Pedro Nolasco, confesor (28 de enero); Breviario Romano de 1962, lección de san Pedro Nolasco (en 1962, una sola lección contraída; las lecciones largas del segundo nocturno son las de antes de 1960); Alban Butler, Vidas de los santos (28 de enero y 31 de agosto).