Salmos
Salmo 23: El Señor es mi Pastor
El Salmo 23 completo (Salmo 22 en la Vulgata), en español y en latín. El texto de David según la versión de Torres-Amat, lo que enseña, quién lo escribió y por qué la Iglesia lo reza desde hace siglos.

De los ciento cincuenta salmos, ninguno ha consolado a tantas almas como este. El Salmo 23, "El Señor es mi Pastor", es la oración del alma que se sabe pequeña y se sabe guardada: no porque el camino sea fácil, sino porque el Pastor va delante. Damos aquí el texto completo en español y en latín, lo que enseña y el lugar exacto que la Iglesia le da en el Breviario y en el Misal de 1962.
Salmo 23 o Salmo 22: la numeración
Lo que las Biblias de numeración hebrea llaman Salmo 23 es el que la Vulgata latina, la Biblia de la Iglesia durante siglos, numera como Salmo 22. No es un error: la Vulgata, como la versión griega de los Setenta, une en uno solo los Salmos 9 y 10 del hebreo, y desde ahí su cuenta va, por lo general, un número por detrás (hebreo N = Vulgata N−1).
Por eso en la Sagrada Biblia de Félix Torres Amat este salmo aparece como Salmo XXII, y comienza: "El Señor me pastorea, nada me faltará." La frase popular "El Señor es mi Pastor" dice lo mismo con otras palabras. Aquí lo citamos por su número conocido, 23, sin perder de vista su número tradicional, 22, que es el del Breviario y del Misal.
El Salmo 23 completo en español
Texto íntegro de la versión católica de Torres Amat (Salmo XXII de la Vulgata), con la ortografía de la edición de referencia:
Salmo 22 (23)
¹ Salmo de David. El Señor me pastorea, nada me faltará.
² El me ha colocado en lugar de pastos: —me ha conducido junto á unas aguas que restauran y recrean.
³ Convirtió á mi alma.—Me ha conducido por los senderos de la justicia, para gloria de su Nombre.
⁴ De esta suerte, aunque caminase yo por medio de la sombra de la muerte, no temeré ningún desastre; porque tú estás conmigo.— Tu vara y tu báculo han sido mi consuelo.
⁵ Aparejaste delante de mí una mesa abundante, á la vista de mis perseguidores. — Bañaste de óleo ó perfumaste mi cabeza, ¡Y cuán excelente es el cáliz mío que santamente embriaga!
⁶ Y me seguirá tu misericordia todos los días de mi vida;—á fin de que yo more en la casa del Señor por largo tiempo.
El Salmo 23 en latín (Salmo 22 de la Vulgata)
Texto de la Vulgata clementina, Dominus regit me:
Psalmus 22
Psalmus David. Dominus regit me, et nihil mihi deerit: in loco pascuæ, ibi me collocavit. Super aquam refectionis educavit me; animam meam convertit. Deduxit me super semitas justitiæ propter nomen suum.
Nam etsi ambulavero in medio umbræ mortis, non timebo mala, quoniam tu mecum es. Virga tua, et baculus tuus, ipsa me consolata sunt.
Parasti in conspectu meo mensam adversus eos qui tribulant me; impinguasti in oleo caput meum: et calix meus inebrians, quam præclarus est!
Et misericordia tua subsequetur me omnibus diebus vitæ meæ; et ut inhabitem in domo Domini in longitudinem dierum.
Qué nos enseña el Salmo 23
David fue pastor antes de ser rey: conoció lo que es buscar la oveja perdida y velar de noche junto al rebaño. Por eso este salmo no es una metáfora forzada, sino la experiencia de quien sabe que Dios nos cuida con esa misma solicitud.
Tres imágenes lo recorren. Primero, el Pastor que conduce a buenos pastos y a "unas aguas que restauran y recrean": Dios provee lo que el alma necesita, y por eso "nada me faltará". Segundo, la sombra de la muerte: aun en la prueba más oscura el alma no teme, "porque tú estás conmigo", y la vara y el báculo que corrigen y sostienen son su consuelo. Tercero, el banquete: la mesa abundante, la cabeza ungida con óleo y "el cáliz mío que santamente embriaga".
Los Padres leyeron siempre este salmo a la luz de Cristo, que dijo de sí mismo: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor sacrifica su vida por sus ovejas" (Jn 10, 11). San Ambrosio, en su tratado Sobre los misterios (cap. 8, n. 43), muestra a los recién bautizados que se acercan al altar con las palabras de este salmo: las aguas, la mesa preparada, el cáliz. De ahí que la Iglesia haya visto en las aguas el Bautismo, en el óleo la unción de la gracia y en el cáliz la Sagrada Eucaristía.
Dónde reza la Iglesia el Salmo 22 en la liturgia de 1962
Los libros litúrgicos dicen con exactitud dónde se canta este salmo:
- Prima del jueves. En el Salterio reformado por san Pío X en 1911 (constitución Divino afflatu), que es el del Breviario de 1962, el Salmo 22 abre la Prima del jueves, con la antífona "In loco pascuæ ibi Dominus me collocavit".
- Sexta del domingo. Su primer versículo sirve de versículo a la hora de Sexta los domingos: "V. Dominus regit me, et nihil mihi deerit. R. In loco pascuæ ibi me collocavit."
- Oficio de Difuntos. En los Maitines de difuntos abre el segundo nocturno, con la antífona "In loco pascuæ ibi me collocavit". Así la Iglesia lo pone en labios de quienes rezan por los fieles difuntos.
- Misa. En el Misal de 1962, los versículos 1 y 2 forman la antífona de Comunión del sábado de la cuarta semana de Cuaresma.
Cómo rezar el Salmo 23
Se reza despacio, deteniéndose en cada imagen. Termina, como cada salmo del Oficio, con el Gloria al Padre (Gloria Patri): La Doxología. No es un amuleto ni una fórmula para obtener favores: quien lo reza no pide que desaparezca el valle oscuro, sino que confía en que el Pastor no lo dejará solo en él.
- En la prueba y el miedo, repitiendo: "no temeré ningún desastre; porque tú estás conmigo".
- Después de comulgar, por la imagen de la mesa y del cáliz, como hace la misma Misa de Cuaresma; los niños que se preparan a La Primera Comunión: Qué Es y Cómo Prepararse pueden aprenderlo de memoria.
- Por los difuntos, como en el Oficio de Difuntos, junto a la Oración por los Difuntos o al rezar El Santo Rosario para los Difuntos.
- Por la noche, junto al Salmo 91 (Salmo 90 en la Vulgata): El que Habita al Amparo del Altísimo, que el Breviario canta en las Completas del domingo; para la oración entera de la noche, véase Completas: la oración antes del descanso.
Quien quiera rezarlo dentro de la oración completa de la Iglesia encontrará explicadas las horas del Breviario en ¿Qué es Divinum Officium? (Y una alternativa móvil de 1962).
Preguntas Frecuentes
¿Qué dice el Salmo 23?
Que Dios es nuestro Pastor y que, bajo su cuidado, nada nos faltará. El Señor nos conduce a buenos pastos y a aguas que restauran, nos acompaña en "la sombra de la muerte" sin que temamos, nos prepara una mesa y un cáliz, y su misericordia nos seguirá hasta morar en su casa.
¿Quién escribió el Salmo 23?
El rey David, como indica el encabezamiento: "Salmo de David". Había sido pastor de ovejas antes de ser ungido rey de Israel, y de esa experiencia tomó la imagen del Pastor.
¿Cuántos versículos tiene el Salmo 23?
Seis versículos en la numeración de la Vulgata, donde es el Salmo 22. Es uno de los salmos más breves del salterio, fácil de aprender de memoria.
¿Cuál es el Salmo 23 en la Biblia católica?
En la Biblia católica tradicional, que sigue la numeración de la Vulgata, es el Salmo 22, y empieza: "El Señor me pastorea, nada me faltará." Es el mismo texto que las Biblias de numeración hebrea llaman Salmo 23.
¿En qué hora del Breviario se reza el Salmo 23?
En el Breviario de 1962 abre la Prima del jueves, su primer versículo es el versículo de Sexta del domingo, y abre el segundo nocturno de los Maitines del Oficio de Difuntos.
¿Por qué se reza el Salmo 23 por los difuntos?
Porque habla de atravesar "la sombra de la muerte" sin temor y termina en "la casa del Señor". La Iglesia lo puso en el Oficio de Difuntos, donde lo canta por las almas que esperan ver a Dios.
¿Para qué sirve el Salmo 23?
Para crecer en confianza en Dios en las horas de prueba, de enfermedad y de duelo. No es una fórmula mágica, sino una oración: pide la gracia de atravesar el valle oscuro sabiendo que el Pastor va con nosotros.
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Fuentes. Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres Amat, Salmo XXII y Juan 10, 11; Vulgata clementina, Psalmus 22; Breviarium Romanum (1962), Salterio de Divino afflatu (1911) y Oficio de Difuntos; Missale Romanum (1962); san Ambrosio, De Mysteriis, 8, 43.